Viento de cola más suave y menos acopio de reservas

15 de junio, 2021

Viento de cola más suave y menos acopio de reservas

Por Luis Varela

En un lunes por demás tranquilo desde el punto de vista financiero, mientras buena parte de los agentes económicos veían como Argentina empataba con Chile en Río de Janeiro por la Copa América, el dato más impactante del día tuvo que ver otra vez con el Covid, ya que a pesar de que están llegando más vacunas, los 21.292 nuevos casos ceden pero las muertes subieron otra vez mucho, a 687 fallecidos. Por lo que a esta altura el 10% de los argentinos ya se contagió y en la pandemia ya se suman nada menos que 86.029 muertos.

La gravedad de la pandemia preocupa, y mucho al oficialismo, tanto que se ha visto una estrategia de pinzas de Cristina y otros representantes del Gobierno de pretender generar un ánimo más optimista, buscando sacar a la población del desánimo, ya que estamos entrando en zona electoral: faltan exactamente 90 días para las PASO del 12 de setiembre. 

Esta distancia de 90 días genera, además, una barrera significativa: el que realice desde hoy un plazo fijo atado al CER o al UVA (es decir no tradicional) tendrá el vencimiento de su operación un día después de que se conozca el resultado de las PASO. Y esto puede ser importante, ya que no debe olvidarse que con la PASO anterior, de 2019, hubo un verdadero terremoto político, porque esa elección mostró que cambiaba de manos el poder en Argentina, Macri se iba a la casa y el peronismo kirchnerista recuperaba la posibilidad de regresar a la Casa Rosada.

Por eso, en menos de 72 horas, hubo un cambio drástico en representantes clave del kirchnerismo. Ya no se demoniza a los que quieren mandar a los chicos a clases presenciales, al contrario, ese tipo de modalidad educativa fue autorizada de la noche a la mañana por Axel Kicillof, pero con una rara particularidad: en el conurbano, donde el virus pega muy fuerte, las clases vuelven, pero hay sectores del interior provincial que siguen con presencialidad prohibida, con situaciones insólitas, como por ejemplo prohibición en Pinamar y autorización en Villa Gesell (en algo que muchos leyeron como una verdadera provocación política).

Sea como fuere, la situación de la plaza argentina pasa ahora a modo electoral, estado en el que el relato gana más espacio que nunca, y todo lo que se dice debe ser tomado no con pinzas, sino con bisturí. Y lo si se quiere más complicado para el Gobierno es que este clima con urnas a la vista está teniendo un cambio de contexto externo. Sin ambigüedades, los analistas decían anoche “se terminó el ventarrón de cola, ahora tenemos algo más suave, que no llega a ser una brisa, pero se parece un poco más a eso”.

¿A qué se refieren los operadores con esa visión? Simple, tras casi un año y medio de emisión de dinero global sin fin, los gobiernos del mundo empiezan a recoger el barrilete. 

¿Cambio de tendencia?

Algunos países ya subieron sus tasas de interés y otros empiezan a hacer los preparativos. Hoy y mañana, por ejemplo, la Reserva Federal de EE.UU. tiene una reunión especial para definir si inicia el tapering (la reducción de compra de papeles en Wall Street) e incluso se empiezan a mostrar en los comunicados palabras que ya insinúen una suba más cercana en las tasas de interés cortas.

A lo largo de los últimos meses todos los países, sin excepción, estuvieron liberando montañas de dinero (dólares, euros, yenes, yuanes, libras, de todo) para mantener a sus mercados con niveles de consumo aceptables. En EE.UU. ya había comenzado con ese operativo el expresidente Donald Trump y ahora Joe Biden lo acentuó. Y la Fed no solo colocó la tasa corta en 0%, sino que estuvo comprando unos US$ 120.000 millones  por mes (80 en bonos del Tesoro y 40 en activos hipotecarios) para que la Bolsa de Nueva York no diera ninguna sorpresa en medio del virus.

Ayer, sin embargo, hubo dos noticias del Covid que generaron alguna inquietud. La cepa denominada Delta, originaria supuestamente en India, está generando otra vez mucho contagio en Gran Bretaña y EE.UU. acaba de alcanzar los 615.000 muertos, con mucha gente ubicada en una posición antivacuna. Hubo algunos pocos casos con problemas graves, muchos se asustan, y las ramificaciones del virus siguen convirtiéndolo en un problema difícil de terminar.

El caso es que toda la emisión de dinero generó en EE.UU. una inflación altísima, y es posible que en un comunicado que emita mañana, la FED quizás difunda algún recorte en la compra de activos, veremos, y alguna señal en cuanto a tasa de interés. Ayer, por lo pronto, las tasas largas norteamericanas se pusieron en esa línea ya que volvieron a afirmarse: se pagó 0,8% anual a 5 años, 1,5% a 10 años y 2,2% a 30 años.

El dólar en el mundo

Esta situación dejó al dólar global mixto contra las principales monedas. Ayer en el exterior el dólar subió 0,4% contra el yen y 0,3% en México, no cambió contra la libra, pero bajó 0,2% contra el euro, 0,4% en Chile y 1,1% en Brasil. Pero lo más significativo de la expectativa que provoca el movimiento del joystick de la Fed es que los commodities están marcando otro movimiento, diferente al que hubo en los últimos seis meses, ciclo en el que Argentina tuvo ventarrón de cola.

Ayer, específicamente, sin que árabes y rusos hagan ningún anuncio en cuando a lo que hará la Opep, el petróleo volvió a subir otro peldaño, colocándose en el nivel más alto en 32 meses, ya que se espera que el final del covid genere un gran movimiento y un mayor consumo de crudo. Pero los metales están laterales, mixtos, sin el impulso que tuvieron hasta ahora. Las criptomonedas siguen con una volatilidad extrema, con el bitcoin recuperando en los últimos tres días un tercio de lo que había perdido en un mes. Y lo peor para Argentina fue otro descenso, y fuerte para los granos.

Se sabe, con sequías en los principales países productores, la soja llegó a cotizar a US$ 610 por tonelada hace un mes. Pero ayer terminó a US$ 540 y con los futuros ya más cerca de US$ 500, por lo que el valor oro del yuyito está perdiendo el clímax de nueve años que había conseguido. Y con el maíz el movimiento es parecido: había llegado a US$ 305 en Chicago, ayer cerró abajo de US$ 260 y los futuros están en la zona de los US$ 220, por lo que también hay algún desaliento en ese frente.

Esta baja en los granos a nivel internacional está generando una verdadera corriente de mayores ventas de parte de los productores locales, tanto que ayer realizaron ofertas importantes y los precios de la Bolsa de Rosario anotaron bajas de más del 4%. Y lo que más preocupa de todo esto es que, con los menores precios, y con la elección cerca, y con el plazo fijo CER saltando la PASO, el Banco Central está utilizando más recursos para mantener anestesiado al dólar y con eso la suba de reservas se achica de manera sustancial.

El dólar en Argentina

Ayer a nivel local el mercado cambiario estuvo planchadísimo. Mientras el BCRA sigue con las tasas congeladas (pagó 38% por las Leliq y los bancos pagaron 37% por los plazos fijos), el dólar turista subió 23 centavos hasta $165,87, el oficial subió 14 centavos hasta $100,53, el blue se mantuvo sin cambios a $158 y el mayorista subió 12 centavos hasta $95,25. 

Con eso, el Banco Central apenas pudo sumar US$ 19 millones a las reservas, que ahora llegan a US$ 42.720 millones. Así y todo, el dólar MEP bajó 35 centavos hasta $157,95 y el contado con liquidación bajó 37 centavos hasta $164,39. Y, medidos en pesos, el euro subió 24 centavos hasta $115,44, el real subió 22 centavos hasta $18,82 y la libra subió 17 centavos hasta $134,37.

Otra licitación 

El mercado se prepara ya que mañana miércoles Guzmán realizará su licitación de deuda número 44. Sale a tomar más deuda con licitación de Ledes, Lepase y Lecer por efectivo y de conversión de Boncer julio 2021 por una canasta de Boncer 2022 y 2023 (convirtiendo Leliq en bonos del Tesoro). Puntualmente, ofrecerá una Lete en pesos a descuento con vencimiento 30 de septiembre de 2021 (s30s1 – reapertura), una Lete en pesos a tasa variable más 2,00% con vencimiento 30 de septiembre de 2021 (ss301 – reapertura), una Lete en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura), una Lete en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 (x31m2 – reapertura) y una Lete en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 23 de mayo de 2022 (x23y2 – reapertura).

Preparando los cañones para participar de esa operación, los bonos argentinos tuvieron ayer una rueda con cierta debilidad, tanto que el riesgo país subió 11 unidades, hasta 1.480 puntos básicos. Y muchos, además de los nuevos bonos, esperan por otra novedad: este jueves se cumplen 200 años de la muerte de Martín Miguel de Güemes y hay grandes chances de que el Presidente, tan vapuleado por tirios y troyanos en los últimos días, anuncie el lanzamiento de un nuevo billete con la imagen del prócer.

Las bolsas

En el ambiente bursátil, todo está colgado de Nueva York y de la Fed. Wall Street tuvo un cierre mixto, positivos para el Nasdaq y el S&P, pero con el Dow en baja, y con el 100% de los bancos de inversión pronosticando que se viene un descenso, irremediable. 

En la Bolsa de Buenos Aires, que había retrocedido 3% el viernes, pudo haber un repunte del 1,1% con $1.149 millones operados en acciones y $2.393 millones en Cedears. Los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York estuvieron con mayoría de subas, pero los que vinieron apostando a las Cedears empiezan a dudar, porque las chances de recorte ya se notan, y crecen.