El impacto de la segunda ola de Covid-19 sobre la producción industrial fue leve

22 de junio, 2021

El impacto de la segunda ola de Covid-19 sobre la producción industrial fue leve

La industria argentina creció 5,1% en el primer cuatrimestre de 2021 contra el mismo período de 2019 y superó los niveles de crecimiento de países como Brasil, Chile, España y Francia. A pesar del impacto de la segunda ola de Covid-19, la producción se mantuvo estable en mayo y junio, aunque con cierta heterogeneidad.

Los datos se desprenden del último informe del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), que está bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo. “A diferencia de los efectos de la primera ola, cuando todas las actividades productivas se vieron perjudicadas por las restricciones severas del 2020, durante esta segunda ola la actividad se mantuvo medianamente estable”, aseguraron desde el CEP XXI.

De acuerdo al consumo de energía en plantas industriales relevados por Cammesa, en mayo la industria operó 4,7% por encima del promedio de 2019. Cabe destacar que no se compara contra 2020, ya que a partir del segundo trimestre comenzó la cuarentena estricta para contener el aumento de casos. 

En tanto, si se compara el quinto mes de 2021 contra el mismo período de 2019 y 2020, la mejora fue del 2,3% y del 35,4%, respectivamente. Asimismo, en lo que va de junio, la industria ha estado trabajando por encima de ese mes de 2019, “en una magnitud que dependiendo el día ha oscilado entre el 0,6% y el 3,8%”, consignó el informe.

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Heterogeneidades

Por otro lado, el desempeño sectorial de mayo respecto a abril fue dispar y más de la mitad de los sectores retrajo “levemente” el nivel de consumo energético en términos desestacionalizados. “A pesar de ello, 9 de 13 rubros siguieron trabajando por encima del promedio de 2019”, destacó el estudio. 

Por ejemplo, la industria automotriz tuvo un buen desempeño durante el quinto mes del año, recuperándose del traspié sufrido en abril cuando las paradas de planta y los brotes de contagios en algunas de las terminales principales obligaron a suspender turnos de producción. 

El consumo de energía desestacionalizado en ese sector fue 11,9% superior al del promedio de 2019. El dato es consistente con el hecho de que en mayo se produjeron 34.953 vehículos, lo que constituye la mejor marca desde finales de 2018 (con la excepción de marzo de este año, en que la cifra fue de 43.160 unidades). 

En tanto, las plantas de ramas como metalmecánica, metales básicos, textiles, refinación de petróleo, químicos, bebidas y minerales no metálicos también consumieron más energía que en el promedio de 2019. En contraste, en tabaco, caucho y plástico (que fue la rama con la mayor contracción mensual frente a abril), alimentos y madera y papel, el consumo de energía de mayo último estuvo por debajo del promedio de 2019.

Comparación internacional

Desde el CEP XXI resaltaron que, en la comparativa internacional, la recuperación industrial argentina fue en los últimos cuatro meses (5,1%) más alta que la de la mayoría de las naciones manufactureras y de los principales países de la región. El trabajo detalló que nuestro país estuvo en niveles superiores a los Brasil (+1,8%), Chile (+1,4%), España (-4,2%), Francia (-6,5%), Italia (-1,3%), India (-0,3%), México (-2,4%), Alemania (-6,9%), Estados Unidos (-2,3%) y Japón (-4,9%). En tanto, China sobresalió por la espectacularidad de su crecimiento industrial (+15,0%).

Por otra parte, la comparativa internacional a nivel sectorial permite ver que de 11 sectores de 11 países analizados, el desempeño argentino fue mejor al del promedio en 9 en el primer cuatrimestre de 2021. Por ejemplo, la producción de alimentos, bebidas y tabaco de Argentina creció 8,1% en lo que va de 2021 respecto al mismo período de 2019, cifra mayor a la del resto de los países mencionados. 

Además, el alza del sector de maquinarias y equipos tuvo una expansión acumulada de 28,4% respecto a 2019, muy por encima del resto de los países (le sigue Brasil con +11,8%). También, el informe subrayó la performance del sector automotriz (+5,9% respecto a 2019), que en Argentina fue el único de los 11 países analizados que se expandió contra los niveles pre pandemia. 

En el resto de los sectores, Argentina en general estuvo de mitad de tabla para arriba: en textiles, indumentaria y cuero (que cayó en todos los países analizados), la contracción local fue la más moderada detrás de la brasileña y la estadounidense. En el sector de madera, papel e impresión, Argentina fue, junto con Brasil, el único que creció. En la rama farmacéutica creció 8,8%, por debajo de Chile, España y Francia y por encima de los siete restantes.

En cuanto a las razones posibles detrás de este comportamiento de la industria argentina, el trabajo del CEP XXI conjeturó que la baja de tasas de interés del BCRA más la mejora del acceso al crédito de empresas industriales (a través de garantías públicas del Fogar y subsidios de tasa del Fondep, por ejemplo) y una mejora en las compras de los consumidores (vía el programa Ahora 12 u otras líneas de financiamiento, como las de maquinaria agropecuaria). En segundo orden, se ubicó el cambio en la orientación de la política industrial, que ha incentivado la producción local de bienes, particularmente finales.

Comercio exterior

El informe del CEP XXI también se refirió a la mejora en las exportaciones, ayudadas por la suba de los precios internacionales y por la recuperación económica de los socios comerciales argentinos, que igualaron en el primer cuatrimestre de 2021 la marca del último cuatrimestre de 2019 y alcanzaron el mayor valor desde 2014. Según datos preliminares en base a la Aduana, en los primeros cinco meses del año las exportaciones desestacionalizadas superaron en US$ 3.267 millones las del mismo período de 2019, lo que equivale a un alza del 12,9% en términos relativos. 

El impacto de la segunda ola de Covid-19 sobre la producción industrial fue leve

Por su parte, las importaciones también registraron una importante recuperación en los últimos meses, superando los registros de 2019. En el primer cuatrimestre de 2021 las importaciones mensuales desestacionalizadas estuvieron 14,9% por encima a las registradas en el promedio de 2019. Una tendencia similar se registró en las importaciones desestacionalizadas de bienes de capital (que son un proxy de la inversión). 

El informe explicó que la composición de las importaciones también cambió: ganaron peso los bienes intermedios (utilizados por la industria local como insumos para ser transformados) y los bienes de capital en desmedro de bienes finales como los de consumo o los vehículos de pasajeros. “Las subas de las importaciones, particularmente las de bienes intermedios y las de bienes de capital, guardan correlación con el ciclo industrial. Así, en la medida en que la industria crezca más que el resto de los sectores, es dable esperar una recuperación rápida de las compras externas”, estimó el CEP XXI.

¿Hay que pasar el invierno?

El nivel de circulación tiene una relación directa con el nivel de contagios, pero al mismo tiempo una mayor movilidad se traduce en una mayor actividad económica en diversas ramas como el comercio y la gastronomía, entre otras. Si la circulación se contrae, es probable esperar un retroceso de estas actividades y viceversa. Por eso la llegada de la primavera y un buen ritmo de vacunación, traería aparejado una mejora en esos rubros tal como sucedió en el hemisferio norte. 

De acuerdo a Google Mobility, en Argentina se observó que las restricciones de la última semana de mayo tuvieron un elevado acatamiento y, a su vez, un rápido retorno a la tendencia previa. El CEP XXI afirmó que en la última semana de mayo, la movilidad al trabajo se retrotrajo sensiblemente y volvió a los niveles de finales del mismo mes de 2020. Sin embargo, la recuperación en lo que va de junio ha sido muy veloz, y en la última semana alcanzó los máximos desde el inicio de la pandemia (junto con momentos puntuales de marzo y diciembre).

A nivel regional, la movilidad al trabajo de nuestro país fue en la última semana la mayor de Sudamérica solo por detrás de Brasil. La movilidad a comercios esenciales también se encuentra en los máximos niveles desde el comienzo de la pandemia (a excepción de finales de diciembre). En tanto, “la movilidad a comercios no esenciales, si bien no retornó aún a lo que fue la primera quincena de marzo, se encuentra por encima de prácticamente todo 2020”, concluyó CEP XXI.