Políticas públicas: no nos olvidemos de la implementación

8 de junio, 2021

Políticas públicas: no nos olvidemos de la implementación

Por Ana Rocha  Economista y estudiante de la Universidad de Harvard

Las políticas sociales están en boca de todos. Sin embargo, muchas veces únicamente vemos el resultado final, por ejemplo, cuántas personas pueden sacar de la pobreza. Los economistas nos obsesionamos con el diseño y en el ultimo tiempo hay una agregación de componentes para las que hace 10 años resultaba imposible de pensar. Por ejemplo, programas de transferencias condicionadas –en Argentina, la conocida Asignación Universal por Hijo (AUH)– cada día tienen mas componentes, sean capacitación para los padres como criar a los hijos, obligación que asistan a la escuela, que sus hijos se vacunen, entre otras cosas.

Sin embargo, un estudio llevado a cabo por IPA en Rwanda por los economistas McIntosh y Zeitlin comparan el impacto de otorgarle todo el dinero a las familias -definido como transferencia condicionada- versus pagar todos los componentes que tenia este programa de transferencia condicionada (menos dinero para la familia). Los resultados son asombrosos: el primer caso tiene más impacto que el segundo. ¿Por lo tanto, estamos los economistas concentrando nuestra atención donde corresponde?

La respuesta, no parece obvia, pero tengo una propuesta para pensar que podría ir al caso: la implementación. Los economistas pensamos por horas en como diseñar mejor el programa, que componentes adicionales van a tener mas impacto, pero si pensamos un segundo en la implementación por la ley de retornos marginales decrecientes, dado que no hay demasiado tiempo invertido en este tema, el impacto tendría que ser aun mejor.

Ahora bien, ya definimos en este contexto que sería el diseño, pensemos ahora en que consiste la implementación. En el caso de los programas de transferencias, sería como efectivamente hacemos llegar de manera más eficiente el beneficio a las familias que más lo necesitan. Los entes que generalmente se ocupan de este tema son el Ministerio de Desarrollo social o Anses. Por lo tanto, estos organismos podrían invitar a asistentes sociales y ONG a que formen parten de la implementación, ya que conocen las necesidades y problemáticas de las familias. Ellos podrían colaborar en explicar como una familia ahorra, gasta, que día del mes tendría que llegar el beneficio y especialmente como tendría que llegar. Inclusive, podrían colaborar en pensar porque hay familias con AUH hace más de 5 años, e intentar modificar el programa para que tenga más impacto. Ergo, el diseño se retroalimenta de la implementación, como la implementación del diseño.

Por lo tanto, los invito a que romanticemos la idea de la implementación y que cuando pensemos en política publica pensemos que es igual o, incluso en algunos casos, más importante que el diseño.