Inversores inquietos, salta el volumen y la Bolsa vuela

8 de junio, 2021

Inversores inquietos, salta el volumen y la Bolsa vuela

Por Luis Varela

No importó que los datos preliminares de la inflación norteamericana de mayo subiera de 4,2% a 4,7% anual. No importó que los granos bajaran ayer en Chicago nuevamente. Tampoco importó que se registrara un número récord diario con 733 muertes por Covid. Contra viento y marea, a pesar de lo que apareciera, ayer la Bolsa porteña operó el cuarto mayor volumen diario de su historia, las acciones saltaron 3% en Buenos Aires y hasta 12% en Nueva York y el que apostó por el mercado local volvió a ganar.

¿Qué sucede? ¿Por qué las acciones acumulan en seis semanas un salto del 38%, con los bonos trepando 13%? ¿Esto puede seguir? ¿Me puedo sumar o puede cortarse? Preguntas como esas se repetían desde inversores conservadores que están refugiados en dólares, en cajas de seguridad, en el colchón, o en cuentas del exterior. Y la razón principal de este movimiento tiene que ver con varios efectos, pero con uno preponderante: el cambio de posiciones relativas en el valor de las commodities y la debilidad global del dólar ha generado un flujo fuerte de divisas hacia la América latina olvidada, tanto que por ejemplo Brasil acaba de lograr el superávit comercial más alto de toda su historia.

Por supuesto, hay un cúmulo de desafíos que están plantados delante de nuestras narices y se vienen tiempos muy complicados, como si nos encontráramos en una carrera de 1.000 metros con vallas, y cada estirón será un test dificilísimo, que deberá sortearse para seguir en carrera.

Acciones en alza

Sin embargo, muchos se anticipan, creen y apuestan. Y la suba de precios se logra por algo: hay más dinero en el mercado. Ayer en la Bolsa de Buenos Aires hubo negocios cuatro veces más alto que el registrado últimamente: se transaron $3.043 millones en acciones y $1.729 millones en Cedears, por lo que el índice S&P Merval saltó otro 3%, al tiempo que los ADR argentinos que operan en NY asombraron con una suba de hasta 12%, con gran día para papeles como Edenor, Telecom, Cresud e YPF, entre otros.

¿Quiénes son los que están poniendo semejante cantidad de plata como para que los precios suban tanto? Primero debe decirse que la suba no es “tanta”. La Bolsa argentina había bajado 95% en dólares entre fines de 2017 y febrero de este año, y la suba actual apenas ubica a los papeles repuntando desde un quinto a un cuarto subsuelo. El índice Merval medido en dólares terminó ayer en 434 puntos, a años luz de los 1.708 de enero de 2018, pero ya más cerca de los 670 promedio del Merval de los últimos 16 años.

Segundo, los que están poniendo dinero en este momento son otros inversores diferentes. Hoy el MSCI, que mide el riesgo país de cada mercado e identifica cuáles son los mercados aptos para inversiones seguras o riesgosas, definirá hoy si nos manda al descenso, de la categoría “C” a la “D”. En el mundo hay países que tienen grado de inversión, que juegan en Primera A. Argentina hasta hoy venía jugando en la C, denominada mercados emergentes. Y hay gran chance de que hoy sea bajada a la categoría “países fronterizos”, donde se ubican naciones con guerras civiles, dictaduras atroces, con situaciones invivibles. Y al ser pasado de un escalón a otro, los inversores cambian.

O sea, hasta hoy estamos en un grupo e el que hay países con alto potencial de ir hacia el desarrollo, y en ese grupo somos los peores, y con ese contexto, no nos llegaba ni un centavo. Pero desde hoy podremos estar en un grupo de impresentables, y allí seremos como el que está más limpito y peinadito, por lo que los fondos de inversión que juegan en esa categoría, denominados hedge funds, deben redistribuir sus carteras, y orientar una buena parte a Argentina.

¿Dura esto? Y aquí hay un punto importante. En el grupo de mercados emergentes hay inversores más estables, que toman decisiones más lentas. Si compran algo es para quedarse un tiempo. En cambio, en el grupo en el que entramos en este momento, tenemos inversores erráticos, que son capaces de cambiar de posición en días, horas, y eso hará que entremos a una situación con potencial pero mucho más volátil, ya que cambia el tipo de inversor que tenemos.

El contexto político

Además de este cambio, sucede un sinnúmero de otras situaciones, todas importantísimas. Ayer hubo tres elecciones de diferente importancia en la región. Se votó en Perú, donde al cierre de esta edición estaba ganando por una nariz el candidato presidencial comunista, por lo que la Bolsa de Lima se derrumbó, el dólar subió contra el sol y el riesgo peruano escaló un peldaño. Se votó en México, donde al izquierdista AMLO le fue bien con la cantidad de gobernadores, pero perdió la mayoría en el Congreso, por lo que le será más difícil hacer una reforma constitucional, y con eso la Bolsa azteca trepó casi 2% y el dólar bajó de $19,95 a $19,79 mexicanos. Y se votó en Misiones, donde Cambiemos perdió un diputado, pero el kirchnerismo quedó tercero lejos, y se afianzó un gobierno provincial aliado de Alberto.

Todos esos cambios políticos vienen entintados por el Covid que sigue haciendo daño. Ayer en Argentina se reportó un nuevo récord diario con 733 muertes, con 22.195 casos nuevos en 24 horas. Hay 7.827 pacientes internados en camas de terapia intensiva, con 78,1% de ocupación en el país y del 74% en el AMBA. Y hay mucha inquietud porque de los  81.946 muertos que tenemos hasta ahora, 3.141 murieron con las dos dosis de vacunas ya aplicadas.

Una nueva licitación

A todo esto, el mercado local se prepara para otro paso importante que realizará el ministro de Economía, Martín Guzmán, este miércoles. Ayer, con más inflación en EE.UU. la secretaria del Tesoro le envió una señal a Jerome Powell deslizándole que quizás sea momento de empezar a subir la tasa de interés. Y este miércoles Guzmán deberá también definir si aumenta la tasa que paga para tomar deuda, ya que hará una nueva licitación para colocar Letras del Tesoro en pesos.

Eso sí, esta movida de Guzmán viene con las ovejas bien encerraditas en un corral. Con este llamado será la primera vez en la que los bancos y compañías de seguros que tomen papeles del Estado puedan integrar encajes en Bonos del Tesoro local, y no en Leliq, como hasta ahora. O sea, parte del dinero colocado por los ahorristas en plazos fijos, que hasta ahora se encajaba en Leliq a 30 días en el BCRA, desde este miércoles podrán encajarse en bonos a plazo más largo, alguno de los cuales vencerá después de que el mandato de Alberto termine, a fines de 2023. De ahí que los plazos fijos tradicionales cayeron por primera vez en 2021 mientras que los que ajustan por UVA crecieron 16,3%.

Desde las 10 de la mañana de este miércoles Guzmán sale a colocar más deuda: cinco Letras en pesos, y los encajes se podrán hacer por primera vez en bonos, no con leliq, de modo voluntario. En el menú habrá una Letra del tesoro en pesos a descuento con vencimiento 30 de septiembre de 2021, una Lete en pesos a tasa variable más 2,00% con vencimiento 30 de septiembre de 2021, una Lete en pesos a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021, una Lete en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 31 de marzo de 2022 y una Lete en pesos ajustadas por CER a descuento con vencimiento 23 de mayo de 2022.

Esta 43 toma de deuda de Guzmán se concreta luego de una rueda de ayer en la que el dólar global estuvo débil: en el exterior el dólar bajó 0,8% en México, cedió 0,3% en Chile, retrocedió 0,2% contra el euro y el yen, 0,1% contra la libra y no cambió en Brasil. Al tiempo que en el mercado cambiario argentino reinó la pax cambiaria. El dólar turista subió 10 centavos hasta $165,56, el  oficial subió 6 centavos hasta $100,34, el blue se mantuvo en $157 y el mayorista subió 12 centavos hasta $94,98. El Banco Central sumó US$ 87 millones a las reservas hasta US$ 42.292 millones. 

El dólar MEP bajó 28 centavos hasta $160,58 y el contado con liquidación bajó 29 centavos hasta $165,91. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el dólar blue fue del 56,5% y la del CCL con el mayorista fue del 74,7%. Y, medidos en pesos, el euro subió 36 centavos hasta $115,69, la libra subió 16 centavos hasta $134,54 y el real subió 6 centavos hasta $18,83.

Datos del exterior

La señal de Yellen a Powell de subir la tasa de interés no se ve cercana por ahora. Si se espera que la compra de papeles de parte de la Fed en Wall Street disminuya. De ahí que ayer hubo un cierre mixto en la Bolsa de Nueva York: el Nasdaq subió 0,5%, pero el S&O bajó 0,1% y el Dow cedió 0,4%, después de que el G7 haya resuelto cobrarle un impuesto a las multinacionales. Mientras que las bolsas de la región tuvieron viento a favor, con una suba sólida en México, como dijimos, y día positivo para la Bolsa de San Pablo, que mejoró 0,5%.

Ahora bien, mientras la Bolsa de Buenos Aires ganó otro 3%, los bonos no tuvieron la misma suerte. Subieron, pero apenas, por lo que el riesgo país se achicó apenas 4 unidades, hasta 1.505 puntos básicos. ¿Por qué fue esto tan modesto? Es que los inversores empiezan a sospechar que la suba sin fin de las commodities puede haber terminado. Ayer el petróleo cedió apenas. Y los metales preciosos estuvieron sostenidos. Pero los metales básicos y los granos bajaron, casi 1% promedio, alejándose de los máximos de 9 y 10 años de hace dos semanas. Y las criptomonedas, acosadas por muchos gobiernos, volvieron a sentir presión: hubo una nueva caída del 4,1% para el bitcoin, que enfrenta ahora una zona crítica porque puede romper un piso teórico de US$ 35.000, lo cual podría llevarlo bastante más abajo.