Efecto cascada (esperable): los gremios buscan reabrir paritarias y crece tensión con empresas

El Gobierno apoya el reclamo de los gremios, marcando como piso un aumento salarial entre el 40% y 45%.

30 de junio, 2021

Efecto cascada (esperable): los gremios buscan reabrir paritarias y crece tensión con empresas

La nueva pauta salarial para 2021 tiene un piso del 45%. Los acuerdos que cerraron en torno a ese porcentaje desde algunos gremios y la revisión que consiguió La Bancaria generaron un efecto cascada para que desde varios sectores se busque una reapertura de las negociaciones.

Desde el Gobierno respaldan públicamente las revisiones, ya que el objetivo es que esas mejoras puedan aliviar los ingresos de los trabajadores que sufrieron la aceleración de los precios en los primeros meses de 2021. En lo que va del año, la inflación acumuló 21,5%, apenas 7 puntos por debajo de la proyección anual de 29% estimada por el Ministerio de Economía y plasmada en el Presupuesto.

El tema de los ingresos no es una cuestión menor para el Gobierno. En un año electoral, la idea es que los bolsillos puedan llegar con cierto alivio para noviembre o incluso un poco antes. Cabe recordar que los sueldos perdieron contra la inflación en los últimos tres años casi 20% en términos reales.

Crece la tensión

Una que busca firmar en julio por encima del 40% es Sanidad. Por un lado, la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), cuyo Consejo Directivo está liderado por Héctor Daer y Carlos West Ocampo, convocó a “un paro nacional de actividades de cuatro horas por turno los días jueves 1 y viernes 2 de julio, ante el fracaso de las negociaciones paritarias”.

También desde el lunes por la mañana, la Asociación de Trabajadores de la Salud (Atsa) comenzó con movilizaciones en 12 puntos de la Ciudad de Buenos Aires, pero sin interrumpir el tránsito. Esta medida duraría hasta hoy por la tarde. 

Hasta el momento no hay una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo, y el conflicto está trabado. Las miradas están puestas en la cartera que comanda Claudio Moroni. En marzo ya había decretado una conciliación obligatoria por medidas de fuerza dispuestas por el gremio.

En la misma línea, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) reclamó reabrir de manera anticipada la discusión salarial para sumar otros 10 puntos de aumento al acuerdo cerrado en mayo, que elevó el sueldo de los agentes de la administración pública nacional al 35% en seis tramos, cuya revisión se preveía a fin de año. Similar iniciativa piden los gremios docentes nacionales y los maestros de la provincia de Buenos Aires.

Ayer, finalmente, la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) encabezada por Héctor Morcillo acordó un incremento salarial del 42% en cuatro cuotas para la paritaria correspondiente al período entre mayo de 2021 y abril de 2022. 

Comercio, Uocra y UOM

En ese contexto, desde el sindicato de Comercio también buscan una reapertura. Armando Cavalieri, el titular del sindicato de Comercio, el más numeroso ya que agrupa a cerca de 1,2 millones de trabajadores, pidió formalmente el viernes pasado a las cámaras empresarias del sector rediscutir el aumento acordado en abril pasado, que estableció una recomposición del 32% en cuatro tramos. La intención del gremio es negociar un adelantamiento de las cuotas de esa suba y convenir una mejora adicional de manera de acercarse al nuevo piso salarial.

La UOM también pretende pedir una reapertura de la paritaria firmada en abril con un incremento del 35% en tres tramos y una revisión en noviembre. Los dirigidos por Antonio Caló quieren oficializar el pedido a las seis cámaras empresarias en los primeros días de julio. La idea es alcanzar un adelanto de los tramos de aumentos y recalcular la pauta por encima del 40%. 

En ese sentido, la Uocra también está en negociaciones con las cámaras empresarias para llegar a un nuevo acuerdo. El sector de la construcción es el que mejor rendimiento está teniendo a nivel de actividad y las empresas buscarán llegar a un “equilibrio”.

En las próximas semanas será crucial la coordinación de la cartera de Trabajo para que los pedidos de los gremios y las dificultades de las empresas no desemboquen en tensiones que afecten la imagen del Gobierno. La postura oficial es clara: 40% o 45% como piso.