El Gobierno activó el plan para llegar a las elecciones con una mejora en el poder adquisitivo

21 de junio, 2021

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En vistas de las elecciones legislativas de septiembre (y de los números de inflación que entrega el Indec), el Gobierno activó su plan para que los bolsillos lleguen con un cierto alivio a la hora de votar. Entre esas medidas se encuentran el apoyo a ciertas revisiones paritarias, bonos a jubilados, bonos y aumentos a receptores de planes sociales, suba del Mínimo No Imponible de Ganancias, vuelta atrás con la suba del Monotributo. En paralelo, continúan y se profundizan los controles de precios: la otra cara de la ecuación del bolsillo.

Esta semana estará cargada de reuniones en el Ministerio de Trabajo para discutir paritarias y, en el caso de los bancarios, revisar el 29% firmado en febrero. La cartera a cargo de Claudio Moroni recibirá esta semana a los dirigidos por Sergio Palazzo, el Gremio de Alimentación y, además, los trabajadores de Sanidad. Los tres sindicatos tienen en común que esperan cerrar, por lo menos, subas de 40% con posibilidad de una revisión en unos meses.

Asimismo, desde el Gobierno dan señales para que las nuevas paritarias y sus revisiones tengan un piso del 40%, teniendo en cuenta que en los primeros cinco meses de 2021 la inflación acumuló 25%, dando por tierra la pauta oficial de comienzos de año. Hay que tener en cuenta que los trabajadores del Congreso cerraron en 45%, los de Pami en 43% y los de Anses en 45,5%.

Otra novedad es el acuerdo al que llegó Camioneros con las cámaras empresarias. Los conducidos por Hugo Moyano acordaron a fines de la semana pasada su paritaria con un aumento del 45% en tres tramos y una cláusula de revisión en febrero del 2022. La suba se pagará en tres cuotas: 20% en julio, 12,5% en noviembre y 12,5% marzo de 2022.

Ganancias y monotributo

En ese sentido, la reglamentación del nuevo piso de Ganancias en $150.000 también generará un alivio concreto al bolsillo de 1,2 millones de personas que dejarán de pagar ese tributo para los salarios de junio que se cobrarán en julio. A esto se sumará la devolución retroactiva de lo descontado de enero a mayo y la eximición de pago del medio aguinaldo. El Gobierno estima que el ingreso disponible adicional de los asalariados será de unos $50.000 millones, lo que incrementará la capacidad de consumo de la clase media en el corto plazo.

Por otra parte, el oficialismo presentó y planea sancionar lo más rápido posible el programa de Alivio Fiscal Monotributo. Esa medida fue impulsada luego de que la nueva escala del Régimen Simplificado hiciera que le llegaran deudas retroactivas por la diferencia de las nuevas cuotas mensuales entre enero y mayo, con un consecuente malestar al universo de 4 millones de personas afectadas. Desde el Gobierno proyectaron que suspender esas deudas generará un alivio de $20.000 millones a otro sector de la clase media.

Poner plata en la calle

El descontento social también llevó al Gobierno a “poner plata en la calle”, más allá de los acuerdos salariales para los trabajadores. En concreto, el Gobierno decidió pagar un bono extraordinario a jubilados para mejorar el poder adquisitivo de un sector muy castigado en los últimos años.

Es por esa razón que el Gobierno pagará un bono extraordinario para mejorar el poder adquisitivo. El beneficio sería de entre $6.500 a $8.000, aunque en los próximos días será anunciado el universo alcanzado que seguramente involucrará a los haberes más bajos. La decisión tuvo que ver con que en el primer semestre del año y con la nueva fórmula vigente desde marzo, las jubilaciones y pensiones recibieron un aumento que alcanzó el 21,2%. Con una suba promedio de los precios del 3% en junio, la inflación de la primera mitad de 2021 sumará 25%, lo que representa una pérdida de 3 puntos porcentuales con respecto al mismo semestre del año anterior.

En esa línea, la semana pasada se anunció un bono de $6.000 a los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo. Además, está en curso el pago por adelantado del 20% retenido a los titulares de la AUH cada mes, el cual suele acreditarse a fin de año, que representarán $7.083 por cada hijo que se sumarán al aumento del 12% establecido en la Ley de movilidad previsional.

Por otro lado, los titulares de la AUH con niños de hasta 14 años cobrarán por segunda vez los montos de la Tarjeta Alimentar ampliada en mayo. El programa contemplaba a todos los titulares de la AUH con niños menores de 6 años o niños discapacitados sin límites de edad y a las embarazadas a partir de los 3 meses. A partir de mayo el beneficio se extendió a todos los niños de hasta 14 años y a madres con 7 hijos o más. En tanto, los montos se ampliaron de $9.000 a $12.000 mensuales para madres con tres hijos.

Aún restan algunos meses y no deben descartarse medidas adicionales en la misma dirección.

Perspectivas de inflación

En este marco, el Gobierno confía en que durante los próximos meses se verá una desaceleración de la inflación respecto a los primeros cuatro meses del año, cuando había acumulado un 17,6%. Un tipo de cambio planchado, precios regulados pisados o mirados de cerca, la baja en los precios internacionales de las commodities y el 3,3% que mostró el IPC de mayo parecen señales de que el escenario deseado es verosímil.

Según Ecolatina, junio rondará 3% y estimaron que podría ser “el inicio de la desaceleración, que se combinará en los próximos meses con una depreciación muy lenta del tipo de cambio oficial y un freno a las autorizaciones de incrementos en distintos precios regulados”.

La estrategia del Gobierno es profundizar los controles de precios, sobre todo el rubro alimentos y bebidas. En principio, se levantará parcialmente la exportación de carne para determinados cortes y se “cuidarán” los más consumidos en el mercado local. La canasta Super Cerca, con 70 productos que tendrán en su envase precios congelados hasta fin de año, también se sumará a otros programas en busca de mayor capilaridad en los canales de comercialización. Precios Cuidados seguirá presente con la intención de fijar precios de referencia a determinados productos.

En la segunda mitad del año podrá medirse el éxito o fracaso de esta estrategia oficial. Las elecciones tendrán lugar en septiembre y será vital para el Gobierno que los bolsillos sientan un alivio o, por lo menos, que no pierdan poder adquisitivo.