Ecolatina: la inflación de mayo fue 3,4% y en el año ya acumuló 20,4%

4 de junio, 2021

Ecolatina: la inflación de mayo fue 3,4% y en el año ya acumuló 20,4%

El IPC del Gran Buenos Aires que realiza la consultora Ecolatina arrojó que la inflación de mayo fue del 3,4%, desacelerándose un punto porcentual respecto al mes anterior. Así, en los primeros cinco meses del año los precios subieron 20,4%, lo que significa la mayor variación acumulada desde 2016. 

En tanto, mayo mostró un aumento interanual de 45,9%. 

En lo que respecta a los capítulos relevados, sólo 3 de 9 se ubicaron por debajo del 3%. Para la consultora, si bien esta proporción representa una cifra menor en comparación al mes anterior, cuando solo 2 capítulos se habían ubicado por debajo del 4%, no deja de resultar llamativo: como consecuencia de la elevada inercia que está teniendo el proceso inflacionario, la inflación se volvió más homogénea y la mayor proporción de los precios crece a un ritmo entre el 2,5% y 4%. En criollo, sube todo.

inflación mayo Ecolatina

Esto mismo puede visualizarse con el “IPC Core”, que creció 3,5% en el mes (-1,1 punto respecto al mes anterior) y muestra con mayor precisión la inercia de los precios. Asimismo, este dato trepó 49,4% en la comparación interanual y 21,9% en el acumulado en el año, exhibiendo la mayor variación para los primeros cinco meses desde el 2002. Al interior, la diferencia entre la evolución de precios se achicó: los precios de consumo masivo crecieron 3%, mientras que el resto subió 3,8%.

Por su parte, el “IPC Regulados” subió 3,7%, tras la suba de la electricidad, combustibles, prepagas y educación. De esta manera, acumuló una suba de 17,1% en los primeros cinco meses de 2021 y de 28,5% en los últimos doce meses. Por último, el IPC Estacionales creció solo 1,3%, lo cual ayudó a la desaceleración en el nivel general, como consecuencia de la menor evolución de frutas y verduras, principalmente (+17,1% acumulado y +69,6% interanual).

El capítulo que mayor variación mostró fue atención médica y gastos para la salud (+4,8%), como consecuencia del incremento de prepagas y aumentos en medicamentos. Por su parte, educación (+4,4%), indumentaria (+3,9%) y transporte y comunicaciones (+3,8%) fueron otros de los capítulos que se ubicaron por encima del nivel general.

En el caso de alimentos y bebidas, este sufrió un aumento mensual de 3,3%. Así, perforó el 4% por primera vez después de 6 meses consecutivos, ubicándose 0,1 punto por debajo de la inflación y desacelerándose 0,8 punto respecto al mes anterior.

La menor evolución se concentró en la segunda quincena del mes (+2,9% en la segunda vs +3,8% en la primera), como consecuencia de la moderación en la dinámica de frutas (manzana y cítricos, fundamentalmente), verduras y determinados bienes de consumo masivo. A contramano, la variación de carnes continuó elevada (en torno al 6%) y se aceleró en la segunda parte de mayo, mientras que otros bienes de consumo masivo, como lácteos, mostraron una dinámica elevada en ambas quincenas.

Proyección 

Ecolatina espera que para los primeros seis meses del año la inflación termine acumulando 25%, “lo cual da un promedio de 4% mensual entre enero y junio”. 

“Con estos números, y como consecuencia de una inflación que se desarmó más lento de lo esperado en el primer semestre, proyectamos que la suba de precios rondará el 47% anual en 2021”, estimaron.

Además, explicaron que habría una paulatina desaceleración en los últimos seis meses de 2021 y proyectaron que “la suba de precios debería ser de 2,7% promedio mensual entre julio y diciembre para alcanzar el 47% anual”. 

“El ancla del tipo de cambio y mínimos movimientos en precios regulados ayudarán en este fin pero se postergarán ajustes pendientes para 2022”, concluyó Ecolatina.

Urnas y pesos

La inflación es una variable económica pero también política. Con elecciones cerca, el Gobierno sabe que debe reducir los números mensuales que entrega el Indec. A costa, incluso, de atrasar otros precios (dólar y tarifas) o de prohibir exportaciones de algún bien, como la carne. Eso podría ayudar electoralmente (si efectivamente baja la inflación), pero no constituyen soluciones de fondo.

Reducir la inflación también será necesario, junto con la vacunación, para recuperar el crecimiento cuando amaine la segunda ola. Un informe de la Fundación Mediterránea muestra que “el freno en la actividad podría estar adelantando que la demanda ya no puede convalidar el ritmo de inflación mensual del 4% en el que se instaló la economía desde octubre de 2020”.

“Hay que tener en cuenta que, para los ‘bienes salario’, el desfase es creciente entre precios e ingresos de los trabajadores. Y, en otros segmentos de mercado, opera en igual dirección el encarecimiento en dólares de bienes de consumo durable y del costo de la construcción, entre otras opciones de aplicación de los ahorros. Al respecto, obsérvese que desde octubre de 2020, cuando la paridad dólar/peso superó los $180 en el mercado financiero, el costo de la construcción subió 45,8% medido en CCL y el precio de los cero kilómetro lo hizo 54%”, señala el trabajo.