Club de París no cobró: 60 días para evitar un (nuevo) default

1 de junio, 2021

Club de París no cobró: 60 días para evitar un (nuevo) default

El Gobierno y el Club de París iniciaron un proceso de 60 días para saldar casi US$ 2.500 millones que el país le adeuda a ese organismo de crédito, luego de que ayer venciera el plazo original para abonar ese compromiso.

El presidente Alberto Fernández confía en lograr una postergación de ese pago, luego de entrevistarse con varios líderes europeos. Fernández gestionó presencialmente esa postergación ante las máximas autoridades de Portugal, España, Francia e Italia, y la semana pasada mantuvo un encuentro virtual en el que trató el tema con la canciller alemana, Angela Merkel. Alemania es el principal acreedor en el club, seguido por Japón y Holanda. Hubo palabras de apoyo y buenas señales, pero el “waiver” aún no llegó. Vale recordar que es una deuda defaulteada en 2001 y reestructurada en 2014. Sin un “waiver” antes de los 60 días, habrá una penalidad extra de US$ 900 millones que se sumará a los US$  2.500 millones.

El plazo de gracia de parte del club de gobiernos acreedores abrirá un nuevo espacio para seguir negociando la reprogramación de la deuda de US$ 45.000 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, no parece posible que eso ocurra en 60 días.

Las autoridades del Club de París aguardan, precisamente, ese arreglo con el organismo multilateral que dirige Kristalina Georgieva, para reprogramar su propio acuerdo, que data de mayo de 2014 y fue cerrado por el entonces ministro de Economía (y hoy gobernador bonaerense), Axel Kicillof.

En oficinas del Gobierno descartan una declaración formal de incumplimiento, ya que esa situación sólo se contempla para 60 días después del no pago del vencimiento, según las condiciones del crédito con el Club de París.

El grupo de acreedores oficiales de Argentina, que preside Emanuel Moulin, director general del Tesoro de Francia, se reunirá a principios de junio y se espera que allí se defina si hay una respuesta formal a la carta que envió a principios de abril el ministro de Economía, Martín Guzmán, con el pedido de postergar el vencimiento y comentarios sobre las negociaciones con el FMI por un acuerdo de facilidades extendidas.

Guzmán indicó en su nota que para asegurar que el nuevo programa con el FMI tenga amplio apoyo social, el Gobierno puso en marcha un proceso de “búsqueda de consensos políticos y sociales frente a las políticas clave”, con medidas que apuntan a la recuperación de la economía; a la atención a la población vulnerable pero con “prudencia fiscal” y a la reducción de la inflación.

En el marco de esas tratativas se considera probable que durante junio se avance con el FMI en la firma de una carta de intención, tras una nueva misión del organismo a Argentina en el marco del artículo 4.

Recientemente, el ministro volvió a revisar con funcionarios del FMI las cifras de la economía argentina, así como las políticas monetarias y fiscales vigentes, en la previa de la reunión que el presidente Fernández mantuvo con Georgieva en Roma. Unas semanas antes, había estado en Washington.

Si bien el programa parece lejos (y casi descartado antes de las elecciones de noviembre), quizás el Gobierno logre mostrar algunos avances mínimos para satisfacer a los acreedores del club.