La pandemia fortaleció a los de siempre

6 de mayo, 2021

La pandemia fortaleció a los de siempre

El amplio triunfo del Partido Popular, que tiene más de treinta años de vida, le permitió a Isabel Díaz Ayuso retener el gobierno de la Comunidad de Madrid.  Mientras que fuerzas políticas más nuevas, que en su momento irrumpieron expresando diferentes insatisfacciones sociales, quedaron relegadas. De esta manera, se ratificó la tendencia a favor de los partidos tradicionales, más allá de las enormes diferencias entre ellos y las distintas realidades en la que operan, que se observó en muchas de las elecciones recientes. 

Algunos analistas esperaban que las crisis económicas y los cambios obligados en muchos comportamientos sociales conducirían inexorablemente a nuevos alineamientos políticos. Se suponía que el terreno sería propicio para la irrupción de espacios y candidatos disruptivos provenientes desde afuera de la política tal cual se la conoce. Sin embargo, está ocurriendo todo lo contrario. En varias elecciones relevantes, realizadas en plena pandemia, hubo una fuerte apuesta por lo conocido.

Todo empezó en Estados Unidos, que luego del  tóxico período de Donald Trump vuelve a ser gobernado por el establishment político tradicional. Joe Biden, y todos sus funcionarios, tienen muchos años de Washington encima. 

A su vez, en Italia, fue designado primer ministro Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo, que representa la quintaesencia del establishment financiero global. 

Hay distintas razones que podrían explicar lo que está ocurriendo. Una de ellas, es que las crisis económicas no fueron consecuencia de los errores de los gobiernos sino que fueron inducidas por las restricciones que debieron ponerse en marcha frente a la pandemia. Por otra parte, las crisis sanitarias que sufrieron los diferentes países son percibidas como de origen externo.  Además, en un contexto de alta incertidumbre por la irrupción de un virus del que se conocía poco, las sociedades no quisieron  agregar incertidumbre política con decisiones electorales que las llevaran a transitar caminos poco probados. Por supuesto quelas respuestas que los gobiernos le dieron a la pandemia, tanto desde lo sanitario como de lo económico, serán motivo de debate político intenso, pero que se canalizará con los procedimientos habituales y con los actores de siempre, sean liberales o intervencionistas,  porque lo rupturista no parece tener demanda en esta etapa.