Nayib Bukele “va por todo” y muy rápido

7 de mayo, 2021

Nayib Bukele “va por todo” y muy rápido

En los últimos días, Nayib Bukele, presidente de El Salvador, ordenó la destitución de los 5 jueces de la Corte Suprema de su país. La maniobra se dio en la Asamblea Legislativa, la cual está controlada por el partido oficialista Nuevas Ideas, el mismo día del inicio de mandato de los legisladores electos a principios de 2021. La justificación fue que estos jueces emitieron veredictos opuestos a los decretos del Poder Ejecutivo durante la pandemia.

Consultado por El Economista, el politólogo Nicolás Luna explicó que, en el último tiempo, El Salvador viene experimentando “una avanzada muy fuerte” del Ejecutivo. “Lo particular es que el presidente cuenta con bastante apoyo de la población y obtuvo buenos resultados en las elecciones parlamentarias de febrero. Por ello, este movimiento, aunque despierta críticas, se sostiene en un relativo apoyo popular”, contextualiza Luna.

“Hace dos días, Bukele transmitió en vivo una reunión privada que mantuvo con representantes de otras naciones. En el video se lo ve leyendo distintos artículos de la Constitución de su país para justificar su accionar. Esto no es una falta grave, pero no respetar la privacidad del encuentro y publicarlo con fines mediáticos no es una buena señal para el mundo”, agrega Luna.

En esta línea, señaló: “Debemos esperar para ver cuál es la respuesta de la comunidad internacional. Esta semana, la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, señaló que lo que está ocurriendo es peligroso. Sin embargo, no hay señales de que Bukele tenga la intención de abandonar estas prácticas”.

El propio Bukele les mandó un mensaje “a nuestros amigos de la comunidad internacional”. Vía Twitter, dijo: Queremos trabajar con ustedes, comerciar, viajar, conocernos y ayudar en lo que podamos. Nuestras puertas están más abiertas que nunca. Pero con todo respeto: Estamos limpiando nuestra casa. …y eso no es de su incumbencia”.

Estos avances autoritarios pueden observarse en varios países, como ocurre en Venezuela, Cuba, Bolivia y Colombia, entre otros. Sobre este asunto, Luna dice que “estamos viendo un fenómeno que no solo se repite en Latinoamérica sino en muchas democracias en el mundo”. El deterioro de la calidad de la democracia es continuo, agregó.

“Estamos acostumbrados a pensar que las mismas se quiebran como sucedió en la Argentina en 1976. Sin embargo, se está volviendo más frecuente que este quiebre no ocurra y la democracia se degrade lentamente. En el caso de El Salvador, lo que sorprende es que Bukele avance rápidamente por este camino”, advierte.