Esperando al FMI: mercado con buen día pese a la inflación

14 de mayo, 2021

Esperando al FMI: mercado con buen día pese a la inflación

Por Luis Varela

Con gran expectativa por lo que pueda llegar a salir del encuentro que  mantendrán hoy en Roma el presidente Alberto Fernández y la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, el mercado financiero argentino mostró ayer un resultado ciertamente bueno, con el mejor nivel para la Bolsa porteña en cinco meses, con repunte para los bonos y baja de riesgo país, y con relativa tranquilidad cambiaria, a pesar del incendio inflacionario que volvieron a confirmar las estadísticas del Indec.

No hubo volúmenes de negocios destacados ni con papeles privados ni con títulos públicos, pero los ADR argentinos también mostraron una buena reacción, en medio de un Wall Street que tuvo un repunte tras el susto del miércoles. Pero por la tendencia que demostraron algunos inversores avezados, la combinación de datos que se vio ayer fue tan contundente que se abre espacio para tener la esperanza de un vuelo corto para papeles que vienen duramente castigados desde hace más de tres años.

La lucubración de los que ven un hilo de luz en los precios puede durar horas, ya que se verá qué sale de la respuesta que entregue la titular del FMI. Pero los dichos que se repetían ayer en los mentideros de los zoom bursátiles destacaban varias frases a tener en cuenta:

De lo que salga del área de Kristalina y del ministro veremos si hay chance de que se reperfile el pago por US$ 2.400 millones con el Club de París y si  Argentina evita un doble default que nos puede hundir todavía más“.

Para que la titular del FMI le entregue un guiño mínimo a Argentina, Alberto deberá haber entregado por fin un plan, después de 17 meses  solo con un plan podremos saber si el país tiene alguna chance de hacer un piso en una crisis que lleva diez años“.

Los datos de inflación

Todas estas especulaciones, que se pueden esfumar esta misma tarde, cuando Alberto salga del encuentro con la titular del FMI, vinieron acompañadas con datos de inflación mundiales y de Argentina que ponen a toda el ala dura del Gobierno kirchnerista contra la pared, en su intención de evitar todo tipo de ajuste, con un único objetivo en la mira: lograr hacer en  noviembre la mejor elección posible.

Y los datos de inflación fueron contundentes. El tema precios empezó el miércoles en EE.UU. cuando se difundió que por la suba del costo de vida de abril, la economía norteamericana tiene una inflación anual del 4,2%, la variación más alta desde 2008. Eso hizo temblar a Wall Street el miércoles, pero como ayer no hubo anuncios de suba de tasas cortas, la Bolsa de Nueva York pudo recuperar parte de lo perdido el miércoles.

Ayer los principales índices de Wall Street anotaron aumentos promedio del 1,1%, pero el nivel de las tasas largas de los bonos del Tesoro norteamericano (0,83% anual a 5 años, 1,65% a 10 años y 2,4% a 30 años) pusieron en remojo los valores de las commodities, que también fueron afectados por el creciente conflicto bélico que se está desatando en Medio Oriente, con clima de caos en otros puntos del planeta.

En Nueva York el tic tac de las conversaciones mostró que se puso en marcha el cronómetro para que Jerome Powell suba la tasa corta de la Fed de un momento a otro, por más que tanto el mandamás de ese banco central como la secretaria del Tesoro Janet Yellen piensen que esta inflación tan alta es transitoria.

Las commodities en baja

Lo cierto es que las commodities le hicieron caso a esa estimación de esos dos máximos funcionarios. Ayer hubo una fuerte baja para el petróleo, también hubo un claro descenso en los metales básicos. Se observó un retroceso importante para los granos. Hubo una estocada de proporciones para el bitcoin y otras criptomonedas por inicio de análisis de lavado de dinero tanto en Alemania como en EE.UU.. Y junto con todo ese movimiento se vio una debilidad del dólar y un valor sostenido tanto para el oro como para la onza de plata.

El cambio de rumbo que tuvieron las cotizaciones de los granos en Chicago provocaron una ola de ventas en la Bolsa de Rosario, por lo que las caídas en el mercado santafesino fueron mayores: mientras el maíz se desplomaba 5,2% en Chicago, en Rosario hubo bajas promedio del 2% tanto para el trigo, el maíz y la soja, con mayor liquidación de divisas, con algunos expertos empezando a afirmar que ya nos estamos aproximando a la mitad del grueso de ventas ya realizada.

Por supuesto, esta ola de ventas del campo permitió que ayer el Banco Central tuviera otro día de fiesta: sumó otros US$ 190 millones y en lo que va del año ya suma US$ 1.542 millones. Y esa situación está permitiendo que el mercado cambiario argentino siga relativamente tranquilo, aunque pasito a pasito los dólares financieros libres siguen subiendo, ya que los días de liquidación del campo están contados.

Después de conocerse una inflación tan alta en EE.UU. y sin que la Fed piense por ahora en aumentar las tasas, en el exterior el dólar no cambió contra la libra, pero bajó 0,1% contra el euro y el chileno, 0,2% contra el real y el yen y retrocedió 1,1% contra el mexicano. Y en el mercado local el BCRA sigue empecinado en creer que anclar el dólar es el mecanismo indicado para apagar el fuego inflacionario.

Leliq y dólares

Por eso ayer, mientras la autoridad monetaria volvió a aumentar la bomba de tiempo de las leliq, aspirando pagando 38% nada menos que $201.357 millones, con los bancos pagando 37% en los plazos fijos, el dólar turista cerró sin cambios a $164,19, el oficial se mantuvo en $99,51, el blue bajó un peso hasta $151 y el mayorista subió 3 centavos hasta $94,01, más anclado que nunca ya que ahora lo están subiendo con un ritmo mensual de 1,2%.

A pesar de eso, el dólar MEP subió 55 centavos hasta $153,76 y el contado con liquidación llegó a $158,67 y la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 51,7% y la del CCL con el mayorista subió al 68,8%. Mientras que, medidos en pesos, el euro subió 13 centavos hasta $113,60, el real subió 2 centavos hasta $17,71 y la libra subió 2 centavos hasta $132,13.

Toda esta situación estuvo acompañada por dos datos contundentes. Ayer confirmaron 448 muertes y 26.531 nuevos casos de Covid en 24 horas; por lo que en 18 meses ya fallecieron 69.254 personas. Y ahora la ocupación de camas de terapia intensiva es del 69,3% a nivel nacional y 76,4% a nivel Amba. 

Pero el dato del día que más movilizó a todas las cabezas fue la cifra de inflación que dio el Indec. Midió un IPC del 4,1% en abril, que significa 17,6% en el primer cuatrimestre y 46,3% en los últimos doce meses (con la inflación núcleo creciendo 4,6%, con productos de vestir y calzados 6% arriba, transporte 5,7% y alimentos 4,7%, liderados por los lácteos. Y, lo que es más preocupante, desde diciembre tenemos una inflación crucero del 4,1% mensual, que en términos anualizados da una inflación del 62%.

Con ese contexto, expertos en la composición de la enfermedad inflacionaria argentina salieron a dar sus advertencias. La economista Marina Dal Poggetto alertó al Gobierno diciéndole que “si no estabilizamos la demanda de pesos de parte de la población, en cinco años seguiremos hablando de inflación”. Y Sebastian Maril, de Research for Traders sentenció: “Argentina tiene inflación porque gasta más de lo que recauda, se endeuda y emite. Tenemos un país que no crece, no genera empleo y se mantiene a la gente repartiendo planes o lo que sea y el resultado es la inflación. Si el país no baja el gasto público y no ponemos las cosas en orden, no vamos a salir de este espiral inflacionario”. Y, por si quedara alguna duda Dal Poggetto completó: “Hace tres meses que anclamos al dólar, ahora lo hacemos al 1,2% por mes, tienen que darse cuenta de que no es el dólar lo que te está generando la suba de los precios”.

Mientras tanto, en el ala dura de la política del Gobierno se apresuraban por conseguir más facultades para el Presidente y en firmar una declaración para que los DEG que lleguen del FMI sean utilizados para mantener el gasto y no para pagar deuda. O sea, más planes, más dinero a la calle, esperando que la ley de góndolas frene los precios. 

Con eso como fondo, la ciudad y el gran Buenos Aires tuvo bloqueos de todo tipo con gente haciendo reclamos. Y repartidores de insumos que ya no hacen entregas con subas de precios semanales, sino diarios. 

Y, a pesar de todo eso, los bonos argentinos pudieron recuperar algún precio, por lo que el riesgo país cedió 12 unidades hasta 1.594 puntos básicos, a pesar de que Economía difundió que colocará Letes por $3.000 millones en organismos públicos con excedentes transitorios de liquidez. Y, con semejante enjambre, en la Bolsa hubo apostadores que pensaron que Georgieva podría dar algo de soga. Y así, con $857 millones de pesos operados en acciones y $1.826 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 3,1%, hasta su mejor nivel en pesos de los últimos cinco meses.

¿Podrá sostenerse este aleteo? ¿Tendrá Guzmán posibilidad de poner las cifras de la economía un poco más ordenadas, sin ser desactivado por completo por La Cámpora? Las próximas horas pueden ser decisivas, ya que se verá si Alberto le da algún plan a Georgieva, o si la titular del FMI se mantiene en silencio, para que el Fondo no sea tomado como chivo expiatorio de una política económica que nos llevó hasta un abismo que nadie hubiera imaginado.