La Copa América 2021 se jugará en Brasil, en medio de protestas masivas contra Bolsonaro

31 de mayo, 2021

La Copa América 2021 se jugará en Brasil, en medio de protestas masivas contra Bolsonaro

La Conmebol anunció que la Copa América 2021 se jugará finalmente en Brasil en la fecha en la que se encontraba prevista -desde el 13 de junio al 11 de julio- en sedes y con fixture a confirmar en las próximas horas, según anunció oficialmente la entidad este mediodía tras una reunión del Consejo Directivo convocada luego de la decisión de la Argentina de suspender su realización en el país.

El ente rector del fútbol sudamericano agradeció al presidente Jair Bolsonaro y a los dirigentes de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) “por abrir las puertas de ese país al que es hoy en día el evento deportivo más seguro del mundo”.

“Brasil recibirá a la Conmebol Copa América 2021. El mejor fútbol del mundo llevará alegría y pasión a millones de sudamericanos“, celebró el organismo con sede en Luque, Paraguay, en el comunicado en el que oficializó la decisión, anunciada a través de las redes sociales.

El torneo de selecciones más antiguo del mundo, cuya primera edición fue celebrada en 1916, regresará al país que albergó su anterior edición en 2019, ganada por el seleccionado local en la final ante Perú en Río de Janeiro.

La opción de Brasil se impuso sorpresivamente por encima de otros países, como Chile, Paraguay y Estados Unidos, que se habían mencionado con mayor fuerza luego de caerse los dos países que debían organizarla originalmente.

Colombia fue el primero en desertar el pasado 20 de mayo debido a la crisis social que atraviesa y anoche se formalizó la baja de la Argentina debido a la situación sanitaria en medio de la segunda ola de coronavirus.

Protestas masivas contra Bolsonaro por la crisis de COVID

Brasil es el tercer país del mundo en cantidad de personas infectadas por el Covid-19 y el segundo en número de fallecidos después de Estados Unidos, según estadísticas oficiales.

Miles de personas se manifestaron durante el fin de semana en más de 200 ciudades y pueblos de Brasil para protestar por el manejo del presidente Bolsonaro de la pandemia de Covid-19, que mató a unas 460.000 personas en el país.

Bolsonaro ha minimizado con frecuencia la pandemia a pesar del aumento de los casos, con hospitales sobrecargados.

Las protestas, organizadas por grupos de izquierda, siguieron siendo pacíficas en la mayoría de las ciudades, pero la policía lanzó gases lacrimógenos y balas de goma contra los manifestantes en Recife, noreste de Brasil.