Hidalgo: “China es uno de los socios estratégicos de Santa Fe”

20 de mayo, 2021

Hidalgo: “China es uno de los socios estratégicos de Santa Fe”

Por Damián Cichero

En los últimos años, China ha registrado increíbles tasas de crecimiento. Eso la ha posicionado como una de las grandes potencias del sistema internacional. Además de importar volúmenes enormes (y ser complementaria con Argentina), su estrategia global se combina con financiamiento para inversiones que otros países, por su cuenta, no podrían hacer.

Aunque los gobiernos centrales son quienes firman la mayoría de los acuerdos y memorandos de cooperación con Pekín, el federalismo argentino permite que los actores subnacionales también puedan participar de esa histórica oportunidad.

En una entrevista con El Economista, Emiliana G. Hidalgo, Responsable de los Asuntos con la República Popular China del Gobierno de la Provincia de Santa Fe, nos cuenta cómo es la relación bilateral entre una de las provincias más importantes del país y el Gigante Asiático.

¿Qué beneficios hay por relacionarse directamente con China y no a través del Gobierno Nacional?

Los gobiernos provinciales y municipales pueden firmar acuerdo de cooperación con gobiernos locales de otros países. En ese sentido, el Gobierno de la provincia de Santa Fe ha firmado una Carta de Intención sobre el Establecimiento de Relaciones Hermanas con la Provincia de Jiangsu, cuyo objetivo es promover instancias de cooperación e intercambios en terrenos tales como economía, comercio, ciencia y tecnología, cultura y capacitación de recursos humanos. Asimismo, firmó un Memorando de Entendimiento sobre cooperación con el municipio de Chongqing, para promover las buenas relaciones, el intercambio de experiencias y la cooperación en todos los campos. De esa manera, los gobiernos firmantes cooperan y trabajan de manera conjunta sin estar enmarcados en acuerdos firmados por los gobiernos nacionales. Tanto el interés, como las iniciativas e impacto de esa cooperación surgen de las partes firmantes y lo interesante siempre que se ajustan a las realidades específicas y necesidades locales.

¿Qué logros o proyectos pueden destacarse de este proceso?

En el marco de la pandemia se retomaron los vínculos que tenía Santa Fe con gobiernos de China. En ese contexto se realizaron diversas videoconferencias para conocer y aprender de la experiencia de China para poder contener la pandemia: con el Gobierno de la provincia de Jiangsu, se realizó un intercambio con autoridades del Comité de Salud de la Provincia; con la Federación de la Juventud del Partido Comunista Chino se llevaron adelante dos jornadas, la primera con una médica que estuvo en los centros de aislamiento de Wuhan y la segunda con jóvenes emprendedores quienes expusieron como surgieron o sobrevivieron en el marco de la pandemia y también con el Gobierno de la provincia de Zhejiang y del Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Zhejiang (FAZHU) se desarrolló una tercera videoconferencia con autoridades del Comité de Salud de la provincia, del FAZHU y del Consulado General de Shanghai. Además, en el marco de la pandemia del Covid-19 se realizaron gestiones de donaciones con el Gobierno de la provincia de Jiangsu; el gobierno del Municipio de Chongqing; con los gobiernos de los distritos de Mentougou y el de Fengtai de Beijing; con la Universidad de Estudios Extranjeros de Zhejiang y con la empresa Huawei Argentina.

¿En que se basa principalmente el intercambio comercial entre la provincia y China y hay posibilidades profundizar aún más la relación?

En términos comerciales, la República Popular China es uno de los socios estratégicos de Santa Fe, ya que desde años ocupa los primeros destinos de las exportaciones santafesinas. En el 2018 fue el cuarto destino de las exportaciones. Mientras que durante el 2019 y 2020 fue el primero. Luego vienen India, Vietnam y Brasil. En 2020, se exportó a China por un monto de US$ 10.785,1 millones, cifra representa una participación del 10,04% sobre el total de las ventas externas de la provincia. Los envíos a China se componen principalmente por carne bovina, deshuesada, congelada (47,9%); porotos de soja, excluidos para siembra (semillas y frutos oleaginosos 33,3%) y aceite de soja en bruto, incluso desgomado (grasas y aceites, 13,4%). En ese periodo, los valores exportados disminuyeron 26,9% respecto del mismo período de 2019. Recordamos que en 2019, con respecto a 2018, las exportaciones a China habían aumentado 108,2% (más del doble).

El gran desafío es aprovechar las capacidades de la provincia como productora de agroalimentos y las oportunidades que ofrece China para estos productos, potenciando la complementariedad existente entre Santa Fe y China y diversificando las exportaciones, incluyendo productos con mayor valor agregado y nuevas empresas. Entendiendo que China está potenciando su proceso de apertura económica y comercial, basándose en fortalecer sus relaciones con los países en desarrollo, buscando profundizar sus vínculos con América Latina, promoviendo los intercambios comerciales y las inversiones: todo esto representa una oportunidad concreta para nuestro país. Sumado a ello los hábitos y costumbres de los chinos están cambiando, esto implica el consumo de productos occidentales, como los alimentos. Y aquí aparecen las oportunidades para los productos de la provincia en particular para las empresas productoras de agroalimentos. En ese sentido desde la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología se desarrollaron rondas de negocios virtuales con contrapartes chinas para promover las exportaciones tanto de lácteos como de carne bovina organizado este último con el Gobierno del municipio de Chongqing. Y para el presente año se prevé realizar otras jornadas destinadas a los sectores de agroalimentos de la provincia.

¿Qué obstáculos hay a la hora de negociar con China?

El Gigante Asiático es un país amplio, diverso y lejano. Amplio en su extensión, diverso en su interior y lejano en términos físicos, culturales y en su idiosincrasia. Estos son de alguna manera sus obstáculos. El gran desafío es acortar esas brechas promoviendo e incentivando las instancias de enseñanza y formación sobre la cultura, el idioma. Para ello es importante conocer cómo acceder a este mercado. El conocimiento reduce las distancias existentes. Generar y aprovechar los espacios de formación para aprender de este mercado tan dinámico y diferente.