Dedeu: “Creemos que la construcción va a ser el motor del crecimiento”

20 de mayo, 2021

Dedeu: “Creemos que la construcción va a ser el motor del crecimiento”

Por Agustín Maza

La empresa cementera Holcim opera hace 90 años en Argentina y cuenta con cuatro filiales ubicadas en las provincias de Córdoba, Mendoza, Jujuy, y Buenos Aires. La compañía inauguró ayer una ampliación en su línea productiva en la planta de la localidad cordobesa de Malagueño, en la que se invirtieron US$ 120 millones.

En diálogo con El Economista, el CEO de Holcim Argentina, Christian Dedeu, explicó que esa inversión permitirá a la empresa “duplicar su capacidad productiva”. 

Creemos que la construcción va a ser el motor del crecimiento a nivel país”, expresó el empresario.

¿Qué importancia tiene la ampliación de la línea de producción que inauguraron ayer?

Estamos muy contentos porque es un proyecto que iniciamos tres años atrás y pudimos terminarlo en pandemia, cosa que no fue fácil. Hicimos una inversión de US$ 120 millones, la más alta de la última década en Argentina, para tener un nuevo horno y un molino vertical de última generación, ambos con un desempeño ambiental compatible con los más exigentes estándares a nivel mundial. Gracias a esto, podremos duplicar nuestra producción.

¿Cuántos empleos se generaron con esas mejoras y cuántos empleados tiene Holcim actualmente?

Las obras comenzaron durante el primer semestre de 2018 y requirieron más de 600 trabajadores pertenecientes a pequeñas y medianas empresas. Actualmente, Holcim tiene 1.050 empleados directos en Argentina y casi 2.000 contratistas. De nuestra actividad dependen 3.000 familias. Por eso tenemos el compromiso de llevar adelante nuestro negocio de la manera más responsable posible. Como líder de la empresa, mi objetivo es seguir apostando al país y a que vamos a seguir por la senda del crecimiento.

Teniendo en cuenta que la construcción es la actividad que mejor se está recuperando y la más golpeada por la pandemia, ¿Cómo evalúa el nivel de actividad de la empresa?

Cuando comenzó la pandemia estábamos todos muy preocupados porque no se sabía cuál sería el final. En nuestro caso particular, durante abril y mayo de 2020 nuestras ventas se derrumbaron al 20% de lo que vendíamos un año atrás, mientras que los costos, salarios y pagos los llevábamos al 100%. A partir de junio vimos un repunte importantísimo hasta octubre, sobre todo impulsado por la construcción residencial, lo que llamamos mercado informal. El último trimestre se estabilizó la actividad y actualmente estamos operando en niveles similares a 2019.

 

¿Qué impacto tiene y puede llegar a tener esta segunda ola?

 

Creemos que esta segunda ola no va a tener tanto impacto como la primera. Sin embargo, en la compañía se empieza a notar el aumento de los contagios o contactos estrechos, que se dan fuera de los lugares de trabajo pero igualmente nos golpean. Entre las faltas propias por burbujas aisladas, sumando algunas personas que son de riesgo y no pueden asistir, tenemos entre 15% y 20% de ausentismo. No estamos exentos de lo que pasa en la sociedad, a pesar de que hacemos testeos y operamos con estrictos protocolos sanitarios.

¿Qué expectativas tiene para este año y el futuro?

En el corto plazo estamos muy pendientes de la cuestión sanitaria, porque eso tiene impacto en la economía. En el mediano plazo, de alguna manera creemos que la construcción va a ser un motor de crecimiento a nivel país y esperamos que eso nos ayude a mejorar el sector en todos los sentidos. Además, el Gobierno está generando muchas herramientas para fomentar el sector y se espera una buena inversión en obra pública para este año. A largo plazo, Argentina tiene un déficit habitacional y de infraestructura muy grande. Las obras hay que hacerlas, eso genera un gran potencial para poder seguir invirtiendo porque es un mercado que a la larga tiene que crecer, ya que tiene mucho trabajo por delante.

¿Qué piensa de los ciclos económicos de nuestro país?

Argentina tiene ciclos económicos muy pronunciados y lo son mucho más en la construcción. Eso también se ve muy influenciado por cuestiones políticas: en años de elecciones se ve un mayor incremento en inversión de obra pública, por ejemplo. Si uno toma los ciclos de los últimos 15 años, Argentina es un país en el que la construcción ha crecido entre un 3% o 5% de manera anual. Sin embargo, dentro de ese promedio hubo años donde tuvimos picos, valles y caídas.

¿Cuál es el compromiso de la empresa con el medio ambiente?

Como empresa estamos muy comprometidos con el medio ambiente, no solo en Argentina sino en todos los países donde operamos. Durante este año lanzamos una nueva línea de productos que son de baja emisión de CO2 que tienen una etiqueta eco amigable y un tipo de hormigón con 40% menos de emisiones de CO2 al ambiente. Ese es el hormigón que se está utilizando para una represa de Yacyretá.