China envejece y complica las perspectivas de su proyección global

13 de mayo, 2021

China envejece y complica las perspectivas de su proyección global

Por Patricio Giusto (*)

Tras una sugestiva demora, finalmente fueron publicados los datos del último censo nacional de población de la República Popular China, con estadísticas muy preocupantes, tal cual se preveía. El recuento que se hace cada diez años fue realizado en 2020 y mostró que la población de la potencia asiática llegó a 1.411.778.724 habitantes, frente al anterior registro de 1.339.724.852.

La tasa de crecimiento poblacional anual promedio fue de 0,53%, por debajo del 0,57% medido en el censo de 2010. Además, fue la tasa más baja de crecimiento poblacional desde 1953, cuando se iniciaron los censos. Por otra parte, el número de recién nacidos en 2020 fue de apenas 12 millones, casi 20% menos que el año anterior. El censo situó la edad promedio de la población china en 38,8 años, incluso más alta que la de Estados Unidos, de 38 años.

China envejece y complica las perspectivas de su proyección global

Cabe recordar que la mayor tasa de crecimiento poblacional histórica de China fue del 2,09%, registrada en 1982. Justamente, en tiempos que el problema de China era el elevado número de nacimientos, lo que llevó en 1979 a la implementación de la Política de Hijo Unico. En 2015, esa política fue suprimida por el presidente Xi Jinping en prácticamente todo el país (sólo se mantiene en unas pocas provincias), lo que fue acompañado de incentivos adicionales para que los chinos tengan más hijos.

Los resultados no han sido los esperados. Sucede que China ha experimentado profundas transformaciones socioeconómicas y culturales, las cuales contribuyen a la caída en la natalidad. Los jóvenes chinos tienden a asumir con cada vez más naturalidad la soltería, ya no vista como una desgracia según los parámetros tradicionales, sino como una opción de vida. Asimismo, comienzan a ser más frecuentes las parejas que directamente optan por no tener hijos y se enfocan en el bienestar propio. Esto es especialmente notable en las nuevas clases medias de las grandes ciudades, cada vez más ricas y con estándares más elevados de consumo.

China envejece y complica las perspectivas de su proyección global

Hay que tener en cuenta que la población urbana de China aumentó al 63,89% en 2020, frente al 49,68% de diez años atrás, lo que refleja una impresionante migración de trabajadores desde las zonas rurales. Pese a las restricciones gubernamentales que existen para migrar internamente, se trata de otra tendencia que el gobierno chino no ha podido contener, y pese a la notable mejora que ha habido en las condiciones de vida en el interior del país, en muchos aspectos equiparables a las grandes urbes.

Otro dato relevante es que la proporción de la población de 60 años o más aumentó al 18,7%, por encima del 13,26% del censo de 2010. En tanto, la población en edad laboral de entre 15 y 59 años se redujo a 63,35%, desde el 70,14% previo. Este dato alarmante en términos económicos se ve de alguna forma atenuado por la fenomenal transición que viene haciendo China desde industrias intensivas en mano de obra a industrias más intensivas en tecnología de punta. No obstante, la carga previsional comienza a ser un problema, con la extensión de la edad jubilatoria en evaluación por parte de Beijing (actualmente es de 55 años para las mujeres y 60 para los hombres).

China envejece y complica las perspectivas de su proyección global

Para concluir, no caben dudas que las preocupantes cifras del último censo nacional de población chino reflejan el fracaso de las políticas diseñadas en los últimos años por las autoridades del Partido Comunista para intentar para revertir el envejecimiento. Las políticas deben ser revisadas, ya que una consolidación de esta tendencia podría derivar en graves distorsiones económicas y sociales en los próximos años. Ello obligaría a China a tener que replantear sus objetivos estratégicos de mediano y largo plazo, complicando así el curso de su imparable proyección global.

(*) Director del Observatorio Sino-Argentino; docente del Posgrado sobre China Contemporánea de la UCA y profesor visitante de la Universidad de Zhejiang (China).