Bajan las commodities y el dólar sube en América Latina

26 de mayo, 2021

Bajan las commodities y el dólar sube en América Latina

Por Luis Varela

Sin negocios en Argentina, por el feriado del 25 de Mayo y también por las restricciones de un Covid que ya nos provocó más de 75.000 muertes (con un promedio de 470 por día en la última semana), los mercados mundiales estuvieron dominados ayer por una inquietud por un rebrote global del Covid-19 y por malos datos de inflación en todas partes. Esos dos elementos están provocando inversores cada vez más cautelosos, bajándose de las acciones y de posiciones riesgosas como Argentina (los ADR sufrieron), huyendo de las criptomonedas, inclinándose más por los bonos y aumentando tenencias en metales preciosos.

Ahorristas e inversores de todo el mundo van observando con muchísima atención de qué manera la Fed y la secretaría del Tesoro de EE.UU. manipulan los precios, intentando que los mercados no entren en pánico, y rezando por que la inflación actual sea sólo temporaria, y que no se transforme en algo estructural, como están advirtiéndoles a Janet Yellen y a Jerome Powell la mayor parte de los empresarios norteamericanos.

Por eso, la ondulación que tuvieron los precios de ayer en Wall Street fue seguida con mucha atención por los veteranos bursátiles: los precios de las acciones arrancaron de mayor a menor y cuando se metían otra vez en zona colorada aparecieron compras oficiales de la Fed para sostener, situación que fue posible en la hora siguiente, pero la potencia no alcanzó, la debilidad volvió y hacia el cierre todas las cotizaciones volvieron a la zona roja, nada demasiado alarmante, pero con una tendencia que parece ir consolidándose.

Con ese marco, los principales índices de la Bolsa de Nueva York terminaron con bajas del 0,1% al 0,25%, nada demasiado grave, pero hay inquietud, creció la compra de bonos del Tesoro como posición de refugio y, en consecuencia, las tasas largas de esos papeles (que son inversas al precio contado) volvieron a apuntar para abajo por quinta rueda seguida: terminaron a 0,76% anual a 5 años, 1,55% a 10 años y 2,25% a 30 años.

Este movimiento, obviamente, afectó la relación del dólar contra el resto de las monedas del mundo. En el exterior el dólar subió 0,5% contra el chileno (que sigue debilitándose luego de la mala elección de la derecha trasandina), pero también subió 0,3% contra el mexicano, 0,2% contra el real y 0,1% contra la libra. El billete verde no cambió contra el yen, pero bajó 0,2% contra el euro y  el yuan. Por lo que el dólar está subiendo en América Latina pero está en China en su peor momento en casi tres años, desde junio de 2018. Hoy un dólar vale en Pekín 6,41 yuanes, muy lejos de los 7,14 yuanes de mayo del año pasado.

Ahora bien, la marcha de las commodities le dio ayer la razón a Yellen y a Powell: las materias primas bajaron en dólares. El petróleo tuvo una baja mínima del 0,2%, los metales básicos achicaron 0,3% y lo más preocupante para Argentina fue un nuevo descenso para los granos: ayer la soja perdió poco, pero ya está a 54 dólares de su récord de nueve años de hace dos semanas, pero lo que directamente se hundió fue el maíz, que cayó a US$ 244, con una estocada de casi 20% respecto del festivo US$ 304 del 7 de mayo último.

Y una señal absolutamente distintiva del día fue una nueva rueda muy firme para las onzas de oro y plata, que ganaron 1%, hasta su valor más alto desde principios de enero (con la onza de plata a apenas un dólar del tope de agosto del año pasado, máximo de diez años). Mientras que continuó el desplome de las criptomonedas: por temor a la llegada de un hipotético cripto-dólar, más los dichos de Elon Musk más las prohibiciones de China y otros países, el Bitcoin cayó otro 4%, pero hubo derrumbes de hasta el 10% en otras criptos del panel.

La gran pregunta, por supuesto, es qué pasará hoy en el mercado argentino tras los feriados y con la dura restricción por covid dispuesta por el Gobierno. El dólar subió en toda la región, por lo que veremos cuánto esfuerzo tiene que hacer el Gobierno para que los dólares financieros libres no se sigan escapando, con el contado con liquidación habiendo cerrado el viernes pasado en su valor máximo de siete meses a $162,87, ya tocándole la cola al dólar ahorro, que estuvo a $164,52.

Pero el gran foco de atención del día, por supuesto, estará en el escritorio de Martín Guzmán. Mientras creció otro grado la tensión entre Alberto Fernández y Cristina por Rafecas o no Rafecas en la Procuración, el ministro debilitado tiene que salir a tomar no demasiado dinero, “apenas” $21.000 millones para cubrir vencimientos inminentes, sin tener que pedirle al BCRA que emita pesos.

En la última licitación (del miércoles pasado) Guzmán necesitaba $306.500 millones y obtuvo sólo $249.102 millones por querer estirar los vencimientos y pagar poco costo. Por eso, para tener éxito hoy deberá pagar más tasa para mejorar los plazos. Así, los papeles que ofrecerá hoy son siete: una Lete en pesos a descuento con vencimiento 31 de agosto de 2021 (s31g1 – reapertura), una Lete a tasa variable más 1,75% con vencimiento 31 de agosto de 2021 (sg311 – reapertura), una Lete a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021 (s29o1 – reapertura), una Lete a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 (so291 – reapertura), una Lete a descuento con vencimiento 30 de noviembre de 2021 (s30n1 – reapertura), una Lete ajustada por CER a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022 (x28f2 – reapertura) y un bono del Tesoro en pesos ajustado por CER 1,4% vencimiento 25 de marzo de 2023 (tx23 – reapertura).

Esta vez, por ser menos dinero el que necesita, no ofrecerá un papel atado al tipo de cambio. Es que ahora necesita menos fondos pero entre junio y agosto hay una ola de vencimientos, la mayoría ajustados por inflación: el ministro tiene por delante un vencimiento de $1,17 billones en títulos; la Anses y el BCRA tienen el 37% de esos títulos, pero la montaña que se viene es cada vez más grande. Y el gasto por Covid también presiona a Guzmán. Y la cachetada que le dio el subsecretario Federico Basualdo (frenándole la suba de las tarifas eléctricas) lo dejó bastante escorado. Veremos cómo le va hoy.