El nuevo pronóstico de Cavallo: inflación crónica con estancamiento “por las ideas de Axel Kicillof”

1 de abril, 2021

El nuevo pronóstico de Cavallo: inflación crónica con estancamiento “por las ideas de Axel Kicillof”

El exministro de Economía, Domingo Cavallo, hizo hoy una evaluación del futuro de la economía argentina, pronosticando un escenario muy difícil. Sostuvo que la estrategia económica del Gobierno consolida “una tendencia al estancamiento persistente con inflación crónica”.

“La aparición del ‘viento de cola’ para las exportaciones argentinas en los mercados del exterior, algún ajuste fiscal de raíz inflacionaria y una mayor dosis de profesionalismo en el manejo monetario y cambiario, han hecho que el escenario de fuerte devaluación y descontrol hiperinflacionario, se aleje en el horizonte”, escribió el economista en su blog personal

A su vez, advirtió que la estrategia económica de mediano y largo plazo del gobierno, “inspirados mucho más en la ideas del gobernador Axel Kicillof, ideólogo económico del kirchnerismo, que en las del ministro Martín Guzmán”, llevarán al país al “estancamiento persistente con inflación crónica”,  también conocido com “estanflación secular”.

Los rasgos más notables de la estrategia económica de mediano y largo plazo son el encerramiento comercial y financiero de la economía, la creciente estatización de sectores productivos, el persistente intervencionismo gubernamental en los mercados en los que operan las empresas que siguen siendo privadas, la cada vez más acentuada presión impositiva, el creciente gasto público y la despreocupación por el ritmo de aumento de la emisión monetaria y de deuda interna”, determinó Cavallo.

“La aplicación de esta estrategia preanuncia que la estanflación continuará por muchos años y tenderá a constituirse en un caso raro a escala internacional, de estancamiento secular con inflación crónica. Todos los fenómenos de estancamiento secular observados en el resto del mundo, en particular en las economías avanzadas, han estado asociadas a fenómenos de deflación, pero nunca a fenómenos de inflación crónica”, agregó.

Es difícil imaginar cómo y cuándo puede comenzar a revertirse este deprimente panorama”, afirmó. Observó que requerirá “una gran derrota política del Kirchnerismo”, aunque eso no será garantía de que “un nuevo gobierno consiga las condiciones políticas y la inteligencia estratégica para producir los cambios con una secuencia e intensidad que concitan el apoyo popular imprescindible para asegurar su sostenibilidad en el tiempo”.

“Lamentablemente, la pandemia, además de su enorme costo en término de vidas y desarticulación de las economías, está influyendo en el campo de las ideas económicas en una dirección que puede llevar a la dirigencia argentina, no sólo a la del kirchnerismo, a creer que recobran vigencia las prácticas fuertemente intervencionistas en todas las economías del mundo y que el expansionismo fiscal y monetario no sólo no es peligroso, sino necesario para asegurar crecimiento de la demanda y del nivel de ocupación”, aseveró.

Por último, evaluó que  el estancamiento se originará en restricciones de oferta derivadas de “las trabas comerciales, financieras y regulatorias a la producción y a la ausencia de inversiones productivas”. “Las medidas que se adopten para mantener elevado el nivel de la demanda efectiva, sólo producirán creciente inflación y no ayudarán al crecimiento sostenido de la economía”, explicó. 

“A la dirigencia política argentina le resultará tan difícil encontrar la salida a la ‘estanflación secular’ que lo que lo que le resultó encontrar la solución al estancamiento de las décadas que precedieron a la hiperinflación de fines de los ’80 y principios de los ’90. Puede ocurrir que la solución solo se encuentre después de una nueva hiperinflación”, concluyó.