Los precios de los alimentos subieron 335,2% en los últimos cuatro años

20 de abril, 2021

A pesar de las medidas, el Gobierno no puede domar la inflación en alimentos

En un contexto en el que la pobreza en Argentina afecta al 42% de la población, resulta vital contener los precios de los productos de primera necesidad y esa parecería ser la principal preocupación del Gobierno. En los últimos cuatro años los alimentos y bebidas aumentaron muy por encima del promedio general de precios, una tendencia que no nació con la pandemia.

Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), entre marzo de 2017 y marzo de 2021, los alimentos y bebidas sin alcohol subieron 335,2%, mientras que la inflación general fue de 310,6%. “El peor momento se dio entre marzo de 2018 y el mismo mes de 2019, en un contexto de alta devaluación”, consignaron.

Por tanto, los alimentos que más subieron en los últimos cuatro años, utilizando el Indice de Precios al Consumidor que mide el Indec, fueron las frutas, con el 437,7%. La carne fue la que más subió después de las frutas, con 389,6% y en tercer lugar se ubicó el grupo de café, té, yerba y cacao, con 348,6%. En tanto el que menos subió fueron las aguas minerales y bebidas gaseosas con el 262%. Es decir, un rango de 176 puntos porcentuales entre ambos.

Los precios de los alimentos subieron 335,2% en los últimos cuatro años

¿Cuánto aportó cada producto a la inflación?

El Iaraf señaló que al combinar la ponderación de cada alimento con la suba de precios que tuvo respecto a otros alimentos puede explicar cuál fue la incidencia que tuvo cada producto en los aumentos. Las carnes y derivados fueron los alimentos que más aportaron a la inflación de este segmento, concretamente 37,4%.

“Esto obedece a que la suba de los precios de la carne fue superior a la de otros alimentos”, consigna el informe. A este le siguieron pan y cereales (15,8%); Leche, productos lácteos y huevos (12,4%); verduras, tubérculos y legumbres (9,8%); aguas minerales, bebidas gaseosas y jugos (6,8%); frutas (6,5%); azúcar, dulces, chocolate y golosinas (3,6%); otros alimentos (2,5%); café, té, yerba y cacao (2,8%) y Aceites, grasas y manteca (2,4%).

“En el último año, la carne explicó un 45,7% de la inflación de alimentos de ese período, el porcentaje más alto de los últimos cuatro años”, detalló el informe, y agregó: “Los alimentos que menos subieron fueron las aguas minerales y bebidas gaseosas con 262% y hay 176 puntos porcentuales de diferencia con las frutas”.

Por regiones

El Iaraf señaló que en los últimos cuatro años la variación punta a punta de los precios no fue homogénea entre regiones. Cabe aclarar que no se trata de diferenciales de precios entre una región y otra, sino de diferenciales de suba de precios.

En efecto, mientras en la región noroeste la inflación punta a punta de alimentos y bebidas sin alcohol fue de 369,7%, en el mismo período fue del 314% para la zona patagónica. Es decir que los precios de alimentos y bebidas subieron, en la región del NEA, 56 puntos porcentuales más que en la región patagónica, 48 puntos más que en el Gran Buenos Aires, 34,5 puntos más que a nivel nacional, 25 puntos más que en la región noroeste (NOA), 23 puntos más que en la región pampeana y 16 puntos más que en Cuyo.

“Esta disparidad de evolución de precios, en la medida que no sea compensada con una evolución diferencial de salarios de igual magnitud, genera cambios de poder adquisitivo que en algunos casos pueden ser significativos. Concretamente, la región Noreste es la región más perjudicada por la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol”, consideró el Iaraf.

Otro punto importante es la diferencia que existió entre la evolución de precios de cada región y el IPC nacional. Considerando la diferencia en puntos porcentuales de la variación punta a punta de los últimos cuatro años, se aprecia que la mayor brecha en la inflación de alimentos y bebidas sin alcohol se dio entre la región patagónica, que creció 21,1 puntos menos que el promedio nacional y la región noreste, donde creció 34,5 puntos más que el promedio nacional. Esto quiere decir que la brecha entre ambas regiones fue del orden de 56 puntos y fue mucho mayor que la correspondiente a la de la inflación general, que fue de 29,1 puntos y tuvo lugar entre el Gran Buenos Aires, donde creció 11,2 puntos menos que el promedio nacional (seguida por Patagonia) y la región de Cuyo, donde creció 17,9 puntos más (seguida por la región del noreste).