Los drivers que vienen apuntalando la construcción se mantendrán vigentes en 2021

9 de abril, 2021

Los drivers que vienen apuntalando la construcción se mantendrán vigentes en 2021

La construcción continúa con su crecimiento constante desde el mes de mayo de 2020. Según informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), en febrero la actividad del sector creció 22,7% respecto al mismo período del año anterior y en el primer bimestre de este año acumuló una suba interanual de 23%. Durante marzo, la tendencia habría seguido positiva.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) mostró también una variación negativa de 3,9% respecto a enero, interrumpiendo la recuperación sostenida que presentó desde mayo pasado (a excepción de agosto cuando cayó 1,8%). El índice serie tendencia-ciclo (que es más estable metodológicamente) avanzó 2,7% en comparación con enero. Es la cuarta vez consecutiva que tiene un aumento en comparación al mismo período del año anterior desde julio de 2018.

El Indec destacó que los datos del consumo aparente de los insumos para la construcción en febrero de muestran, con relación a igual mes del año anterior, subas de 67,1% en asfalto; 60,1% en artículos sanitarios de cerámica; 56,4% en hierro redondo y aceros para la construcción; 45,7% en placas de yeso; 34,4% en ladrillos huecos; 32,1% en cales; 28,9% en pisos y revestimientos cerámicos; 18,2% en cemento portland; 15,7% en pinturas para construcción; 14,2% en hormigón elaborado; y 5,5% en mosaicos graníticos y calcáreos. Mientras tanto, se observaron bajas de 9,6% en el resto de los insumos (grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción) y 0,2% en yeso.

Por su parte, si se analizan las variaciones del acumulado durante el primer bimestre del año en su conjunto en relación a igual período del año anterior, se observan subas de 51,3% en asfalto; 44,5% en artículos sanitarios de cerámica; 42,4% en hierro redondo y aceros para la construcción; 39,5% en pisos y revestimientos cerámicos; 39,4% en ladrillos huecos; 35,4% en placas de yeso; 29,1% en cales; 22,0% en hormigón elaborado; 19,2% en cemento portland; 14,4% en pinturas para construcción y 3,3% en mosaicos graníticos y calcáreos. Además, se observan bajas de 3,9% en el resto de los insumos y 1,8% en yeso.

Radiografía de la construcción

El documento indicó que, de acuerdo a los resultados obtenidos por la encuesta cualitativa de la construcción, estas “muestran expectativas favorables con respecto al nivel de actividad esperado para el período marzo-mayo 2021, tanto para los que se dediquen a realizar principalmente obras privadas como públicas”.

En ese sentido, el 55,7% de las empresas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector se mantendrá igual durante los próximos tres meses, mientras que un 30,8% estimó que aumentará y 13,5% que disminuirá. Las empresas que estiman una suba del nivel de actividad durante los próximos tres meses, la atribuyen fundamentalmente al reinicio de obras públicas (29,2%), a nuevos planes de obras públicas (28,1%) y al crecimiento de la actividad económica (22,9%).

Entre las empresas dedicadas a la obra pública, el 47,4% opinó que el nivel de la actividad no cambiará durante el período marzo-mayo 2021, mientras que 11,8% cree que bajará y 40,8%, que crecerá. Quienes estiman una suba del nivel de actividad durante los próximos tres meses, consideran que les afectará positivamente  el reinicio de obras públicas (34,5%), los nuevos planes de obras públicas (33,4%) y el crecimiento de la actividad económica (22,6%).

En cuanto a la variación estimada para los próximos tres meses de la cantidad de personal ocupado, permanente y contratado, entre las empresas que se dedican principalmente a obras privadas, 69,2% prevé que no habrá cambios, 25% estimó un aumento de su plantilla y 5,8%, una reducción. En el caso de los empresarios que se dedican a obras públicas, 59,2% cree que no variará, 10,5% estimó que se reducirá y el 30,3% restante opinó que aumentará.

A la hora de identificar las políticas que incentivaran al sector, las empresas que realizan principalmente obras privadas señalaron las políticas destinadas a los créditos de la construcción (25,8%), a las cargas fiscales (21%), a la estabilidad de los precios (20,7%), y al mercado laboral (17,6%). En tanto, los empresarios de la construcción que realizan principalmente obras públicas se inclinaron por políticas destinadas a la estabilidad de los precios (29,5%), a las cargas fiscales (23,3%), a los créditos de la construcción (22,1%), y al mercado laboral (13,4%).

Evolución

Dos datos importantes a tener en cuenta, como una medida adelantada de la evolución de la actividad de la construcción, son los despachos de cemento y las ventas de insumos.

El Indice Construya, que mide la venta de materiales e insumos del Grupo Construya, mostró en marzo un alza interanual de 103,7%. Si bien hubo cierta merma respecto a febrero (-5,12%), es un récord histórico para el mes. Cabe destacar que los datos de ese mes están condicionados por el comienzo de las restricciones a raíz de la pandemia en 2020.

Por su parte, la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (Afcp) informó que los despachos de cemento crecieron en marzo 93,5% interanual y 20%. Si se compara con ese período de 2019, continúa dando una variación superior (+4%), siendo el tercer mejor marzo desde 1998.

Sumado a esto, tiende a fortalecerse el sesgo positivo de la confianza de las empresas -especialmente en las que realizan obra pública-, mientras que la superficie involucrada en los permisos para obras privadas evidenció en enero un alza del 23,2% interanual, retomando así los niveles pre pandemia.

Para LCG, “la construcción se recuperó rápidamente de los desplomes del año pasado y opera 22% por encima de los niveles previos a la pandemia”.

“Sin embargo, arrastra una dinámica muy pobre en su actividad y también se ubica muy por debajo del último año de crecimiento en Argentina, operando 10% por debajo de 2017”, añadieron.

“Esperamos una evolución positiva, aunque desacelerándose”, estimó LCG. “El mayor gasto destinado a obra pública y la brecha cambiaria generan incentivos en el sector, aunque en el primer caso, el destino de los fondos podría verse alterado en caso de que el recrudecimiento de casos obligue a redirigir el gasto público”, dijo la consultora dirigida por Guido Lorenzo.

Para Ecolatina, “los drivers que vienen apuntalando la actividad se mantendrán vigentes en 2021, aunque moderando su influencia”.

“Por un lado, la continuidad del cepo junto a una brecha cambiaria en niveles altos mantendrá el incentivo a volcar ahorros al ladrillo, a la vez que menores restricciones a la actividad seguirán favoreciendo la reanudación de las obras de mayor magnitud. A su vez, en el año electoral se afianzará el crecimiento de la obra pública”, agregaron.

Para esta consultora, el principal riesgo que enfrenta la actividad en el corto plazo proviene de la posibilidad de una reedición de las restricciones sobre la actividad en el marco de la abrupta segunda ola de coronavirus. Producto de los aprendizajes de operar en pandemia, los nuevos protocolos aplicados y la relevancia del sector en términos de recuperación del empleo (en particular, el informal) y la actividad, “no prevemos en lo inmediato limitantes importantes para la actividad”, señalaron.

 

LOS DATOS

40,8%

El 30,8% de las empresas dedicadas a la construcción privada y el 40,8% de las empresas dedicada a la obra pública cree que la actividad aumentará en el trimestre marzo-mayo de 2021

22%

La construcción se recuperó rápidamente de los desplomes de marzo y abril del año pasado y opera 22% por encima de febrero de 2020, estimó LCG

45%

La marcada disminución en la brecha cambiaria, en un contexto de inflación en alza (y sobre todo, la de materiales) le resta atractivo a la inversión en el sector. “El costo constructivo medido en dólares blue subió 45% desde octubre”, calculó Ecolatina.