Litvin: “Los cambios en Ganancias serán un alivio transitorio”

7 de abril, 2021

Litvin: “Los cambios en Ganancias serán un alivio transitorio”

Por Ariel Bazán

El jueves, la Cámara Alta se reunirá para tratar la reforma del impuesto a las Ganancias y el proyecto que cambia el régimen de Monotributo. Se descuenta que, tras su paso por la Cámara Baja, ambos proyectos serán convertidos en ley.

A grandes rasgos, en el caso de Ganancias, el proyecto apunta a que todos los trabajadores y jubilados que ganen menos de $ 150.000 brutos no paguen el impuesto, algo que beneficiaría a alrededor de 1.267.000 personas con retroactividad a enero. Y con el Monotributo, se intentará “suavizar” el ingreso al Régimen General a quienes fueron excluidos del Simplificado. En diálogo con El Economista, César Litvin, profesor titular de impuestos de la UBA y CEO de Lisicki, Litvin & Asociados, analizó las modificaciones que se aprobarán para ambos impuestos.

¿Cómo quedará dividido el universo de contribuyentes con los cambios en Ganancias?

Se generarán tres categorías de asalariados. La primera, que va a estar más contenta, son quienes ganan hasta $124.500 de bolsillo y tendrá dos buenas noticias: dejará de pagar Ganancias por algunos meses y le devolverán lo que le retuvieron este año. La  segunda categoría son aquellos asalariados que ganan entre $124.500 y $145.200, que van a pagar un poco menos pero no sabemos cuánto porque el Ejecutivo va a determinar algún aumento de la deducción. Y la tercera categoría son quienes ganan más de $145.200 de bolsillo, que no tendrán absolutamente ningún tipo de beneficios y seguirán pagando, como hasta ahora, una alícuota del 27%.

¿Qué críticas le hace a los cambios en Ganancias?

Creo que será un alivio transitorio porque no se incrementaron los mínimos no imponibles ni se cambió la modalidad de actualización anual por una semestral o trimestral con un Indice de Precios al Consumidor. Otro punto es que los autónomos fueron ninguneados, ya que tienen muchas menos deducciones que los asalariados. Por ejemplo, un autónomo soltero que gana $124.500 paga de impuesto anual $210.000 y un asalariado no paga nada porque el primero tiene menos deducciones. No hay absolutamente ningún motivo por el que el autónomo no tenga el mismo tratamiento que el asalariado, considerando además que en plena pandemia la pasó pésimo.

¿Cuáles son los principales cambios en el Monotributo?

La ley tiene tres partes esenciales. La primera establece un coeficiente para actualizar todos los tramos y los montos. La segunda es la regularización de quienes en 2020 no se recategorizaron correctamente o pasaron a ser responsables inscriptos y no facturaron más que el 25% de la escala superior del monotributo, en cuyo caso pueden volver a ese régimen. Y la tercera parte es el denominado “puente” de quienes dejan de ser monotributistas y pasan a ser responsables inscriptos, algo que es un salto al vacío porque es mucha la diferencia entre lo que se pagaba en el Monotributo respecto a ser responsable inscripto.

¿Qué críticas le hace a la ley del Monotributo?

Me parece importante generar ese puente de transición, que no sea tan brusco el efecto en el bolsillo de pasar del Monotributo al Régimen General porque si no se genera el llamado “enanismo fiscal”: es decir, que muchos se quedaban en el Monotributo y operaban una parte en la informalidad para no dar el salto al vacío. Para que el salto no sea tan grande, se establecen alícuotas diferenciales en el IVA en el primer, segundo y tercer año, el cómputo de créditos fiscales presuntos y algún tipo de deducciones. Con esto se consigue llegar a un término medio entre el escenario de caída al abismo y el de seguir en el monotributo, pero creo que lo hicieron muy complejo para este tipo de contribuyentes.