La suba de casos de Covid-19 también complica a los sectores sin restricciones

19 de abril, 2021

La suba de casos de Covid-19 también complica a los sectores sin restricciones

Por Agustín Maza

El Gobierno decidió imponer nuevas restricciones por la segunda ola de coronavirus que azota nuestro país y toda la región, con una virulencia más marcada que en el resto del mundo. Si bien hay sectores que por ahora no serán afectados por medidas restrictivas, el aumento de casos hace que el normal funcionamiento de las actividades se vea perjudicado.

El primer espacio que está sintiendo ese fenómeno es la actividad manufacturera. En base a datos del Indec, la producción industrial creció en febrero 1,6% en comparación al mismo mes del año pasado, acumulando su cuarta suba consecutiva. En el primer bimestre del año (más allá de una baja mensual) se acumuló un incremento del 2,9% en relación con el mismo período del 2020 y, de acuerdo a estimaciones del Ministerio de Desarrollo Productivo, en marzo la industria operó 6% por encima del mismo mes de 2019 y 27% de 2020.

Sin embargo, el aumento de casos, que en general se da fuera de la fábrica, complica el panorama. “Los contagios se dan fuera de la actividad y hay protocolos muy estrictos dentro de las fábricas, pero no estamos ajenos a la coyuntura y hay cierto aumento del ausentismo por casos sospechosos de coronavirus”, aseguró el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, ante El Economista. “Hemos planteado al Gobierno, en varias oportunidades, la necesidad de avanzar en la vacunación de nuestros trabajadores para no ver perjudicada la producción”, resaltó.

Los casos de público conocimiento, y los que todavía no salieron a la luz, hacen pensar que es una tendencia importante. Un caso: el de la automotriz Toyota. A pesar de producir con protocolos estrictos, debió modificar temporalmente su funcionamiento y trabajó con un solo turno durante la semana pasada, ya que fueron registrados más de 100 nuevos casos en solamente tres días.

El Gobierno y las empresas coinciden en que las fábricas no son puntos de contagio, pero tampoco están exentos de la coyuntura. “La inmensa mayoría de los casos son de personas que se contagian fuera de la fábrica, nosotros lo detectamos por los controles que hacemos al ingresar y no hay riesgo de contagio dentro por las burbujas”, dijo el Director de Asuntos Corporativos de Toyota, Diego Prado, ante El Economista.

“Se puede trabajar siguiendo los protocolos porque las plantas no son centro de infección, pero si crecen los casos a nivel general y crece el ausentismo, eso perjudica la producción porque no estamos aislados del mundo”, destacó el empresario. “Tenemos 400 personas adicionales, pero igualmente no alcanza. Además, es una actividad supercalificada entonces no se puede contratar tan rápidamente y sin capacitación”, agregó.

El panorama es similar en otras terminales. Según fuentes del sector, el ausentismo en las automotrices y autopartistas supera, en algunos casos, entre el 20% y 25%. En un contexto de crecimiento de contagios, preocupa el futuro.

“La segunda ola genera muchas complicaciones, crece el nivel de ausentismo y eso hace que las empresas no puedan producir con toda la capacidad que quisieran”, señaló el gerente general de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (Afac), Juan Cantarella, ante El Economista. “Además, vemos restricciones a nivel regional y mundial para importar insumos, como los semiconductores, una parte importante dentro de la producción de automóviles”, agregó

Pero los ejemplos no terminan ahí. Volkswagen tiene un alto ausentismo debido a los contagios fuera de planta. Por eso, según una fuente empresaria, hasta fin de mes debió rebajar 50% el ritmo de actividad. “No tenemos previsto parar la fábrica, pero estamos monitoreando la situación diaria a causa del Covid y ajustando en función de eso”, dijo una alta fuente de la empresa, ante El Economista.

Más casos

 Según el Ministerio de Transporte, las nuevas medidas de restricción hicieron que la circulación en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) cayera, el último viernes, de 4.242.450 de pasajeros a 2.114.009 (-42%). Pero las empresas de transporte registran un aumento de contagios que perjudica la normal circulación del servicio.

Desde una importante empresa de colectivos del conurbano bonaerense aseguraron a El Economista, que los contagios están en aumento y eso perjudica el servicio. “Se ajusta la oferta a las posibilidades de conductores que hay y somos cautelosos porque nuestro trabajo depende mucho del personal disponible”, comentó.

A pesar de que las medidas anunciadas por el Presidente Alberto Fernández quedaron aplicadas al Amba, eso se replica en otras partes del país. El fin de semana se conoció que más de 150 trabajadores de la EPE, empresa proveedora del servicio eléctrico de Santa Fe, fueron aislados preventivamente por coronavirus. La compañía afirma que los contagios se cuadruplicaron en el último mes. Los casos se dieron en distintas localidades: 80 corresponden a Rosario, 45 a Santa Fe, 25 a Rafaela, 7 a Arroyo Seco, 6 a Villa Constitución y el resto a otras ciudades.

Dificultades

 Es casi un cliché comentar que la vacunación es la única forma para reducir el peligro y volver a una normalidad que permita llevar las actividades lo mejor posible. En datos oficiales, hasta ayer se vacunaron 5.518.217 personas, a la espera de que aumente el ritmo de vacunación. Cabe destacar la recepción de 864.000 dosis provenientes de los Países Bajos a través del mecanismo Covax y un nuevo cargamento de la Sputnik, que debería llegar hoy o mañana.

Restará ver qué depara el mediano plazo para la actividad económica. Por ahora, la mayoría de las consultoras sostiene un crecimiento de entre 6% y 7%, explicado por el arrastre estadístico que dejó 2020. Sin embargo, esto está supeditado, como todo, a la evolución de la pandemia y las posibles restricciones.