La producción manufacturera creció 6,3% en el 1°T, pero la segunda ola amenaza

29 de abril, 2021

La producción manufacturera creció 6,3% en el 1°T, pero la segunda ola amenaza

El último informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel) registró en marzo un crecimiento interanual de en su Indice de Producción Industrial (IPI) de 17,8%. En tanto, el primer trimestre de 2021 cerró 6,3% por encima del mismo período de 2020.

Fiel destacó que el crecimiento de marzo estuvo influenciado por las medidas de aislamiento social dispuestas desde el 20 de marzo de 2020 que afectaron la producción de ramas no esenciales. Además, el tercer mes de 2021 resultó largo para la producción industrial en la comparación interanual por la mayor cantidad de días hábiles, a lo que se suma la vuelta al régimen, respecto a febrero pasado, luego de la realización de paradas de planta en varias ramas.

Los resultados sectoriales sugieren cierto anticipo de la producción a la espera de la imposición de restricciones. Hasta ahora, en el primer trimestre del año la actividad industrial acumula un crecimiento de 6,3% respecto al mismo periodo de 2020, con la industria automotriz pasando a liderar la recuperación de la actividad.

En términos desestacionalizados, el IPI de marzo avanzó 4,1% respecto a febrero, volviendo a mejorar la dinámica de recuperación respecto a la registrada en meses previos. Fiel sostuvo que “en el corto plazo, la fase cíclica se sostiene”.

“Entre los indicadores que permiten monitorear el avance de la recuperación se tiene que la aceleración de la actividad respecto a la tendencia de largo plazo ha alcanzado niveles históricos, que en episodios del pasado se asociaron al inicio de una nueva contracción industrial”, consignaron.

Aún se mantiene cierta heterogeneidad entre los rubros. Así, la difusión sectorial del crecimiento continúa estancada con más del 50% de la industria registrando una caída interanual en el primer trimestre de 2021.

La producción manufacturera creció 6,3% en el 1°T, pero la segunda ola amenaza

Por sector

En cuanto al desempeño de los sectores en el primer trimestre, el ranking de crecimiento sectorial pasó a ser liderado por la industria automotriz que acumula una mejora de 35,9% interanual, seguido de la producción de minerales no metálicos (+35,2%) y la producción siderúrgica (+9%). La producción de alimentos y bebidas (+3,6%), de insumos textiles (+1,5%) y la metalmecánica (+1,1%) acumulan en los primeros tres meses del año un crecimiento inferior al promedio de la industria.

Finalmente, registran un retroceso en la comparación interanual para el primer trimestre la producción de insumos químicos y plásticos (-0,1%), los despachos de cigarrillo (-0,8%), el proceso de petróleo (-0,9%) y la producción de papel y celulosa (-2,3%).

Siguiendo el desempeño de los sectores en el primer trimestre, el avance de la actividad es liderado por la producción de bienes de capital que acumulan una mejora de 27,4% en la comparación interanual, seguidos de los bienes de uso intermedio con un crecimiento de 6,9%, y los bienes de consumo durable con 3,3% sobre el registro del mismo trimestre de 2020. Por su parte, los bienes de consumo no durable acumulan en el periodo una recuperación de 3%. Entre los tipos de bienes, cerca del 50% de la recuperación la explican los de uso intermedio.

Abril y después

La segunda ola de Covid-19 comienza a mermar el buen desempeño, que en las próximas comparaciones del IPI darán saltos importantes teniendo en cuenta la parálisis de la actividad a partir del cuarto mes de 2020. “Abril marcará un nuevo rebote interanual, al tiempo que se han encendido alertas, entre ellas la reducción del ritmo de producción por contagios detectados en algunas plantas”, remarcó Fiel. Abril fue el peor mes de 2020. Por ejemplo, Adefa reportó que no se fabricó ningún vehículo aquel mes.

La mayor preocupación está puesta en el aumento de contagios en las empresas, que a pesar de tener protocolos estrictos y testeos, no están exentas de la coyuntura. El caso testigo fue el de Toyota, que debió modificar su producción por una semana, entre el 9 y el 16 de abril, y trabajar a medio turno debido a los contagios.

Por otro lado, el último informe de Panorama Productivo elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), consignó una tendencia positiva en abril. “En los 28 días previos al 14 de abril, la actividad industrial se ubicó 1,3% por encima del mismo período de 2019”. Si bien eso implica una desaceleración respecto a las tasas de crecimiento de marzo, la principal razón es la menor cantidad de días hábiles de 2021 en ese período. “A igualdad de días hábiles, la industria está operando en torno al 4,5% por encima de 2019”, explicó el CEP.

El informe advierte que si la disparada de contagios de Covid-19 no cesa, la industria manufacturera podría verse afectada por el mayor ausentismo derivado de los mayores contagios entre sus trabajadores. “No obstante, y si se observa lo ocurrido en las industrias de los países de la Unión Europea que sufrieron la segunda ola en los últimos meses resulta poco probable una drástica contracción industrial como la registrada en la primera ola, sino en todo caso un aplanamiento en la recuperación industrial”, agregó el CEP XXI. Una menor demanda también puede afectar la recuperación.

Fiel coincide en que “el tipo de restricciones aplicadas desde mediados de mes con el inicio de la segunda ola de Covid resultan menos ceñidas para la industria que las vigentes un año atrás”. De todas formas, “la propia evolución de la pandemia ha determinado una merma en la actividad en varias ramas producto de la reducción de los planteles de mano de obra”.

Por otro lado, se suma el impacto del bloqueo del Puerto de Buenos Aires por un conflicto gremial que detuvo la cadena de suministro de autopartes a varias terminales locales, mientras que los bloqueos en la zona de Vaca Muerta (que ayer finalizaron) han paralizado la perforación de pozos de gas, sumando preocupación respecto al abastecimiento para la industria en los meses venideros de invierno. “Hacia fin de mes es inminente la reimposición de mayores restricciones a las actividades y circulación de personas, lo que restará dinamismo a la recuperación industrial”, proyectó Fiel.

Buenos números de la inversión en marzo

Los datos relevados por el IBIM-OJF, el estimador de inversión de Orlando J. Ferreres, la variable se expandió 49,1% anual en marzo, medido en términos de volumen físico (descontando el efecto precios). En el primer trimestre, acumula un crecimiento de 20,9%. En la medición en dólares, se observó una inversión de US$ 5.349 millones.

La inversión en equipo durable de producción observó durante marzo un crecimiento de 50,5% respecto del mismo mes del año pasado, anotando así la mayor variación interanual para el sector en la última década. En el detalle por origen, los equipos nacionales mostraron un avance de 20,1%, mientras que la inversión en los equipos importados mostró una extraordinaria suba de 90,3%. En el acumulado del primer trimestre, el sector muestra un avance de 26,7%.

Por otro lado, la inversión en el sector de la construcción mostró en marzo una expansión de 47,8% respecto del mismo mes del año anterior, mostrando un importante salto respecto de los avances de un dígito de los últimos cuatro meses.

“Durante marzo se conjugaron la bajísima base de comparación del año pasado con el proceso actual de reposición y acumulación de stocks, derivado del inestable contexto inflacionario y el atraso cambiario. Así, tanto el sector de la construcción como la inversión en maquinaria, particularmente la de origen importado, registraron un fuerte salto en la medición interanual”, señaló Ferreres.

“Esperamos que la inversión siga mostrando variaciones elevadas mientras los efectos negativos de la pandemia no lleven a un cierre como el del año pasado. Aun así, entendemos que las actuales decisiones de compra de los agentes se explican en buena medida como resguardo de valor frente a un panorama incierto, por lo que los niveles de inversión pueden presentar un comportamiento más volátil de acuerdo al contexto macroeconómico”, concluyó Ferreres.