Joe Biden invitó a Putin a celebrar una cumbre en un tercer país para mejorar las relaciones bilaterales

13 de abril, 2021

Joe Biden invitó a Putin a celebrar una cumbre en un tercer país para mejorar las relaciones bilaterales

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mantuvo hoy una conversación telefónica con su par ruso Vladimir Putin. Durante el diálogo, lo invitó a celebrar una cumbre en un tercer país para procurar mejorar las relaciones bilaterales, informó la Casa Blanca en un comunicado.

El presidente Biden reafirmó su meta de construir relaciones estables y predecibles con Rusia, consistentes con los intereses de EEUU, y propuso una cumbre en un tercer país en los próximos meses para discutir toda la gama de temas“, señala el texto. Según la Casa Blanca, los mandatarios también discutieron en su conversación telefónica esfuerzos para promover un diálogo estratégico en una amplia gama de temas relacionados con control de armas y seguridad, indicó la agencia de noticias Sputnik.

Por su parte, el Kremlin informó que ambos mandatarios dialogaron sobre “los problemas principales relacionados con la seguridad global”. “Ambas partes expresaron su disposición de continuar el diálogo sobre los principales temas relacionados con la garantía de la seguridad global, algo que corresponde no solo a los intereses de Rusia y EEUU, sino además de toda la comunidad internacional”, destaca el comunicado emitido por Moscú.

En la conversación, según Washington, Biden también pidió a Putin reducir las tensiones en Ucrania, en relación a la anexión que realizó Moscú en 2014 de la estratégica península de Crimea. “Hizo énfasis en el inquebrantable compromiso de EEUU con la soberanía e integridad territorial de Ucrania”, señala el comunicado.

Tensión por Ucrania

Estados Unidos y la OTAN vienen expresando su preocupación por la concentración de soldados rusos en la frontera con Ucrania. También advirtieron crecientes violaciones de un alto el fuego en el este del país, donde separatistas respaldados por Rusia y el Ejército ucraniano libran en un conflicto desde la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea, en 2014.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo que la acumulación de tropas rusas cerca de la frontera con Ucrania era “injustificada, inexplicada y profundamente preocupante” y pidió que cese el envío de militares.

El ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, respondió que se trata de ejercicios militares, aclaró que durarán otras dos semanas y que son las “medidas apropiadas” decididas por Moscú en respuesta a amenazas de la OTAN, la alianza militar transatlántica. Poco antes el vicecanciller ruso, Serguei Riabkov, había acusado a Estados Unidos y a la OTAN de convertir a Ucrania en un “polvorín”, y responsabilizó a Washington y Bruselas por lo que pueda ocurrir.

En medio de las tensiones, Estados Unidos notificó a Turquía que dos buques de guerra estadounidenses navegarían hacia el mar Negro, en cuya costa norte se ubica Crimea, el 14 y el 15 de abril y permanecerían allí hasta el 4 y el 5 de mayo.

Riabkov denunció este último despliegue que calificó como “abiertamente provocativo” y agregó que “los barcos estadounidenses no tienen absolutamente nada que hacer cerca de nuestras costas”. “Están poniendo a prueba nuestra fuerza y ​​jugando con nuestros nervios”, dijo. “Estados Unidos debería darse cuenta de que los riesgos de varios incidentes son muy altos. Advertimos a Estados Unidos que debe mantenerse alejado de Crimea y nuestra costa del mar Negro para su propio beneficio”, agregó Riabkov.

En la sede de la OTAN en Bruselas, Stoltenberg recibió al canciller de Ucrania, Dmytro Kuleba, y posteriormente presidió una reunión de la comisión de enlace de la alianza militar con Ucrania. En una nota al fin de esa sesión de la comisión, la OTAN informó que los aliados “reafirmaron el apoyo inquebrantable de esa alianza a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, desembarcó en la capital belga y mantuvo un encuentro con Kuleba, a quien reafirmó el apoyo de Washington. Por su parte, en una muestra de la gravedad de la situación, el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin, se reunió en Berlín con su homóloga, Annegret Kramp-Karrenbauersu, y al fin de ese encuentro anunció el envío de 500 soldados adicionales a Alemania.

El Gobierno ruso ya adelantó que no “permanecerá indiferente” a la suerte de la población rusa en Ucrania.

En tanto, Ucrania teme que Rusia busque un pretexto para atacarla y la acusa de reunir más de 80.000 soldados cerca de su frontera oriental y en Crimea. Según el Gobierno, los separatistas rusoparlantes del este del país cuentan con 28.000 combatientes y más de 2.000 consejeros e instructores militares rusos en el territorio, que controlan también desde 2014.