Inversores desconcertados frente a la cuarentena parcial

8 de abril, 2021

Inversores desconcertados frente a la cuarentena parcial

Por Luis Varela 

Desconcertados, revisando archivos Excel e historiales de la evolución del virus entre marzo y abril del año pasado, un nuevo récord de contagios para un solo día (nada menos que 22.039) aunque sin tantas muertes (fallecieron 199 personas), hicieron que el presidente Alberto Fernández decidiera a partir de este viernes una cuarentena parcial, y los que se mueven en el mundo de las finanzas empezaron a pensar que la tendencia de los números puede volver a repetir las curvas del año pasado.

Por lo pronto, tanto en países con alta vacunación, como en naciones con bajo nivel de inoculación como es Argentina, la situación del mercado derivó en una especie de negocios en cámara lenta, con escasas variaciones de precios: todos quieren saber si el miedo vuelve a provocar una huida hacia posiciones consideradas de calidad (y bajo riesgo) o si -conocido lo que pasó el año pasado- el nuevo momento de preocupación se toma en cuanto a compras y ventas con la sangre un poco más fría.

Así, hubo en los números muy pocos movimientos importantes. El dólar estuvo mixto a nivel global. Las bolsas casi no se movieron. Hubo tibias subas y bajas en los commodities. Y el único elemento que hizo girar la cabeza de todos fue una fuerte estocada para las criptomonedas. Varios bancos centrales del mundo empiezan a pedirle a las entidades bancarias y operadores financieros información sobre los que compran ese tipo de valores y, como consecuencia, hubo bajas en casi todos los valores del panel, con algunas caídas ciertamente fuertes.

A nivel local, como si estuviéramos velando armas antes de una batalla complicada, el mercado cambiario volvió a demostrar una tensa calma. Estados Unidos está mostrando una velocidad de recuperación impresionante, este mismo año su PIB superará los niveles de pre pandemia, cuando la Argentina deberá esperar al menos hasta fines de 2023, y como consecuencia, el dólar estuvo sostenido, a pesar de los estímulos que están impulsando Joe Biden y Janet Yellen. Así, en el exterior, el dólar subió 0,6% contra el real y la libra, creció 0,3% en México y 0,1% contra el euro y el yen, pero bajó 0,6% en Chile.

En el mercado cambiario argentino se repitió la tendencia que reina desde hace rato. En la apertura todos los dólares libres arrancan firmes, y el Gobierno tiene que salir a intervenir, a través de diferentes operaciones, para no ser demasiado identificable, y horas después esas subas se tranquilizan. Pero esos movimientos quedan detectados en la baja de bonos, que volvieron a perder precio, por lo que el riesgo país de la Argentina volvió a subir (11 unidades) hasta nada menos que 1.609 puntos básicos.

Después de una apertura muy firme en los dólares financieros libres, la venta de bonos (que hipotecan un futuro que da la sensación de terminar en un altamente probable nuevo default) permitió que la pax cambiaria artificial se extendiera otro día más. Así, hubo suba de 14 centavos para el dólar turista hasta $162,01 pesos, alza de 9 centavos para el oficial hasta $98,19, el blue bajó $1 hasta $139 y el mayorista subió 5 centavos hasta $92,33. El dólar MEP bajó 8 centavos hasta $143,77 y el contado con liquidación subió 6 centavos hasta $148,94. La brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 41,6% y la del CCL con el mayorista subió al 61,3%. Y, medidos en pesos, el euro bajó 5 centavos hasta $109,53, el real bajó 14 centavos hasta $16,38 y la libra bajó 92 centavos hasta $126,71.

La parte buena de esta película estuvo ligada a la liquidación de granos, que sigue muy firme, lo cual le permitió al Banco Central sumar US$ 40 millones a las reservas que llegan a US$ 39.748 millones, con un marco de tasas de interés en pesos otra vez sin cambios: las Leliq pagaron 38% anual y los plazos fijos 37%.

Como dijimos, los bonos argentinos bajan sin parar a pesar de tener tasas a vencimiento cercanas al 22% anual. Pero los inversores globales no tocan a los papeles argentinos ni con un palo. Prefieren pasar esta emergencia en Bonos del Tesoro de EE.UU., que pagan muchísimo menos, pero que cumplen: ayer hubo tasas del 0,9% anual en bonos a 5 años de plazo, del 1,7% anual a 10 años y del 2,4% anual a 30 años.

Sin definición, con desconcierto por lo que pueda venir, casi ninguna bolsa se movió demasiado. Los principales índices de la Bolsa de Nueva York se movieron en más menos 0,1%, o sea nada. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 0,1% y la de México bajó 0,2%, bastante en línea con la quietud de Wall Street.

En la Bolsa porteña, en cambio, el mal humor estuvo un poco más extendido, con menos negocios y con una baja de precios algo más importante. Con $846 millones operados en acciones y $2.052 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,4%, mientras que los ADR argentinos que cotizan en Nueva York estuvieron mixtos, con un buen día para Bioceres y con Despegar y Central Puerto mostrando las bajas más sensibles.

Finalmente, en commodities tampoco hubo nada estridente. Apenas subió el petróleo. Los metales preciosos y básicos estuvieron débiles. Los granos mostraron tendencia mixta, con mejor día para el maíz y el trigo que para la soja, que bajó tanto en Rosario como en Chicago. Y lo peor de la jornada estuvo entre las criptos, con caída del 4% para el bitcoin, con derrumbes de hasta el 13% para otras variantes.

¿Qué tendencia se abre a partir de ahora? Los países con alta vacunación están apuntando a fuerte recuperación económica y mucha mejora del empleo. Pero Argentina se sumerge en una nebulosa, con la actividad otra vez trabada y con la gente muy enojada con la política, con todos, oficialistas y opositores, porque dan la sensación, en medio del incendio, de buscar ventajas para ver si quedan mejor parados para las elecciones, en vez de entender que todos tienen que ponerse las pilas para conseguir vacunas lo más rápido que se pueda.