La inflación de EE.UU. es una amenaza para las tasas bajas

14 de abril, 2021

La inflación de EE.UU. es una amenaza para las tasas bajas

Por Luis Varela

Implacable, con tensión creciente en todas las latitudes, el rebrote del Covid-19 sigue generando no solo contagios y muertes, sino también efectos económicos colaterales que van llevando a la pandemia a un escalón más preocupante.

En cualquier punto del planeta que se observe se puede encontrar alguna novedad inquietante, pero por la repercusión financiera inmediata que puede general en todos los mercados, ayer se conoció que Estados Unidos enfrenta la mayor inflación mensual desde 2012 y la mayor inflación anual desde 2018.

El proceso de suba de precios es parecido en todos lados. El Covid genera restricciones de movimiento y menores niveles de actividad. Eso, a su vez, provoca menor fabricación de productos esenciales lo que genera escasez e inflación. La inflación provoca reclamos gremiales. Y los bloqueos gremiales profundizan aún más el círculo vicioso.

Ayer, por ejemplo, hubo un embudo visible en la ciudad de Buenos Aires, con trabajadores del sector turismo que manejan ómnibus trabando la entrada desde la Autopista que llega desde el Puente Pueyrredón. Pero en el sur, en Neuquén, hubo un colapso mucho más grave, con mil camiones trabando la salida de petróleo de Vaca Muerta, reclamando mejoras salariales.

El marco global

Por supuesto, todos esos elementos siguen haciendo que haya desabastecimiento y subas de precios. Y el dato que posiblemente más preocupe a los mercados internacionales tuvo que ver con la inflación en EE.UU.: en marzo marcó una variación del 0,6%, la mayor inflación mensual desde 2012. Y si se mide marzo de este año contra marzo del año pasado ya da una variación anual del 2,6%, el mayor incremento interanual desde agosto de 2018. 

A pesar de semejante luz amarilla, persistió la compra contado de bonos del Tesoro de EE.UU., por lo que tasas largas norteamericanas bajaron apenas: operaron al 0,8% anual a 5 años, al 1,6% a 10 años y al 2,3% a 30 años. Pero esa movida fue más bien interna, ya que en el mercado cambiario mundial se vio una baja en bloque del dólar contra todas las monedas. Ayer, en el exterior, el dólar bajó 0,1% contra la libra, cedió 0,2% contra el euro, achicó 0,3% contra el real, el yen y el mexicano y cayó 0,7% en Chile.

Acentuando la baja del dólar, el peso argentino retrocedió con más velocidad que la moneda norteamericana. Ayer el Gobierno siguió anclando los dólares oficiales y usando bonos (sin reservas) para frenar los dólares libres, pero el dólar fuga sigue marcando que Argentina está entrando en una mayor volatilidad cambiaria, que por ahora sigue contenida.

Argentina: casos y Leliq

Ayer, con los 27.001 contagios de Covid, y con pocas vacunas por aplicar, sin que se sepa cuándo llegarán nuevas dosis, hubo dos datos adicionales que preocuparon al mercado local. Por un lado, sigue creciendo la bola de nieve de pesos que absorbe el BCRA: colocaron otros $321.363 millones en Leliq al 38% anual, con los bancos pagando 37% en plazos fijos. 

Y como una señal muy peligrosa, después de seis meses consecutivos en los que se estuvo observando un incremento de depósitos ajustables por inflación (UVA+1), se anotó un freno en ese crecimiento, incluso con algún retroceso, lo cual indica que algunos pocos inversores ya no están convencidos de que sea seguro estar en pesos, ni siquiera con la promesa de que el rendimiento será un punto por encima de la inflación.

El rumbo del dólar

Así, en pleno cobro de la cosecha y del impuesto a la riqueza, ayer el dólar turista subió 3 centavos hasta $162,24. El dólar oficial subió 2 centavos hasta $98,33, el blue no tuvo cambios y siguió a $142 y el mayorista subió 4 centavos hasta $92,62, con el BCRA ganando US$ 67 millones para las reservas, hasta US$ 39.990 millones. Pero con operaciones con bonos el dólar MEP bajó 21 centavos hasta $142,79, pero el contado con liquidación saltó 77 centavos hasta $151,06, su mayor precio de los últimos dos meses.

Con todo esto, la brecha entre el oficial y el blue fue del 44,4% y la del CCL con  el mayorista fue del 63,1%. Y debe entenderse que el peso no cae tanto contra el dólar, porque está intervenido, pero continúa perdiendo valor contra otras monedas. Ayer, medidos en pesos, el euro subió 43 centavos hasta 110,68, la libra subió 15 centavos hasta $127,37 y el real subió un centavo hasta $16,20. 

Ayer hubo además otro dato que generó mucha inquietud en los privados. Como la cantidad de ricos que deben pagar el aporte solidario es menor a la esperada, llegó una novedad adicional que dejó con la boca abierta a los que cumplieron: la AFIP le pidió a los bancos datos sobre de dónde habían venido los fondos, si se originaron en cuentas externas, con la idea de ir rastreando capitales en negro, y seguir rascando la lata de los que aportaron.

Con un Gobierno que sigue presionando a las empresas, sin recortar ningún gasto a los empleados públicos de alto rango, ayer se multiplicaron las críticas de muchos observadores. Federico Furiase advirtió que esta pax cambiaria se da hoy durante el cobro de la cosecha y el impuesto a la riqueza, pero “hay muchos pesos excedentes y van a terminar presionado la brecha cambiaria”.

Fernando Navajas, de FIEL, un analista en general bastante moderado, dedicado al análisis de temas energéticos, salió a advertir que “la descoordinación es descomunal y tenemos un papelón tarifario” y añadió que “de manera cínica, pareciera que el ala dura del Gobierno hace cosas perversas, jugando a destruir al ministro de Economía“.

Santiago Abdala de Portfolio Personal también destacó que “no estamos en el menú de inversión de nadie porque los riesgos de no pago son demasiado altos. “Esta semana viene otra licitación de deuda en pesos, la última no fue tan buena para el Gobierno, y deberá dar más premios para conseguir ofertas”, agregó.

Y consultado sobre la declinación del populismo en Ecuador, y posiblemente en Perú, Alejo Costa, de BTG Pactual, sentenció: “Si en octubre o noviembre el oficialismo pierde fuerte la elección, los bonos no van a repuntar tanto como ocurrió en Ecuador esta semana. La reestructuración de deuda que dejó Guzmán para el próximo gobierno es tan incumplible como la que dejó Macri. Además la gente sabe que la oposición tampoco dio en su momento respuestas para arreglar el problema argentino. Por todo eso, durante el segundo semestre la presión sobre el dólar será mucho mayor y, si el Covid se agrava y sólo hay emisión, será aún peor”.

Con todo ese marco, las bolsas mundiales siguen navegando en un sube y baja desde hace casi dos meses, en la cima de una burbuja, como si todo se moviera en una especie de espuma, pero los papeles argentinos no paran de perder valor. Ayer los bonos argentinos volvieron a debilitarse y el riesgo país volvió a apuntar para arriba: creció en 8 unidades, hasta 1.586 puntos básicos.

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En el mercado se agrega otro dato que alarma. En las últimas reestructuraciones de las deudas provinciales muchas jurisdicciones, sobre todo del sur, entregaron como garantía regalías petroleras, sin mostrar ningún tipo de recorte al gasto, lo cual convertirá a toda esa región en un verdadero caos cuando haya que cumplir. Y ayer se conoció que Guzmán está negociando con la base del Club de París, prometiendo pagar con valores energéticos, para saltar la valla de los vencimientos que vienen.

Dentro de un mes hay un vencimiento por US$ 2.400 millones con el Club de París, que podrá ser postergado por otros dos meses antes de entrar en default declarado. Y en septiembre hay otro vencimiento importante con el FMI, que le sigue pidiendo a Alberto un plan creíble con una reforma estructural. 

Con ese marco todos los mercados están inestables. La Bolsa de Nueva York tuvo un cierre mixto, con una baja leve para el Dow, una suba mínima para el S&P, y con el Nasdaq más fortalecido, porque las condiciones de pandemia lo favorecen. Y las bolsas latinoamericanas tuvieron también subas aunque nada destacables.

Pero la Bolsa de Buenos Aires sufrió su quinta baja en fila. Con $443 millones operados en acciones y $2.155 millones en Cedears, bajó 0,9%. Casi no hubo ningún ADR argentino en positivo en NY (solo IRSA I), pero sí hubo mayoría de bajas, con Supervielle, Cresud, TGS y Pampa E, como las peores de todas. Y debe decirse además, que tras la mala nota a Telecom, ayer Moody’s le bajó el pulgar a cuatro gasíferas por el retraso tarifario: Camuzzi, Cuyana, MetroGAS y Naturgy BAN también fueron asignadas con perspectiva negativa.

La debilidad del dólar sostuvo el valor de casi todos los commodities. Subió el petróleo. Subieron los metales. Subieron los granos (con excepción del girasol). Pero lo que más enfervorizó a los millennials fue otro salto en las criptomonedas. El Bitcoin saltó otro 5,2%, superó los US$ 63.200 y hay una gran expectativa porque hoy debuta en Wall Street la Coinbase, la principal plataforma de venta de criptomonedas. Expertos en criptos calculan que el fervor que despierta el sector puede hacer que esta nueva pizarra alcance los US$ 100.000 millones de valoración. Veremos si se cumple.