Con un round caro para Guzmán, el dólar fuga volvió a valores de octubre

22 de abril, 2021

Con un round caro, Guzmán logró que dólar fuga retrocediera

Por Luis Varela

Gracias al viento de cola internacional y barriendo cada vez más basura bajo la alfombra, el Gobierno logró ganar ayer la pulseada del día: logró un buen resultado en la colocación de deuda, pero con un costo cada vez mayor, que sigue subiendo lentamente el precio del dólar (el contado con liquidación trepó al valor más alto desde octubre), debilitando los bonos y calentando el riesgo país, aunque las acciones pudieron recuperar algo de precio.

Mientras los granos volvieron a subir en Chicago y en Rosario, haciendo que el economista Carlos Melconian (muy crítico de esta gestión) saliera a decir que “el Gobierno se ganó un loto y salvó el año“, el ministro de Economía Martín Guzmán ganó ayer el round de las licitaciones de deuda, aunque por puntos, cuando muchos pensaban que el resultado lo podía llegar a dejar en posición de nocaut. 

Por supuesto, como estuvo haciendo desde octubre con la quema de reservas y la hipoteca de bonos para frenar artificialmente el precio del dólar, en el llamado de deuda de ayer al ministro tampoco le importó seguir acumulando uranio enriquecido en una bomba de deuda en pesos que cada vez menos economistas especializados saben de qué manera podrá hacer para poder desarmar.

Después de haber avisado que esperaba conseguir “solo” 50.000 millones de pesos para que si el resultado era bajo no pareciera un fracaso, el Gobierno logró colocar deuda por 123.158 millones de pesos, una cantidad importante, que le permitirá evitar pedirle al Banco Central que acelere la maquinita de emisión de pesos.

Del total de los $123.158 millones adjudicados, el 44% fue en una letra ajustable por inflación (CER) a un año de plazo, 25% en un bono en pesos a un año a tasa fija más atractiva que la semana pasada, 15% en una letra  en pesos a descuento a tres meses, 10% en una letra en pesos a tasa variable mas 2,25% 4% en una letra en pesos a descuento a cinco meses y 3% en una letra en pesos a cinco meses a tasa variable más 2%.

Conocido este resultado, una consulta por el espinel de especialistas concluyó en que “Guzmán está diciendo que no nos estamos endeudando de una manera irresponsable en dólares como hizo Macri”, pero lo está haciendo “en pesos ajustables”, y en un momento en el que está moviendo el tipo de cambio muy por debajo de la inflación, por lo que “esta deuda es mucho más peligrosa que una deuda directamente en moneda extranjera”.

De hecho, en los últimos 30 días el dólar mayorista tuvo un incremento del 1,7%, con una inflación que el Indec midió en el 4,8%. Y ayer, además, el propio organismo dio a conocer la variación de los precios mayoristas, que siempre anticipan lo que pasará con los precios minoristas en el mes siguiente. Marco Lavagna indicó que los mayoristas subieron 3,9% en marzo pero un importante 52% en los últimos doce meses (una variación que no tiene nada que ver con el 36% de costo de vida que se difundió últimamente y muchísimo menos con el 29% que dibujó Guzmán el en Presupuesto).

De hecho, con un Alberto Fernández que sigue culpando a Macri de todos los males de la Argentina, dice ahora que está aplicando la “Reconstrucción Argentina”, cuando la Cepal difundió ayer que la Argentina terminó con el nivel más alto de deuda de América Latina en 2020 pese al canje con los bonistas, que significó un verdadero corte de manga a miles de inversores que respaldaron al país cuando salió a pedir financiamiento.

Por esa razón, en un día con los granos en los precios más altos de siete años, tanto en Chicago como en Rosario, y en una jornada en la que se logró colocar mucha deuda en pesos, evitando que el Banco Central tenga que emitir tantos pesos, los bonos argentinos siguieron arrastrándose por el fondo de un pozo, y el riesgo país volvió a subir, aunque solo 6 unidades, pero colocándose otra vez en los 1.599 puntos básicos, nueve veces por encima del riesgo de los países vecinos.

A contramano de lo que pasó con los granos y con la colocación de deuda, hubo dos elementos que ayer hicieron ruido: Por un lado, en las últimas 24 horas hubo en el país 25.932 nuevos contagiados de Covid y 221 muertes, por lo que pasamos a integrar el triste club de países con más de 60.000 fallecidos en toda la pandemia. Y por otra parte, los inversores siguen moviendo posiciones en los plazos fijos, ya que se están percatando que las colocaciones tradicionales son una ruina. 

En los últimos cuatro meses (diciembre-marzo), la inflación acumulada fue del 17,4%, mientras que los plazos fijos pagaron apenas 11,2%, por lo que el que tenía $100 ahora tiene $94,70. Esto quiere decir que al que confió en las tasas de los plazos fijos que mete en los bancos se le licuaron $5,30 sin haberlos usado en nada.

Con este resultado, como los plazos fijos que van a los bancos pasan directamente al BCRA vía Leliq, la deuda en pesos ajustada por inflación que tiene el Gobierno ya supera a la deuda en pesos a tasa de interés, por lo que cualquier chispazo que haga que los ahorristas quieran cancelar sus posiciones para pasarse a dólares o lo que sea, puede armar una complicación ciertamente seria.

Así, ayer no fue un día demasiado complicando en el mercado cambiario, pero el dólar fuga sigue estirándose pasito a pasito, sin cesar. En el exterior los mercados de divisas estuvieron en una tensa calma: el dólar subió 0,2% en Brasil y Chile, no cambió contra el euro, el yen y la libra y bajó 0,5% en México. Hubo si algún nerviosismo por la advertencia de Vladimir Putin por todos los reclamos internos y externos que está recibiendo por su opositor encarcelado Navalny.

Pero en el mercado cambiario local las cosas estuvieron bastante tranquilas. Sin que el BCRA cambie las tasas (38% en Leliq y 37% en plazos fijos), el dólar turista subió 4 centavos hasta $162,71, el oficial subió 2 centavos hasta $98,61, el blue saltó $1 hasta $144 y el mayorista subió 6 centavos hasta $93,03. El BCRA sumó US$ 21 millones a las reservas hasta US$ 40.207 millones. El dólar MEP bajó 4 centavos hasta $145,90 mientras que el CCL subió 26 centavos hasta $153,26. La brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 46% y la del CCL con el mayorista trepó hasta el 64,7%. Y medidos en pesos, el real no cambió y cerró a $16,69, el euro bajó 2 centavos hasta $111,86 y la libra bajó 13 centavos hasta $129,45.

Demostrando que hay alguna confianza de largo en el dólar, la tasa de los bonos de EE.UU. tuvo ayer un movimiento diferente, con suba de la tasa corta y baja de la tasa larga: 0,8% anual a 5 años, 1,55% a 10 años y 2,25% a 30 años. En Argentina, con los bonos arrastrándose por el fondo de un pozo, las tasas a 10 años siguen moviéndose entre el 17,5% (bono AL35) y el 21,5% anual (bono AL29).

En los mercados bursátiles globales la situación arrancó débil pero se fue consolidando en el día, ya que la economía de EE.UU. sigue mostrando gran vitalidad, gracias a una ley laboral ultra flexible. Así, la Bolsa de Nueva York mostró subas del 0,9% al 1,1%, con el Nasdaq arriba de todo, con los índices principales bailando en la espuma de la cima de una burbuja que muchos economistas ortodoxos ven con mucha desconfianza. Frente a eso, las bolsas latinoamericanas estuvieron mixtas, con suba en México, pero baja en Brasil.

En el mercado bursátil local, tras varias ruedas en baja, la Bolsa de Buenos Aires logró repuntar 1,5%, con $784 millones operados en acciones y $1.801 millones en Cedears. Al tiempo que los ADR argentinos que operan en NY tuvieron mayorías de subas, con Despegar arriba de todo, pero con IRSA hundiéndose de nuevo, reflejando que el mercado inmobiliario argentino sigue sin salida.

Finalmente, las commodities siguen danzando al nivel del Covid, de las nuevas cepas, una variante de la India muy agresiva, que provoca algunos cierres en algunas economías. Por eso el petróleo volvió a ceder, los metales preciosos volvieron a recuperar, sobre todo la onza de plata. Los metales básicos y los granos siguen brillando, en máximos de entre 7 y 10 años. Y las caras de desconcierto están en los millennials, que ven de qué modo el Bitcoin sigue desinflándose: ayer achicó hasta US$ 54.000, su peor precio en dos meses.