A pesar de las medidas, el Gobierno no puede domar la inflación en alimentos

14 de abril, 2021

A pesar de las medidas, el Gobierno no puede domar la inflación en alimentos

Por Agustín Maza

La inflación en alimentos continúa con un ritmo perjudicial para el bolsillo de los argentinos, sobre todo de los sectores de ingresos más bajos que ven, mes a mes, deteriorado su capacidad de comprar bienes de primera necesidad. Mientras tanto, el Gobierno intenta aplicar medidas para contener su evolución ascendente, aunque sin resultados.

Según el último relevamiento del Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (Isepci) en veinte distritos del conurbano bonaerense, los precios de los alimentos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide el Indec, subieron 5,18% en marzo. De manera desagregada, los principales incrementos estuvieron en productos de almacén, con un incremento de (7,84%), seguido por carnes (6,94%) mientras que el rubro frutas y verduras registró una baja promedio de 4%.

Isepci resaltó que, con estas variaciones, la CBA quedaría, para marzo, en $24.729,36 para una familia tipo, frente a $23.511,89 que costaba en febrero. El conjunto de productos de almacén que conforman la canasta quedó en $11.442, 25 ($10.609,57 en febrero) y las carnes en $8.822 ($8.250 el mes pasado). Por su parte, el conjunto de frutas y verduras alcanzó los $4.464,24 frente a los $4.625,07 del mes anterior.

Estos datos muestran una tendencia que se había cortado en febrero pero que era una constante en los seis meses anteriores: la CBA subió más que el promedio de la inflación

En base a estimaciones privadas, el IPC de marzo, que se anuncia mañana jueves, está en torno al 4%, por debajo del aumento registrado por Isepci (5,18%). “Esto debilita la posibilidad de alcanzar la pauta inflacionaria del 29% planteada por el Gobierno en el Presupuesto. La tendencia es totalmente alcista”, remarcó el director del Isepci, Isaac Rudnik, ante El Economista.

Es importante tener en cuenta los precios de los comercios de cercanía, ya que en general los sectores de ingresos más bajos utilizan ese canal de comercialización de forma habitual. Según la última Encuesta de Gasto de los Hogares, los hogares del 10% de menores ingresos solo destina el 15% de sus gastos en alimentos y bebidas a la compra en supermercados mientras que ese porcentaje aumenta a 45% en los hogares del 10% de mayores ingresos. 

Eso contrasta con los precios en supermercados, donde llegan (y se cumplen) los programas de Precios Cuidados, Precios Máximos o los 10 cortes de carne a “precios populares”, todos impulsados por la Secretaría de Comercio Interior.

Las variaciones en los precios de los alimentos de octubre del año pasado a marzo 2021 oscilaron entre el 3% y el 5,5% cada mes. En total en estos seis meses llegó a 28,94%”, consignó Isepci en su informe. Así, en el último semestre las carnes aumentaron 33,84%, las frutas y verduras 29,88 % y los productos de almacén 19,26%. En contraste con un IPC general del 22,7%, suponiendo que marzo está en el 4%.

Los aumentos del primer trimestre de 2021

En el primer trimestre de 2021 algunos productos aumentaron muy por encima del promedio. En el rubro de almacén se adelantaron el queso cuartirolo, (+21,64%), el aceite mezcla (+21,74), el pan (+20%) y la yerba (13,33%).

En frutas y verduras los que más se incrementaron fueron naranjas (+42,86%), lechuga (35,50%), tomates y mandarinas (+25%) y cebolla (+16,67%). “La caída de marzo en el promedio de este segmento tuvo que ver con la caída de un artículo que tiene mucha incidencia como el caso de la papa (-25%), pero los aumentos son muy importantes en otros”, comentó Rudnik.

Dentro del rubro de las carnes, lo más significativo es que entre los cortes que más subieron están aquellos a los que el Gobierno les puso precios máximos congelados. La nalga para milanesa aumentó 26,92%, el asado 20%, la carne picada 18,92%, la carnaza 18,81%, y la paleta 19,56%.

Medidas del Gobierno

En este contexto, Comercio Interior viene implementando medidas para reducir los aumentos en estos productos de primera necesidad. Sin embargo, hasta ahora hubo pocos éxitos y un descontento generalizado por parte de las empresas. Por ejemplo, el lunes entró en vigencia un nuevo código de Buenas Prácticas en el marco de la Ley de Góndolas

A partir de ahora, los supermercados deberán exhibir los productos de manera uniforme, sumado a que los plazos y modalidad de pago a proveedores deberá ser el mismo sin importar el tamaño del mismo. Además, se “prohíben” las exigencias que las grandes cadenas de supermercados les hacen a los proveedores y que suponen la entrega de mercadería gratuita o la obligación de  dar bonificaciones para poner los productos en exhibición.

Otra medida, que generó bastante malestar por parte de las empresas, es la implementación del Sistema Informativo para la Implementación de Políticas de Reactivación Económica (Sipre), que obliga a las grandes compañías de consumo masivo a detallar precios, cantidades vendidas y stock de todos los artículos. 

También, hace dos semanas se creó el Sistema de Fiscalización de Rótulos y Etiquetas (SIFIRE), que promueve cambios en los etiquetados de los productos. Por esto, el jueves pasado intimó a tres grandes empresas a realizar modificaciones en sus envases.

En esa línea, el viernes pasado Comercio Interior intimó a 1.000 grandes empresas a “fabricar, distribuir y comercializar al máximo de su capacidad instalada, mientras dure la emergencia sanitaria”. Si las empresas no cumplen podrían recibir sanciones previstas en la Ley de Abastecimiento. La lista incluye firmas como Mastellone, Molinos, Fargo, Unilever, P & G y Paladini, entre otras. 

Control de precios

El Gobierno extendió hasta el 12 de julio próximo el programa Precios Cuidados, con la incorporación de nuevos productos y un incremento promedio de 4,8% en los valores de los que ya estaban incluidos en el esquema. Este instrumento está presente en 54 cadenas de supermercados, que cuentan con un total de 2.800 bocas de expendio de todo el país. Pero como quedó explicitado anteriormente, no siempre llega a sectores de ingresos más bajos.

Además, se suman nuevas variedades de alimentos como pastas, galletitas, budines y especias de primeras y segundas marcas. De este modo, el programa queda con un total de 670 productos que se comercializan a nivel nacional en todas las sucursales de las principales.

En otro sentido, también se extendió hasta el 15 de mayo Precios Máximos, con la continuidad del congelamiento y los mismos productos en contraste con lo que venían reclamando las empresas productoras de alimentos de consumo masivo: el fin del programa o, como mínimo, una suba. 

“Luego de haberse renovado en siete ocasiones y haber cumplido un año de su implementación, el sector advirtió en más de una oportunidad el riesgo que representaba para la sustentabilidad de las empresas, debido a los persistentes incrementos de costos que han dejado a los distintos sectores en una situación crítica”, consignó en un comunicado la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), sobre Precios Máximos. 

Carne

A raíz de los aumentos, la titular de Comercio Interior, Paula Español, amenazó el fin de semana con restringir la exportación de carne “si seguimos viendo estos movimientos especulativos”. Por ahora, se está negociando la continuidad del programa que ofrece 10 cortes de carne a “precios populares” con hasta 30% de rebaja que vence mañana jueves.

Mientras tanto, el consumo local de carne vacuna en los primeros tres meses de 2021 fue el más bajo de los últimos 18 años. Así lo informaron desde la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

“La continua retracción del poder adquisitivo de las familias y el mayor nivel de desocupación, explican la contracción de la demanda de carne vacuna registrada en los últimos tres años, sumadas a los cambios de hábito de consumo”, explicó la entidad.

Lo que viene

En 7 de los últimos 12 meses la evolución del nivel de precios del rubro alimentos y bebidas no alcohólicas se incrementó por encima que el índice general, siendo marzo el cuarto mes consecutivo en donde esto ocurre. 

Según el relevamiento semanal de la consultora LCG, el alza de los precios de los alimentos promedió, en la primera semana de abril, 1,3%, acelerándose 0,23 puntos porcentuales respecto a la semana anterior. “La inflación promedio mensual lleva cuatro semanas acelerando, mientras que la inflación intermensual ascendió al 5%“, resaltaron. 

En base a ese relevamiento, este sector presentó una inflación mensual promedio de 4,6% en las últimas cuatro semanas y 5% medida punta a punta en las mismas semanas. “Estos niveles de precios dejan un arrastre de 3,6% para lo que queda del mes de abril”, proyectó la consultora.

Marzo nos dio una inflación en alimentos arriba del 4%, por quinto mes consecutivo y, en base a nuestros relevamientos, quedó por encima del promedio general (3,9%)”, detalló la economista de Ecolatina, Agostina Myronec, ante El Economista. “En general, los comercios de cercanía muestran aumentos más marcados que en los supermercados y para abril es difícil que esta tendencia se revierta”, aclaró.