Elecciones en Escocia: ¿se viene un nuevo referéndum?

20 de abril, 2021

Elecciones en Escocia: ¿se viene un nuevo referéndum?

Por Victoria Rinaldi Investigadora Junior del CEI-UCA

Las elecciones parlamentarias escocesas serán llevadas a cabo el próximo 6 de mayo y la posibilidad de un nuevo referéndum para decidir acerca de la independencia del país del Reino Unido ha regresado a la agenda política escocesa a partir del recientemente finalizado proceso del Brexit.

Este tema se había tratado previamente en 2014. El referéndum por la independencia de Escocia había tenido poco apoyo político por fuera del ministro principal escocés de aquel momento, Alex Salmond y el partido al que pertenecía: el Partido Nacional Escocés (Scottish National Party, comúnmente abreviado SNP). En dicha oportunidad se les consultó a los electores: “¿Debería Escocia ser un país independiente?”. El 55,3% de los votos fueron por el “no”.

Sin embargo, el fin del proceso de la salida del Reino Unido de la Unión Europea en febrero de 2020, generó complicadas discusiones entre los países que lo componen. Escocia se había manifestado en contra de la medida desde un principio y su porcentaje de votos a favor de permanecer en la UE fue del 62%, siendo el más alto de los porcentajes de todos los países que participaron en el referéndum. Por su parte, Irlanda del Norte fue el segundo país con mayor cantidad de votos a favor de permanecer en la UE, con 55,8%

Sturgeon contra Johnson

Ahora, Escocia vuelve a pensar en su independencia. La actual Ministra Principal, Nicola Sturgeon, también perteneciente al SNP, apunta a conseguir una trascendente victoria en las elecciones parlamentarias de mayo que le posibilite llevar a cabo un nuevo referéndum en el que se trate esta cuestión tan sensible para la ciudadanía escocesa.

El pasado 15 de abril, el SNP lanzó de forma online su manifiesto, detallando y explicando sus planes en el corto plazo para luego del 6 de mayo, incluyendo como punto principal el desarrollo del referéndum previsto a fines del 2021, si la pandemia lo permite. De acuerdo a lo indicado por Sturgeon en una entrevista otorgada a BBC One, las encuestas demuestran claramente que una gran cantidad de escoceses desean la independencia.

Entre sus otras propuestas –las cuales pueden considerarse como de carácter complementario al logro de la independencia escocesa- se destaca mantener y reforzar las relaciones de Escocia con la UE, procediendo a lograr su reincorporación a la mayor brevedad posible. En ese orden, se estima de singular importancia reimplementar el Programa Erasmus. Dicho plan apunta a facilitar la movilidad académica tanto de estudiantes como de profesores dentro de la UE, y ha sido abandonado como consecuencia del Brexit.

Boris Johnson, el actual Primer Ministro británico, ha dejado claramente expuesta su postura en contra del referéndum por la independencia de Escocia. En enero pasado, Johnson no perdió la oportunidad para buscar desalentar el mismo durante su visita a Escocia.

Johnson llamó a los nacionalistas escoceses a concentrarse más en recuperarse en la pandemia que en un posible referéndum, que consideró “irrelevante” para la mayoría de los escoceses, ya que según su lectura de la situación política nada de lo que sucederá después en relación a la moneda, la Corona o el Ejército estaba definido.

A su vez, Johnson recordó lo dicho por Sturgeon en 2014: el referéndum entonces llevado a cabo era un evento que ocurría “una vez por generación”, señalando entonces que debía sostener su palabra. Finalmente, también opinó que la táctica de revivir el debate sobre la independencia tenía como fin esconder la ausencia de políticas públicas por parte del SNP durante su gobierno.

Por su parte, Sturgeon consideró que la visita de Johnson al país era innecesaria bajo las restricciones aplicadas por el contexto actual. En similar orden de ideas, Keith Brown -segundo en la línea del SNP-, remarcó que el accionar del Primer Ministro fue una clara evidencia de que teme un nuevo referéndum.

¿Y qué hay de los otros partidos?

Las próximas elecciones parlamentarias poseen siete partidos como principales contendientes. El SNP y el Partido Verde Escocés (Scottish Green Party) apoyan la idea de una independencia escocesa con acercamiento a Europa. A ese grupo, se ha sumado recientemente el Partido Alba (Alba Party), fundado en estos últimos días de marzo por el antiguo Ministro Principal, Alex Salmon que, si bien apunta a atraer a aquellos desencantados con el SNP, también se ha manifestado abiertamente por la independencia escocesa.

Mientras tanto, el Partido Conservador y Unionista Escocés (Scottish Conservative & Unionist Party), el Partido Laborista Escocés (Scottish Labour Party), los Liberal-Demócratas (Scottish Liberal Democrats) y el recientemente creado Reform UK (y previamente conocido como el Partido del Brexit), se han manifestado en contra de un referéndum por la independencia, y muchos han dado su apoyo a Johnson o por lo menos, no han objetado su manejo político de la cuestión.

Sin embargo, las elecciones se acercan en un contexto marcado por  crecientes identidades locales y un marcado abandono por la idea de unión que el Reino Unido siempre buscó demostrar. La esencia del nacionalismo escocés tantas veces vulnerado por sus vecinos ingleses se encuentra a flor de piel.

En el actual momento político, el SNP posee 61 de las 129 bancas que constituyen el Parlamento. En consecuencia, el partido se encuentra en la necesidad de incrementar el total de sus bancas en cuatro escaños para acceder a disponer de la mayoría, circunstancia que posibilitaría poder impulsar su agenda política post elecciones de mayo. Merece destacarse que muchas encuestas por ambos sectores presuponen con alta probabilidad que se materialice tal resultado.

De cumplirse, esto posicionaría a Sturgeon al frente del nuevo referéndum, enfrentada políticamente con un Johnson negado a permitir el quiebre interno del Reino Unido. Durante la presentación online de su manifiesto, Sturgeon prometió políticas transformadoras por parte del partido que ha gobernado Escocia por los últimos 15 años, y resaltó la oportunidad de Escocia de evitar ser llevados por el mal camino a causa de las decisiones de Westminster.

En menos de un mes, los escoceses tendrán la posibilidad de decidir sobre su futuro en la medida que tengan la intención política de escindirse del Reino Unido, de la misma manera que recientemente el Reino Unido lo hizo de la Unión Europea. Sería lamentable que el mismo Reino Unido dificulte o impida el efectivo cumplimiento de la decisión de los ciudadanos escoceses.