El empleo asalariado representó 70,5% del total de los ocupados fines de 2020

9 de abril, 2021

El empleo asalariado representó 70,5% del total de los ocupados fines de 2020

En Argentina, el nivel de pobreza está directamente relacionado con las diferentes realidades que atraviesan los distintos grupos ocupacionales, algo que se agravó con la crisis desatada por la pandemia. La proporción de cuentapropistas y asalariados bajo la línea de pobreza está cerca de triplicar a la de los asalariados formales y la de desocupados la cuadruplica.

Según un informe del  centro de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (Cetyd), dependiente de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), la proporción de empleadores y asalariados formales bajo la línea de pobreza se sitúa entre el 11% y el 15% respectivamente. En tanto, los valores están cerca de triplicarse entre cuentapropistas y asalariados (41% y 43%) y se cuadruplican entre los desocupados (61%). En definitiva, tener un empleo precario o encontrarse desocupado incrementa notablemente las posibilidades de ser pobre en nuestro país.

Estas diferencias se acentuaron durante 2020. Mientras que el 84% de asalariados formales mantuvo su ingreso durante la pandemia, entre los informales la proporción disminuye al 67% y entre los cuentapropistas, al 36%. “En este caso también queda al descubierto la marcada fractura que atraviesa al mercado laboral en nuestro país y la incidencia que tienen la precarización y el desempleo sobre este fenómeno”, destaca el trabajo.

¿Cómo se ajustan en el mundo los mercados laborales ante las crisis?

 A nivel global, una de las principales manifestaciones del impacto que ocasionó la pandemia en el mercado laboral se dio mediante la reducción del total de horas trabajadas por el conjunto de los trabajadores. De acuerdo a la OIT, en 2020 se perdió el 8,8% de las horas de trabajo en el mundo. América Latina, en particular, estuvo entre las regiones más afectadas por ese proceso.

Entre los asalariados registrados de Argentina, la dinámica frente a la crisis fue similar a la de la Unión Europea. “Entre distintos factores que incidieron en ese resultado, los actores sociales acordaron reducir la jornada laboral y el Estado implementó un programa de políticas orientado a proteger los puestos de trabajo que, entre sus distintas herramientas, financió el pago de salarios. Allí, entonces, la principal variable de ajuste ante la crisis no fue el empleo sino la cantidad promedio de horas trabajadas por ocupado (reducida en Europa por medio de los acuerdos ‘short-time work’ y en Argentina, de las suspensiones)”, señalaron desde el Cetyd.

Ese resultado debería ser un estímulo para la formalización del empleo ya que permite canalizar las políticas y los acuerdos. “Reducir la precarización es, también, una forma de ampliar el margen de acción de esas instituciones”, dijo el Cetyd.

“En donde los mecanismos de protección del empleo son débiles o inexistentes, la principal variable de ajuste fue el empleo. Es decir, el total de horas trabajadas se redujo porque cayó la cantidad de trabajadores ocupados. Así sucedió tanto en Estados Unidos como en el sector informal de Argentina” agregó.

¿Cómo finalizó el empleo en 2020?

 “La conjunción de las dinámicas diferenciadas entre los distintos segmentos ocupacionales determinó que a fines de 2020 los principales indicadores laborales vayan acercándose a los niveles previos a la pandemia, aunque sin alcanzarlos aún”, dice el documento.

En efecto, en el cuarto trimestre del año las tasas de actividad y empleo registraron mejores niveles que en el segundo, pero todavía continúan por debajo de los del cuarto de 2019, en tanto que la tasa de desocupación también continúa en niveles más elevados respecto a un año atrás. En particular, la cantidad de trabajadores ocupados aumentó en 3,1 millones respecto de los valores observados entre abril y junio de 2020, pero continúa habiendo 865.000 menos que a fines de 2019.

Exceptuando la administración pública, el empleo creció en todos los sectores entre el segundo y el cuarto trimestre de 2020. En ese marco, hay actividades que ya superan los valores previos a la pandemia, como la industria manufacturera (+15%), la construcción (+8%) o los servicios sociales y de salud (+7%). Por oposición, otras continúan aún con niveles de empleo marcadamente inferiores a los de fines de 2019, tales como hoteles y restaurantes (-36%), trabajo doméstico (-20%) o comercio (-11%).

Al comienzo de la pandemia, el 45% de los asalariados informales había perdido su empleo y lo mismo le había sucedido al 27% de los trabajadores por cuenta propia. Ahora bien, durante la segunda parte del año se observó un “rebote” entre estos últimos grupos, que aumentaron notoriamente su volumen. Así, el número de asalariados informales terminó siendo, a fines de 2020, 15% inferior al de fines de 2019 y el de cuentapropistas ya superó holgadamente ese valor (+11%).

El informe considera que “estos datos permiten suponer que parte de los asalariados formales que perdieron su empleo al inicio de la pandemia posiblemente se haya reinsertado a lo largo del año en ocupaciones más precarias, como trabajadores por cuenta propia”. Así, a fines del 2020, se observa un descenso en el porcentaje de empleo asalariado, que registra un valor bajo en términos históricos (70,5%). De este modo, la crisis habría reforzado el proceso de precarización que es característico de nuestro mercado laboral.

En el cuarto trimestre, hubo 13 millones de asalariados (8,7 millones de formales, entre privados y públicos y 4,2 millones de informales), y los no asalariados fueron 5,4 millones: 3,5 millones más que en el segundo trimestre. El salto de 1,9 millones se debió a los cuentapropistas, que escalaron en 1,8 millones (o 60%) desde 3 hasta 4,8 millones.

El empleo asalariado representó 70,5% del total de los ocupados fines de 2020

La crisis económica produjo un significativo aumento de la pobreza durante 2020. Entre el segundo semestre de 2019 y el primero de 2020, el valor pasó del 35,5% al 40,9% y luego, en la segunda mitad de 2020, se ubicó en el 42%.