EE.UU. a Putin: “Habrá consecuencias si Navalny muere”

19 de abril, 2021

El peso de Navalny, cuestión de Estado: denuncia que lo quieren alimentar a la fuerza

Sanciones, envío de tropas, denuncias de interferencias en asuntos internos, espionaje y, sobre todo, muchas palabras cruzadas. A simple vista, esto parecería la descripción de la Guerra Fría entre EE.UU. y la URSS en el Siglo XX.

Sin embargo, todos los ítems mencionados forman parte de las actuales relaciones bilaterales entre Washington y Moscú pese a que ya no existe la famosa “Cortina de Hierro”.

Desde su llegada a la Casa Blanca, el presidente Joe Biden, a diferencia de su predecesor Donald Trump, ha optado por confrontar abiertamente contra Moscú por diversos motivos: la interferencia del Kremlin en las elecciones norteamericanas, la militarización de la frontera ruso-ucraniana y la encarcelación del opositor de Vladimir Putin, Alexei Navalny, entre otros.

Fue este último asunto el que elevó aún más las tensiones entre ambos. Ayer, Jake Sullivan, Asesor de Seguridad del líder demócrata, dijo: “Le hemos comunicado al Gobierno ruso que lo que le suceda al Sr. Navalny bajo su custodia es su responsabilidad y la comunidad internacional los hará responsables”.

“En cuanto a las medidas específicas que emprenderíamos, estamos viendo una variedad de costos diferentes que impondríamos y no voy a telegrafiar eso públicamente en este momento, pero hemos comunicado que habrá consecuencias si el Sr. Navalny muere”, agregó.

La advertencia desde Washington se debe a que el político, que se encuentra privado de su libertad desde enero, está realizando una huelga de hambre desde hace dos semanas debido a que no está recibiendo la atención médica adecuada para las diversas afecciones que sufre actualmente.

En esta nueva cruzada, el presidente estadounidense tiene como objetivo aliarse con la Unión Europea, la cual, por el momento, no está de acuerdo en radicalizar su posición. Alemania, uno de los miembros de mayor peso dentro de la UE, está construyendo el gasoducto Nord Stream 2, con un costo de 9.500 millones de euros, que permitirá que Rusia le entregue 55.000 millones de metros cúbicos de gas a Europa por año. Debido a esto, aún mantiene ciertos canales diplomáticos abiertos.

Sin embargo, ayer, Emmanuel Macron, presidente de Francia y otro peso pesado de la UE, mostró una postura más alineada con EE.UU. Consultado por la anexión rusa de Crimea en 2014, el mandatario francés dijo que fue causa de “el fracaso de un enfoque ingenuo hacia Rusia”.

“Cuando establecemos líneas rojas, tenemos que estar seguros de ser creíbles y hacer que otros respeten estas líneas rojas. Las sanciones no son suficientes en sí mismas, pero las sanciones son parte del paquete”, agregó contundentemente el mandatario.