Gonzalo: “Asia del Sur es y va a ser un eje central del capitalismo que viene”

13 de abril, 2021

Gonzalo: “Asia del Sur es y va a ser un eje central del capitalismo que viene”

Por Damián Cichero

En un mundo en el que China parece acaparar todas las miradas y esfuerzos comerciales desde Argentina, hay otros países, potencialmente muy relevantes, que pasan desatendidos o, cuanto menos, no concitan tanta energía diplomática como el Gigante Asiático.

India, con más de 1.300 millones de habitantes y una economía en franca expansión, es uno de ellos. Pero está lejos de ser el único. Bangladesh, Indonesia, Pakistán y Sri Lanka son países densamente poblados con fuertes transformaciones demográficas, urbanas e infraestructurales que abren oportunidades comerciales y de cooperación internacional con Argentina.

En una entrevista exclusiva con El Economista, Manuel Gonzalo, doctor en Economía por la Universidad de Río de Janeiro (UFRJ) e investigador y docente  de UNGS, UNDEC y CARI, analiza las principales características del lazo comercial con India y las potencialidades que ofrece, así como otras naciones del Asia del Sur.

Recientemente, Argentina logró la apertura del mercado de yerba mate a India. ¿Cómo se encuentra la actual relación bilateral comercial y son los commodities el rubro más importante?

Hoy, dos tercios de las exportaciones argentinas a India son aceites vegetales, principalmente aceite de soja y algo de aceite de girasol. Después, dependiendo del año, aparecen las legumbres, como arvejas, garbanzos, porotos. Esto, en principio, es de esperar dado el perfil exportador argentino y las demandas de India.

¿Cómo se puede mejorar la relación comercial y cómo puede diversificarse?

Dado su crecimiento económico y poblacional hoy India está en la carpeta de los principales países y empresas del mundo. Y no miraría solo India, sino el Indico como espacio dinámico en el capitalismo del Siglo XXI. Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka, Indonesia, entre otros, son todos países densamente poblados con fuertes transformaciones demográficas, urbanas e infraestructurales que sin dudas abren oportunidades comerciales y de cooperación internacional. El desafío para Argentina es ampliar y escalar tanto la canasta exportable como los jugadores que participan. Es importante también entender por qué crece India, cuáles son sus principales sectores dinámicos, y no quedarse en lugares comunes. Por ejemplo, hoy el sector de la construcción y la infraestructura es central en India. Eso abre diferentes segmentos de negocio inclusive por fuera de los estrictamente agroindustrial entre los cuales se podrían encontrar nichos de exportación. Luego, en nuclear, aeroespacial y defensa hay mucho por hacer y algunas cosas que se están haciendo entre Estados. En software, India puede ser una puerta para Asia, como lo fue para Globant. Respecto a la parte farmacéutica creo que el interés viene más de parte de las empresas indias por adquirir empresas argentinas que al revés. Aunque habría que estudiar más en detalle las posibilidades de complementación. La industria farmacéutica india es una de las más fuertes del mundo y esto está quedando claro con la crisis del Covid y la diplomacia de las vacunas. A su vez, hoy hay poca información sistematizada. Por ejemplo, no sabemos bien cuál es el flujo de inversiones que llega a Argentina de India o el que va hacia India, y ni hablar de Asia del Sur en su conjunto. Todo esto requiere esfuerzos concretos tanto del sector público como privado para la generación de información, inteligencia comercial y apoyo a la internacionalización.

Desde hace más de 20 años India crece al 7%. ¿Qué enseñanzas puede extraer Argentina de esto?

Cuando escucho “¿cómo hicieron?” o “¿por qué no somos?” se corre un riesgo fuerte de simplificación y descontextualización. Cada experiencia de desarrollo tiene sus particularidades históricas, geopolíticas, regionales, de recursos y actores, que la hacen diferente. Dicho esto, hay cosas para mirar. Por ejemplo, India priorizó entre los ‘50 y ‘80 desarrollar su industria, pero a lo largo de su historia le fueron apareciendo restricciones: la externa, como a Argentina; la de los alimentos y la de la infraestructura. Tengo la sensación que desde los 2000 existe un cierto consenso en los dos partidos mayoritarios de India, el BJP hoy en el gobierno y el Partido del Congreso como oposición, de que India tiene que mejorar su infraestructura. Y esto no es solo un consenso para la foto digamos.. Se ve en los números que gasta tanto el sector público como el privado: aproximadamente 8% del PIB en infraestructura. En Argentina prácticamente no se habla de infraestructura y en América Latina en general en promedio estamos muy abajo del 4% del PIB en gasto anual. Otra cuestión a mirar es como India, que sufrió al igual que Argentina de procesos de tipo “stop and go”, ha logrado encauzar su sector externo. Es algo muy particular por el rol que ocupa la diáspora aportando remesas y las exportaciones de servicios al Silicon Valley. Argentina no podría hacer eso por partir de otras condiciones estructurales. Sin embargo, al mirar las experiencias internacionales desde Argentina tenemos que mirar como configuran su sector externo. Creo que el acercamiento paulatino de India a Estados Unidos viene, entre otras cosas, un poco por ese lado. Argentina tienen que encontrar quien la financie y evaluar pragmáticamente bajo qué condiciones.

En la actual disputa global entre Estados Unidos y China, ¿qué papel jugará la India?

Es un tema muy interesante ese porque tiene diferentes aristas. En términos geopolíticos, después de Pakistán, China es la principal hipótesis de conflicto para India. Sin embargo, en términos económicos, puede haber cierta complementación entre China e India. De hecho, hoy India es deficitaria con China en términos manufactureros y parecería haber una apuesta por consolidarse como proveedora global de servicios. A su vez, China viene entornando a India ya sea con la Ruta de la Seda al norte de los Himalayas o con acuerdos para la instalación de puertos en los países del Indico. Esto es un tema central para India. Con Estados Unidos, las relaciones comerciales y militares han crecido desde la caída del muro de Berlín. En el sector telecomunicaciones la complementación es muy fuerte, aunque también cooperan en nuclear y en defensa. Facebook e Intel, por ejemplo, han capitalizado recientemente al principal jugador de las telecomunicaciones indias, Jio Platforms. Luego, si consideramos a la OTAN como un espacio atlantista, Israel y Francia también vienen creciendo como proveedoras de armamento. Dicho todo esto, India tiene una larga historia de no alineamiento, no tiene bases militares norteamericanas en su territorio y también ha sido cauta en lo que tiene que ver con los avances del QUAD. Creo que ante la caída la URSS y el expansionismo chino, India se ha recostado algo más en los Estados Unidos. Pero esto no quiere decir, por el momento, relaciones carnales.

Además de China e India, ¿qué otros actores de la región Indo-Pacífico pueden ser relevantes para nuestro país?

En el Indico, que es la región que más analizo, en términos de mercados, Indonesia y Bangladesh, e incluso Pakistán, creo que merecen mayor atención y esfuerzos explícitos. Y cuando digo explícitos digo que implica colocar recursos de manera sostenida. El capitalismo hoy va hacia ahí. Esto no es un veranito y debería ser una política de Estado que Argentina arme un think-tank para estudiar las implicancias de esta transformación y las oportunidades para nuestro país. Hay capacidades muy importantes entre los investigadores, empresarios y funcionarios argentinos pero que, dadas las deficientes condiciones sistémicas terminan trabajando muy aislados, como las pymes. Pero volviendo, si miramos las proyecciones en términos de necesidades de alimentos, energía, infraestructuras, aparición de nuevos ricos y clase media, Asia del Sur es y va a ser un eje central. Hoy se mira casi con exclusividad a China, lo cual no está mal porque es el principal jugador asiático, pero deberíamos mirar toda Asia porque no toda Asia es igual. Sabemos que Vietnam en términos de exportaciones es relevante. ¿Qué más sabemos sobre oportunidades para nuestras empresas en, por ejemplo, Pakistán? Muy poco. Inclusive al interior de cada país, un Estado de 40 millones de personas del norte de India es bastante distinto al del sur y los esfuerzos deben hacerse a nivel no solo de países sino de regiones.