Tras el anuncio presidencial, expectativa en la industria del cannabis en Argentina

11 de marzo, 2021

Tras el anuncio presidencial, expectativa en la industria del cannabis en Argentina

Por Daniela Vargas

Durante la apertura de sesiones el pasado 1° de marzo, Alberto Fernández anunció un proyecto de ley para impulsar la producción de cannabis con fines medicinales e industriales, lo cual trajo expectativa en el sector debido a que es una industria en crecimiento a nivel mundial y promete posicionar a Argentina como uno de los principales jugadores a nivel regional.

“El proyecto de ley que promueve la producción de cannabis para uso medicinal y de cáñamo para uso industrial va a estar pronto, en las próximas semanas”, afirmaron fuentes del Ministerio de Desarrollo Productivo a El Economista.

La consultora especializada Prohibition Partners estima que, en 2024, Argentina podría generar US$ 40 millones de facturación en el mercado mundial de cannabis. “Esta industria naciente tiene la oportunidad de generar muchísimos puestos de trabajo e ingresos para el país, incluida la reconversión de industrias que están a la baja como el tabaco”, indicó a este diario Nicolás Heller, miembro de la Cámara Argentina de Cannabis (Argencann) y Director de Desarrollo de Negocios para América Latina de Helix Technologies.

La novedad se encuentra en la regulación para producir industrialmente cáñamo, que es una variedad de la planta de cannabis que presenta muy bajos contenidos de THC del cual se pueden fabricar diversos derivados (fibras, cosméticos, papel, materiales para la construcción, etcétera), así como alimentos, bebidas e infusiones. “El anuncio fue espectacular porque nos indica que todo lo que se está haciendo realmente tiene un sustento real y que va a ser factible”, comentó María Laura Sandoval, consultora en negocios de cannabis y cáñamo, a El Economista. Con esta nueva ley se esperan los protocolos de licencia.

La producción de cannabis industrial genera también repercusiones indirectas no solo por la compra de insumos y bienes de capital, sino también por la necesidad de servicios de análisis y testeos. Las etapas productivas van desde el mejoramiento, multiplicación y producción de semillas y su genética, pasando por el cultivo y la cosecha hasta la elaboración de subproductos. “En Argentina los tres principales mercados en los que seguramente vamos a tener mayor facilidad de acceso son la industria de alimentos, los biocombustibles y la cosmética, porque ya tenemos la estructura agroindustrial para ese tipo de negocios”, anticipó Sandoval.

Según un estudio realizado por Andrés Lopez, Director del IIEP (Instituto Interdisciplinario de Economía Política) y publicado por el Ministerio de Desarrollo Productivo, las posibilidades de Argentina para desarrollar el mercado de cannabis están también en el área medicinal, tanto en el mercado doméstico como el regional. “Desde el punto de vista de la salud, se trata de producir en escala productos medicinales de probada efectividad para determinados tratamientos y usos”, afirmó el ministro Matías Kulfas en su cuenta de Twitter.

La provincia de Buenos Aires ya presentó un proyecto de creación de una Agencia Provincial de Cannabis que debe ser aprobada por la Legislatura, y Mendoza también se encuentra en este proceso, mientras que a nivel nacional se está discutiendo la posibilidad de crear una agencia federal. “El control de la producción y de los inventarios es crucial. Los argentinos queremos estar seguros que haya procesos y medidas que garanticen el origen y la calidad del producto”, aportó Heller.

Los proyectos ya existen en varias provincias: “Jujuy a través de Cannabis Avatara Sociedad del Estado ya cuenta con un laboratorio de extracción, y Santa Fe cuenta con el Laboratorio Industrial Farmacéutico S.E. el cual tiene capacidad para extraer y producir derivados de cannabis”, indicó Heller, y agregó: “El caso de Misiones con Misio-Pharma a través de Biofábrica S.A. es un proyecto de similares características que promete una capacidad, calidad y escala sin igual. Corrientes, San Juan e incluso Buenos Aires albergan proyectos listos para avanzar. Todo siempre enmarcado en la actual Ley 27.350”. Se espera que el proyecto de ley que prepara el Ejecutivo haga despegar esta industria.

Otro de los casos relevantes es el de F&C Green Labs, que invertiría US$ 30 millones de capitales nacionales. Según pudo saber El Economista, esta empresa farmacéutica se encuentra desarrollando preacuerdos con laboratorios farmacéuticos argentinos y está iniciando comunicaciones con las autoridades de aplicación.

Los costos de instalación van desde US$ 1 o 2 millones para producción primaria, hasta US$ 25 millones o más para cultivos farmacéuticos indoor. “Los pequeños y medianos productores van a tener acceso y van a tener mejores beneficios que cualquier otro cultivo por la restauración del suelo”, comentó Sandoval.

Según Prohibition Partners, los costos de instalación en la región son 80% menores que en EE.UU. y Europa. “Hubo interés de empresas canadienses como Wayland Group, Aphria y Canopy Growth, así como de la americana Green Leaf Farms”, mencionó Heller. “Latinoamérica tiene condiciones ideales para el desarrollo de la actividad, como el clima y los bajos costos laborales, y esto atrae múltiples capitales extranjeros”.

Mientras en otros países de la región, como Uruguay y Colombia, ya se viene trabajando en el tema, en Argentina los avances han sido lentos pero el futuro es prometedor: “Argentina va a ser uno de los grandes jugadores en Latinoamérica junto con Brasil, y en una primera etapa va a ser una competencia muy fuerte para Colombia”, dijo Sandoval.

En nuestro país, en marzo de 2017 se aprobó la Ley 27.350 que incentiva el estudio y la investigación del cannabis para usos medicinales, pero su reglamentación inicial ha restringido este proceso. La ley ubica al CONICET y al INTA como los dos organismos facultados para garantizar el aprovisionamiento necesario de cannabis.“La idea estado-céntrica de la producción de cannabis por provincias y municipalidades ha retrasado 10 años el progreso”, dijo el presidente de Argencann, Pablo Fazio, en una entrevista con Prohibition Partners.

En noviembre del año pasado se realizó un cambio regulatorio en la ley vigente a partir del cual se incluyen explícitamente a universidades, organizaciones del tercer sector y privados como posibles sectores a firmar acuerdos con la autoridad de aplicación, la Dirección Nacional de Medicamentos y Tecnología Sanitaria, para el uso de derivados de cannabis para el área medicinal.

La traba principal que tiene hoy Argentina es la reglamentación y principalmente la regulación respecto a la producción de cáñamo, por lo que el anuncio de Fernández parecería destrabar el problema. “Desde la Cámara Argentina de Cannabis discutimos los distintos ángulos para la eventual regulación siempre pensando cómo hacer de este proyecto algo real, sostenible y sustentable en el tiempo”, indicó Heller.

Tras el anuncio presidencial, expectativa en la industria del cannabis en ArgentinaFuente: “La cadena de valor del cannabis: situación y tendencias internacionales, y oportunidades para la Argentina”