Esperan 4 millones de toneladas menos de soja y el país pierde US$ 2.000 millones

10 de marzo, 2021

Esperan 4 millones de toneladas menos de soja y el país pierde US$ 2.000 millones

Las escasas lluvias de las últimas semanas, las altas temperaturas y las fotos que subían los productores a sus redes sociales presagiaban que la cosecha gruesa se iba a complicar. Hoy, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) lo confirmo y recortó la estimación de producción de soja de la actual campaña en nada menos que 4 millones de toneladas. En concreto, desde 49 millones a 45 millones de toneladas, a causa del clima seco y las altas temperaturas en zonas productoras del país.

Según estimaciones de FMyA, implica US$ 2.000 millones menos para el país. “Por eso, desde el minuto 1 advertimos que no había que gastar a cuenta”, dijo Fernando Marull en Twitter.

El fuerte recorte fue dado a conocer apenas unos días antes de que comience formalmente el período de cosecha y los que saben no descartan que el número final sea todavía menor.

Así, de concretarse la nueva estimación, la campaña 2020/21 de la oleaginosa se ubicará 5,7 millones de tonelada por debajo de lo registrado en el ciclo 2019/20.

El recorte en la proyección se dio tras un salto en las previsiones de la cosecha en febrero, cuando la entidad elevó la estimación de trilla de 47 a 49 millones de toneladas, gracias a las abundantes lluvias que se produjeron durante fines de enero y comienzos de febrero en amplias zonas productivas del país.

Sin embargo, las precipitaciones que parecían dejar atrás la falta de agua que afectó al cultivo durante gran parte de la campaña, se interrumpieron y dieron lugar a varios días de febrero y los primeros 10 de marzo con altas temperaturas y ausencia de precipitaciones.

Este proceso de falta de lluvias impactó en el potencial de rendimiento de la soja de segunda, principalmente. La entidad prevé que se pueden perder 850.000 hectáreas de cultivo.

La extrema variabilidad del clima ha vuelto a recordar las condiciones de extrema sequedad en las que terminó la campaña gruesa 2017-2018. Febrero y los primeros diez días de marzo han dejado sin lluvias importantes a gran parte del área central, en especial al este“, señaló la Bolsa rosarina en su informe mensual sobre estimaciones agrícolas. La sequía de aquel verano fue decisiva para la crisis cambiaria que estalló en el segundo trimestre de 2018.

Esperan 4 millones de toneladas menos de soja y el país pierde US$ 2.000 millones
Fuente: Informe Especial Mensual Sobre Cultivos en Argentina de marzo 2021- BCR

A partir de esta situación, la entidad advirtió que “hay pérdidas muy graves de rindes y de superficie sembrada”, si bien “aún no es posible estimar el piso de producción con la que terminara está campaña de soja de extenderse la falta de agua”.

En esta campaña, la soja de segunda ocupa una porción importante del área sembrada, con el 31% de las 17,2 millones de hectáreas sembrada con el cultivo.

Por eso, “la caída de rindes se hace sentir sobre los promedios, sobre todo en la franja este de Argentina, ya que en buena parte de la región pampeana se estiman rindes en soja de segunda que podrían quedar por debajo de los 15 a 25 quintales por hectárea (qq/ha)”.

Con este nuevo panorama, el rinde nacional promediaría 27,5 qq/ha, 1,7 quintales menos que en el informe anterior. Con este promedio, se espera que la cosecha de soja caiga 9,2% respecto a la previsión de febrero, hasta las mencionadas 45 millones de toneladas.

El nuevo guarismo se ubica un millón de toneladas por debajo de lo calculado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires -entidad que informará mañana su estimación mensual- y 2,5 millones de toneladas menos que lo estipulado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en 47,5 millones de toneladas.

Las provincias donde se produjeron los principales recortes de rendimientos fueron Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa.

Por último, la BCR estimó que la cosecha maicera se sostiene. “Las labores de cosecha son aún muy incipientes este año y alcanzan el 4% de avance a nivel nacional, cuando hace un año se alcanzaba el 7%. En la región núcleo la actividad de recolección muestra valores muy dispares, con rindes de 45 a 100 qq/ha. Los números de rinde de las siembras tardías siguen en vilo a la espera de nuevas lluvias y podrían afectar negativamente los guarismos de los rindes provinciales en el este de Argentina. Los maíces tardíos transitan etapas críticas, pero, en el oeste de la región pampeana, dónde tienen mayor participación, cuentan con mejores condiciones ambientales. Por eso se mantienen sin cambios las cifras para maíz del mes pasado, sosteniendo una estimación de producción de la campaña maicera 2020/21 de 48,5 millones de toneladas. El rinde promedio nacional sigue estimándose en 79,6 qq/ha, mientras que la superficie destinada a cosecharse comercialmente se calcula en 6,11M ha”, detallaron.