Más países europeos suspenden el uso de la vacuna de AstraZeneca

15 de marzo, 2021

Más países europeos suspenden el uso de la vacuna de AstraZeneca

En los últimos días, varios países de la Unión Europea (UE) suspendieron la aplicación de la vacuna elaborada por la Universidad de Oxford y el laboratorio Astrazeneca tras la aparición de posibles efectos secundarios. 

Esta decisión de suspensión se produce tras nueva información sobre la trombosis de las venas cerebrales en relación con la vacunación en Europa. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) decidirá mañana si los datos nuevos sobre estos efectos secundarios afectan la autorización de la inoculación de AstraZeneca y cómo atacar el problema. Sin embargo, nada indica un vínculo de causa y efecto, y el tema divide a los profesionales.

Suspensión de países europeos

El 8 de marzo Austria fue el primer país en suspender un lote de vacunas tras la muerte de una enfermera que acababa de recibir una dosis de AstraZeneca. La mujer, de 49 años, murió por una mala coagulación de la sangre. Sucesivamente otros países, incluido Italia, suspendieron inicialmente algunos lotes. Varios países escandinavos (Dinamarca, Noruega, Islandia) siguieron sus pasos junto a por Países Bajos e Irlanda.

Hoy el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció la suspensión temporal de la vacunación con el fármaco. El anuncio tuvo lugar durante una conferencia conjunta con su par español, Pedro Sánchez, reconociendo que en los últimos días fueron varios los “socios” europeos que decidieron paralizar la inoculación con dicha vacuna mientras se aclaran los efectos secundarios, informó la agencia de noticias Europa Press.

En este sentido, París abogó por adoptar este tipo de decisiones dentro de una estrategia común y se alinea con varios de sus vecinos europeos. El mandatario añadió que el ministro de Salud, Olivier Véran, en coordinación con otras autoridades, determinaron que lo mejor es “suspender por precaución” el uso del fármaco hasta que la EMA se pronuncie. Asimismo, subrayó que Francia se mantiene a la espera de “retomarlo rápidamente” si así lo avala la agencia europea.

Coincidiendo con el primer aniversario de la entrada en vigor del confinamiento domiciliario en Francia, Macron señaló que decisiones de este tipo “no son fáciles” porque afectan a libertades básicas y, de cara al futuro, apostó por medidas “adaptadas” y “proporcionales”, apuntando al posible endurecimiento de restricción en función de la evolución del virus en los distintos territorios.

El confinamiento, explicó, fue hace un año “el único modo de proteger las vidas y el sistema hospitalario” frente a un virus que ha reconocido “imprevisible”. Ahora, planteó tener en cuenta otro tipo de factores, incidiendo por ejemplo en la “desesperación” asociada al aislamiento o a la necesidad de mantener la educación o cierta vida económica y social.

Para Sánchez, la especial vigilancia que hay sobre todo el proceso de vacunación es ejemplo de “garantía y seguridad”, si bien evitó pronunciarse sobre una posible paralización a la espera de una comparecencia prevista para esta misma tarde de su ministra de Salud, Carolina Darias.

Por su parte, Alemania recurrió a la suspensión de la vacuna por “con cáracter preventivo”. El instituto médico Paul-Ehrlich, que asesora al Gobierno, “considera que (son) necesarios otros exámenes” tras casos de formación de coágulos sanguíneos en personas vacunadas en Europa, dijo un portavoz del Ministerio de Salud.

Italia también pausó su campaña de inoculación por “precaución”. La Agencia Italiana del Fármaco (AIFA) precisó que la medida fue tomada “por precaución y de manera temporal en todo el territorio”, mientras se espera la decisión de EMA, la agencia europea de medicamentos, encargada de la evaluación en la Unión Europea. “La decisión se tomó en línea con las medidas adoptadas por otros países europeos“, precisó el comunicado, informó la agencia de noticias AFP. “Actualmente se están realizando ulteriores investigaciones. La AIFA, en coordinación con la EMA y otros países europeos, examinará todos los casos que se han reportado como resultado de la vacunación”, precisó la entidad italiana.

La defensa de Astrazeneca y Oxford

El director del equipo científico de la universidad de Oxford que desarrolló la vacuna contra el coronavirus junto con el laboratorio AstraZeneca, Andrew Pollard, aseguró hoy existen “pruebas muy concluyentes” de que el fármaco no aumenta la formación de coágulos en la sangre.

Pollard aseguró que hay “pruebas muy concluyentes de que no hay un aumento del riesgo de coágulos sanguíneos aquí en el Reino Unido, donde se han administrado hasta ahora la mayoría de las dosis en Europa”. “Es absolutamente crítico que no tengamos un problema en no vacunar a las personas y hagamos un balance entre un gran riesgo, un riesgo conocido del Covid-19, contra lo que parece tan lejos de los datos que obtuvimos de los entes reguladores: sin señal de un problema”, dijo Pollard al hablar por Radio 4 de la BBC.

Ayer, AstraZeneca emitió un comunicado en el que dice que “no hay pruebas” de que su vacuna contra el coronavirus provoque un incremento del riesgo de coágulos en sangre. Ann Taylor, directora médica del laboratorio, sostuvo que alrededor de 17 millones de personas en la UE y el Reino Unido recibieron la vacuna, y el número de casos de coágulos de sangre notificados en este grupo es menor que los cientos de casos que se esperarían entre los población general.

Por su parte, Stephen Evans, investigador de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, agregó que el problema con los informes espontáneos de sospechas de reacciones adversas a una vacuna es la enorme dificultad de distinguir un efecto causal de una coincidencia. “Esto es especialmente cierto cuando sabemos que la enfermedad de la Covid-19 está fuertemente asociada con los coágulos en la sangre y ha habido cientos. Lo primero que se debe hacer es estar absolutamente seguro de que los coágulos no tuvieron otra causa, incluido el coronavirus“, sugirió en declaraciones a la cadena de televisión Sky News.