Los bonos caen mientras que el riesgo país vuelve a subir

26 de marzo, 2021

Los bonos caen mientras que el riesgo país vuelve a subir

Por Luis Varela

Con una sucesión de expresiones completamente opuestas, absurdas y disparatadas, el mercado financiero argentino volvió a lograr ayer una nueva jornada con pax cambiaria, pero en medio de una notable destrucción de valor en todos los titulos argentinos, por lo que el riesgo país volvió a saltar, generando un clima que espanta cada vez más las posibilidades de inversión y de piso para la presente crisis.

Mientras los precios están terminando marzo con una inflación que incluso puede llegar a estar arriba del 4% mensual, consolidando en el último cuatrimestre un costo de vida que avanza con una velocidad crucero del orden del 55% anual, las dos principales figuras de la política argentina exhibieron ayer dos declaraciones tan diferentes, que ni a propósito se pueden buscar expresiones semejantes.

Por un lado, el ministro de Economía Martín Guzmán dijo, cerrando su visita a Nueva York y Washington, sin dar precisiones, que Argentina y el FMI sentaron bases para un acuerdo por la deuda por US$ 44.000 millones, pero sin poner fechas. Y precisó, si con todas las palabras, que hubo coincidencia con el equipo del Fondo Monetario en la aplicación de medidas para bajar la inflación y estabilizar la economía.

Del otro lado, con un presidente Alberto Fernández cada vez más desdibujado, como si estuviera trabajando en otra película, la vicepresidenta Cristina Kirchner señaló, mientras Guzmán estaba dialogando con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, que “no podemos pagar la deuda porque no tenemos plata para pagarla”, y reclamó más plazo y menos tasas para poder seguir adelante. E inmediatamente, el vocero del FMI, Gerry Rice, aclaró que no se pueden reducir los costos ni ampliar el plazo de 10 años para repagar la deuda argentina, como pretende el Gobierno.

Esta contraposición de un Guzmán moderado y racional con una vicepresidenta belicosa, que impulsó que el país abandonara el Grupo Lima, de catorce países que buscan una salida democrática para la crisis humanitaria que vive Venezuela, donde un millón de bolívares equivalen a 50 centavos de dólar, con miles de venezolanos huyendo hacia Colombia en medio de operaciones militares, determinaron que los titulos argentinos hicieran un clásico dibujo de hombro cabeza hombro, es decir, todo lo que habían subido en los días previos al viaje de Guzmán se terminó de perder en pocas horas.

Y las expresiones incomprensibles pueden seguir llenando esta página y todas las demás. Estela de Carlotto dijo que “Macri debe estar preso de inmediato”. El ex presidente Duhalde impugnó la candidatura de Máximo para ser presidente del PJ de la Provincia de Buenos Aires. Hebe de Bonafini bramó que “El Presidente y el ministro Guzmán nos estuvieron engañando todo el tiempo”. Y hoy, luego de otra vez más de 8.200 contagios, con colapso sanitario en Brasil, habrá paro de los trabajadores de la salud por reclamos de aumentos salariales.

Enfocado en mantener la inflación anclando el dólar, el equipo del ministro Guzmán siguió interviniendo para que el billete verde se mantenga tranquilo, pero a costa de quema de bonos y de pérdida de reservas. En el último mes el dólar mayorista subió sólo 2,2%, casi la mitad de la suba de los precios. Y la Secretaría de Comercio cesó con las convocatorias sectoriales para controlar precios, debido a la ola de reclamos presentados por las empresas en la Justicia.

Para no pedir más emisión, el Banco Central sigue tomando Leliq en una masa que ya supera los $3,1 billones. Y Economía anunció que el lunes próximo realizará otra licitación para tomar deuda, en tres letras en pesos, una Lete a descuento con vencimiento dentro de seis meses, una Lete a tasa variable +2% también con vencimiento a setiembre y una Lete ajustable por CER a descuento con vencimiento dentro de un año.

El dólar en el mundo

Con todo ese descalabro, mientras en el exterior la suba del dólar se sigue consolidando (saltó 0,9% en Brasil, 0,4% contra el euro y el yen, pero bajó 0,3% contra la libra y el chileno y cedió 1,3% en México), en el mercado cambiario local se quemaron bonos, por lo que la TIR del papel más corto saltó hasta el 21,2% anual y el BCRA volvió a perder reservas, US$ 78 millones, en un momento en el que tenemos a los granos en las nubes y en pleno vencimiento del impuesto a la riqueza.

Si bien hubo dos fallos a favor de empresarios que no quieren pagar el aporte solidario, faltan cinco ruedas para que la oferta de dólares y bonos termine para conseguir pesos y cumplir con esa exigencia de la AFIP. Con ese marco, el dólar turista subió 20 centavos hasta $160,79, el oficial subió 12 centavos hasta $97,45, el blue no cambió y siguió a $143 mientras que el mayorista subió 13 centavos hasta $91,77. El dólar MEP se hundió $1,48 hasta $141,30 y el contado con liquidación bajó 95 centavos hasta $147,91. La brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 46,7% y la del CCL con el mayorista se ubicó en 61,2%. Y, medidos en pesos, la libra subió 7 centavos hasta $125,94, el real bajó 38 centavos hasta $16,25 y el euro bajo 62 centavos hasta $107,86.

Con todo ese esquema con las monedas, los bonos argentinos volvieron a caer más del 1,5%, por lo que el riesgo país volvió a trepar otras 66 unidades, hasta 1.597 puntos básicos, nueve puntos más arriba que el riesgo de los países vecinos. Mientras tanto Guzmán buscará que los oferentes del lunes no sigan bajando: eran unos 350 hasta hace un par de meses y en los últimos llamados ese número ser redujo considerablemente.

Afuera de Argentina, el mundo financiero se sigue moviendo por el virus, las vacunas y cisnes negros como el barco que trabó el canal de Suez. Con todo eso hay una gran disputa entre inversores inexpertos que quieren seguir comprando lo que sea, y Fondos de Inversión profesionales que ven muchas cotizaciones con niveles peligrosos de burbuja. El caso es que ayer la puja entre esos dos bandos determinó un round con triunfo para los millennials, ya que GameStop, el papel más “timbeado” de los últimos tiempos, logró subir nada menos que 52% en un solo día.

Con el estímulo de Biden y 200 frases tranquilizadoras del titular de la Fed, Jerome Powell, más una buena noticia en cuanto al empleo (se esperaba que se pidieran 730.000 pedidos de seguros de desempleo y se pidieron 684.000), la Bolsa de Nueva York terminó con una rueda de alivio, con subas del 0,1% al 0,6% en sus principales índices, y también con mejoras del 1,5% en San Pablo y del 0,7% en México.

¿Qué pasó en la Bolsa porteña? Asimiló la baja que hubo el miércoles (con feriado local) más otro tramo de descenso. Y, con más negocios, $915 millones en acciones y $1.359 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires se hundió 3,6%, por lo que en este momento en promedio los papeles locales tienen los mismos precios en pesos que tuvieron en octubre, cuando desde ese momento hasta ahora se acumuló una inflación del 21%.

La volatilidad de los precios argentinos es extrema porque los volúmenes son tan bajos que cualquier orden de compra o venta hace subir o bajar los precios en exceso. Pero ese sube y baja también se ve en los commodities internacionales. Ayer el petróleo volvió a caer, fuerte. Los metales preciosos también estuvieron débiles, Los metales básicos actuaron mixtos. Los granos también mostraron alguna debilidad, más en Chicago que en Rosario. Y lo que volvió a mostrar otra estocada fue el panel de las criptomonedas, con el Bitcoin achicando otra vez fuerte, por lo que quien compró hace dos semanas a US$ 62.300 está perdiendo nada menos que US$ 10.000 y con muchos especialistas advirtiéndole que el descenso puede seguir.