Los 6 motivos que sacaron a los títulos argentinos del infierno

16 de marzo, 2021

Los 6 motivos que sacaron a los títulos argentinos del infierno

Por Luis Varela

Después de noventa días colocados en una barranca, luego de haber tocado los precios más bajos de los últimos tiempos, los títulos argentinos, tanto las acciones como los bonos, recuperaron terreno ayer, con un marco un poco más firme para los dólares libres, y con un riesgo país que logró perder alguna temperatura, achicando su valor desde los 1.680 puntos del miércoles de la semana pasada a un cierre de ayer que terminó más de 100 puntos más abajo, en 1.573 unidades.

Este interesante repunte promedio del 5% tanto para los bonos como para los papeles privados a lo largo de las últimas tres ruedas de negocios se concretó por varias señales que aparecieron mercado argentino, y que activó los botones de compra de parte de los buitres buscadores de oportunidades, que empiezan a comprender que los papeles nacionales ya tienen el precio de tragedia adentro y que pueden ofrecer un repunte de oportunidad, ya que Martín Guzmán se reúne con el FMI en pocos días, se acercan las elecciones y el escenario tiene que ser mejorado de la manera que sea.

Entre las señales que activaron la demanda de papeles que estaban olvidados en un limbo obedecieron a los siguientes factores.

1) Ya está más que probado que la población en su conjunto desaprueba por completo la actuación del Gobierno en el tema sanitario. La propia ministra de Salud Carla Vizzotti admitió que faltan vacunas, sin poder dar una fecha para llegada de nuevos embarques, al tiempo que países vecinos como Chile, Uruguay y Brasil están recibiendo gran cantidad de dosis. De hecho el Gobierno de Bolsonaro anunció ayer la compra de 100 millones de dosis de la vacuna de Pfizer y 38 millones de Johnson & Johnson.

2) Los precios siguen subiendo, castigando profundamente a las familias. Y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas ,le lanzó un petardo al ministro Guzmán, manifestando con todas las letras que “la inflación no es un fenómeno que se pueda combatir centralmente con controles de precios”. Lo hizo en un momento en el que Economía le acaba de pedir más emisión al BCRA y que, además, por no reducir ni un centavo el gasto, saldrá a tomar hoy deuda en tres Letras. Y la situación de Guzmán es ciertamente comprometida, porque por sus propias emisiones en las próximas seis semanas, el Gobierno afronta vencimientos de deuda por más de medio billón de pesos. Y hoy, desde las 10, Guzmán intentará tomar pesos con un bono ajustable por inflación, después de que el Indec adelantara que cambiará el CER, quitando algunos alimentos de ese indicador.

3) También se vio con claridad, en su propia cara, que el presidente Alberto Fernández no tiene mala imagen sólo en las encuestas. En un acto deplorable por violento, hubo palazos, piedrazos y patadas contra el vehículo que trasladaba al Presidente, y eso fue música para los buitres compradores de papeles, porque es un claro indicador de que las encuestas de mala imagen son ciertas y que la suerte del Gobierno en las elecciones de octubre está echada.

4) Aparecieron recomendaciones de importantes bancos de inversión mundiales afirmando que los precios de los papeles argentinos son ridículos porque ya tienen las cotizaciones de la catástrofe en la que puede ingresar el país si el presidente Fernández no cambia su política económica, sin plan y sin favorecer en absoluto las inversiones y la creación de empleo.

5) También hubo consejo de compra de los bonos argentinos que pagan cupón el próximo 9 de julio, algunos de los cuales pagan tasas ya sustanciales, del 2,5% anual, como el GD41. Y eso significa precio pagado ya, concreto, en plena zona de campaña electoral, y se entiende que el Gobierno no entrará en default antes de octubre con sus propios títulos, porque esa sería la sentencia definitiva de que podría perder muchas bancas en el Congreso en la elección de medio término.

6) También alentaron las compras las señales que hubo en Diputados, con varios legisladores de la oposición, entre ellos los del lavagnismo, afirmando que la reforma de Ganancias que quiere establecer el Gobierno, con Sergio Massa a la cabeza, tiene un tinte claramente electoral de corto plazo, beneficiando a unos pocos por seis meses, ya que para noviembre los sueldos pasarán los $150.000 y esa ventaja quedará eliminada. Y, además, con la presión a las empresas, Argentina quedaría colocada entre las naciones con mayor carga tributaria del planeta para las compañías.

Todo eso fomentó la convicción de que el ministro Guzmán debería ir en diez  días a reunirse con el FMI con una nueva propuesta, ya que de otro modo no encontrará otra salida. Y, también, empezó a verse que por la mala gestión que se está haciendo en cada uno de los ministerios, los representantes que le van quedando a Alberto están empezando a ofrecer entrevistas en medios no tan adictos, intentando levantar algo la imagen.

Así, mientras el mundo sigue festejando por los estímulos de Joe Biden y de otros gobiernos, las bolsas de todas partes estuvieron con mejoras en casi todos los casos. Y la Bolsa porteña se destacó entre todas, con más negocios ($1.056 millones en acciones y $1.979 millones en Cedears) y con un índice S&P Merval que logró subir 2,8%, pero con una suba en bloque para los ADR argentinos en Nueva York, con un salto notable del 25% para Bioceres y con subas muy importantes para Supervielle, Francés, IRSA I, Cresud, Galicia, Central Puerto y Banco Macro.

Mientras tanto, hubo sonrisas en la Bolsa de Nueva York, a pesar de que Biden estaría estudiando subir impuestos para las empresas. El estímulo gigante por ahora alcanza para que la fiesta continúe y los índices de Wall Street mejoraron entre 0,5 y 1,1%, con el Nasdaq como el de mejor actuación, en la que el avance de la vacunación tiene mucho que ver ya que Macy’s y las aerolíneas subieron, al tiempo de que la muy timbeada GameStop -empujada por los millennials- sufrió una fuerte estocada. Y, detrás de eso, las bolsas latinoamericanas también tuvieron un buen día, con suba leve en México, pero con mejora del 0,6% en San Pablo.

Por otra parte, mientras los bonos argentinos regresaban desde el mundo de los muertos, el mercado cambiario mundial está mostrando que el dólar no es el único que enfrenta los desafíos de la super-emisión. Ayer el billete verde volvió a estar mixto, firme contra grandes divisas. En el exterior el dólar subió 0,9% en Brasil (muy castigado por el Covid-19, con graves problemas hospitalarios en varios estados), y ganó 0,2% contra el euro y la libra y 0,1% contra el yen, pero bajó 0,1% en Chile y cedió 0,4% en México.

Y en Argentina, después del pedido de ayuda de Guzmán al Banco Central, solicitando más emisión por unos $70.000 millones, en pleno momento en el que se están liquidando muchos granos y con la soja en las nubes, y a dos semanas del cierre para que se pague el impuesto a la riqueza, que podrá ser completado con un anticipo y cinco cuotas.

El rumbo del dólar

Por todo eso, de los seis dólares de Alberto, cinco volvieron a estar para arriba. El dólar turista subió 33 centavos hasta $159,54 , el oficial subió 20 centavos hasta $96,69, el blue saltó $4 hasta $146 y el mayorista subió 21 centavos hasta $91,06 pesos. El Banco Central ganó US$ 42 millones en las reservas que ahora llegan hasta US$ 39.865 millones. El dólar MEP bajó 18 centavos hasta $144,66 pesos y el contado con liquidación subió 22 centavos hasta 149,25 . Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 51% y la del CCL y el mayorista fue del 64%. Y, medidos en pesos, la libra subió 12 centavos hasta 126,56, el euro subió 7 centavos hasta $108,63 y el real bajó 14 centavos hasta $16,19.

Con este fuerte repunte del dólar blue debe considerarse, además, otro elemento muy importante. Mientras el paralelo recuperó seis pesos en las últimas dos ruedas, el contado con liquidación acaba de tener un aumento del 2,7% en apenas quince días. Y esto significa que en medio mes el dólar fuga está creciendo con una proporción igual a lo que pagan los plazos fijos en todo un mes, en momentos con enorme viento a favor externo, y con el Estado expropiando al país en impuestos, por riqueza, ingresos brutos y el nuevo intento de mano estatal en el bolsillo de los privados con Ganancias.

Como factor adicional debe anotarse que en plenos estímulos de Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y otros países, los commodities siguen con precios sostenidos, con las posiciones de reserva ultra volátiles. Ayer el petróleo bajó apenas. Lo metales preciosos anotaron subas de hasta el 1,2%. Los metales básicos actuaron sostenidos. Los granos estuvieron firmes tanto en Chicago como en Rosario. Y lo que mayor inquietud causó fue lo sucedido con las criptomonedas: se empiezan a detectar problemas peligrosos en los mineros del Ethereum, lo cual generó gran inseguridad en el sector y las cotizaciones estuvieron histéricas. El Bitcoin, moneda estrella del sector, tocó los US$ 63.000 el fin de semana y ayer caía otra vez hasta US$ 56.000, haciendo que los criptoadictos volvieran a multiplicar los zoom, mirándose las caras.