La recuperación sigue, pero la “segunda ola” podría frenarla

31 de marzo, 2021

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El Indec publicó ayer el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a enero. El EMAE mostró una caída de 2% interanual; un crecimiento de 1,9% mensual (desestacionalizado) y de 0,2% mensual en la tendencia-ciclo. En resumen: la actividad económica continúa recuperando terreno, pero a una velocidad baja.

El EMAE acumuló la novena suba consecutiva y la de mayor magnitud de los últimos cuatro meses, destacaron desde el Palacio de Hacienda ante El Economista. Ya supera el nivel de marzo de 2020 y se ubica apenas 1,3% por debajo del nivel pre-Covid de febrero. En marzo del año pasado, la economía se retrajo 10,4% mensual y 11,1% interanual. “Todos los sectores mejoraron su performance”, agregaron. Otro, no mencionado por el Mecon, revirtió la caída.

Por sector de actividad, crecieron de manera interanual siete sectores, dos más que en diciembre. En enero lideró el crecimiento pesca (12,3%); seguido por la construcción, que creció 10,2% y acumula la tercera suba consecutiva, y la segunda a tasas de dos dígitos. El podio lo completó la intermediación financiera, con 7,2%. El desempeño de la industria (4,6%) fue destacable y fue el sector que más aportó (0,68 puntos). Comercio creció 2,6%; el sector agropecuario, 1,7% y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (1,2%), logrando su primer crecimiento tras once meses en baja.

Entre los sectores que cayeron, la mayoría desaceleró su tasa de caída respecto al mes anterior. Nuevamente la mayor contracción se registró en hoteles y restaurantes, aunque desaceleró su caída en 10 puntos porcentuales hasta 39,1% (versus 49,6% en diciembre), seguido de otras actividades de servicios (-19,2% en enero versus 21,9% en diciembre) y transporte y comunicaciones (-15,8% versus -18,9% en diciembre). También cayeron minas y canteras (-7,2% versus -9,1% en diciembre), administración pública (-5,6% versus -8,5% en diciembre), enseñanza (-4,1%, al igual que en diciembre) y servicios sociales y de salud (-1,2% versus -1,6% en diciembre). Los impuestos netos de subsidios cayeron 1,9%, al igual que en diciembre.

El brote que se secó fue el de electricidad, gas y agua: cayó 0,9% tras haber avanzado 2,8% en diciembre.

En líneas generales, los servicios sufrieron más que los bienes. Según estimaciones de Martín Polo (Cohen), el EMAE de “bienes” creció 3,1% interanual en enero mientras que el de servicios estuvo 4,6% debajo de igual periodo de 2020.

Lecturas privadas

“Se trata de un ‘buen’ dato, que refleja una aceleración de 1,2 puntos contra diciembre (que fue corregido a la baja de 1% a 0,7% mensual). Es la tasa de crecimiento mensual más alta de los últimos 4 meses, presumiblemente traccionada por un mayor grado de apertura y por efecto del turismo que se dio en medio de esta relajación”, destacó LCG.

“A pesar de la recuperación de los últimos 9 meses (33% acumulado desde el piso de abril 2020), la actividad todavía se ubica 1,3% por debajo del nivel al que operaba en febrero, antes de la pandemia. Desde una perspectiva de más largo plazo, los niveles siguen siendo comparables a los de 11 años atrás”, agregó LCG.

“Para los próximos meses seguimos proyectando una moderación en las tasas de crecimiento en la medida que el efecto de reaperturas y el turismo vayan perdiendo impulso. A su vez quedará ver el efecto que tendrá la segunda ola de casos de Covid, algo que a todas luces parece inevitable. Si bien descartamos que el Gobierno vuelva a restringir las actividades del modo que lo hizo el año pasado, tanto por la extensión territorial como por lo prolongado en el tiempo, es esperable que las limitaciones que se impongan tengan efectos sobre el crecimiento”, agregaron, a modo de perspectiva.

Sectores como la construcción, el agro y la agroindustria tienen las mejores perspectivas, pero no cuentan con el impulso necesario y, en los últimos dos casos, la apelación al ancla cambiaria para moderar la inflación no resulta un panorama alentador. Además, aun cuando se trate de traccionar la actividad vía consumo, el cierre de paritarias, que viene dándose en línea con la proyección de inflación plasmada en el presupuesto (29% anual), difícilmente se traduzca en una mejora del poder adquisitivo de los salarios. Esto sumado a que los salarios arrastran 3 años de caída real al hilo, hace dudar que la tracción del sector servicios (más de la mitad del PIB) pueda ser relevante”, agregaron.

“Aun cuando el crecimiento de enero deje un arrastre de 8 puntos para lo que quede del año, seguimos proyectando un crecimiento en torno al 6,5% y 7% para 2021, que resulta apenas por encima del arrastre estadístico que dejó la recuperación de finales de año. El crecimiento sigue siendo tan marginal que hacia finales de este año la economía seguirá operando por debajo del (último) techo alcanzado en noviembre 2017”, concluyeron.

“La recuperación aceleró su avance en enero aunque mirando hacia adelante, los indicadores sectoriales sugieren que habría habido una pausa en febrero. Para consolidar el rebote exhibido desde mayo, la clave pasará por la presentación de un programa económico que logre brindar estabilidad macroeconómica y genere un clima propicio para la inversión en la economía real”, dijeron desde el Area de Research del Grupo SBS.

“En enero se observó una continuidad en la dinámica de recuperación de la economía, aunque de forma heterogénea dada las características del shock de oferta que estamos evidenciando. Cabe esperar una continuidad durante los meses siguientes, principalmente focalizada en los sectores de construcción y la industria manufacturera, como también una mejoría relativa del sector turismo por el mayor turismo local que genera la pandemia. Por otro lado, las perspectivas del sector agropecuario son positivas de la mano de las lluvias recientes, lo que contribuye a la actividad en las economías regionales”, dijeron desde ACM y estimaron un crecimiento en torno a 6% para 2021.

Desde Ecolatina creen que la “segunda ola” de Covid-19 no será tan negativa para la economía.

“Independientemente del impacto sanitario, el virus tendrá un impacto económico moderado: afectará principalmente a las actividades turísticas y recreativas, pero no impactará fuertemente en la producción de bienes”, dijeron y ratificaron su proyección de crecimiento de 6% para 2021.