La inflación aflojó poco en febrero y la meta del Gobierno está complicada

5 de marzo, 2021

La inflación aflojó poco en febrero y la meta del Gobierno está complicada

La inflación se mantuvo firme en febrero, aunque ligeramente debajo de 4% de enero y diciembre que reportó el Indec.

Según C&T Asesores Económicos, su relevamiento de precios arrojó un alza de 3,5% mensual, por debajo del 4,4% (revisado de enero) pero superior al 1,8% de febrero 2020. La variación de doce meses subió a 39,2%. El gran dolor de cabeza siguen siendo los alimentos y bebidas que, según C&T, escalaron 5,4% en el segundo mes de 2021. “Se destacaron también los aumentos en el servicio doméstico, los combustibles, artículos de consumo masivo, medicamentos y comunicaciones”, consignaron.

Según Libertad & Progreso, la suba de precios fue de 3,6% en febrero. “Esto representa una desaceleración respecto al mes anterior (4%) aunque sigue en niveles preocupantes. De esta manera, en el primer bimestre, la inflación acumulada fue del 7,7%, mientras que en términos anuales fue 35,6%”, destacaron desde el think-tank liberal.

En los últimos meses, el nivel de precios se encontró traccionada principalmente por el avance del rubro de alimentos y bebidas. “En 8 de los últimos 12 meses la evolución del nivel de precios del rubro de alimentos y bebidas se incrementó por encima que el índice general, siendo febrero el tercer mes consecutivo en donde esto ocurre (4,5% vs. 3,6%). Teniendo en cuenta los datos interanuales a febrero, los alimentos y bebidas avanzaron 40,6% mientras que el IPC-LyP lo hizo en 35,6%. Analizando el margen, la incidencia del rubro alimentos y bebidas sobre el índice general (3,6% mensual) fue del 1,1%”, agregaron.

Según el IPC-OJF (GBA), producido por el Estudio Ferreres, la inflación de febrero fue de 3,3% mensual y registró un crecimiento interanual de 36%. Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 3%, marcando un aumento de 37,9% anual. Así, la inflación general acumulada es de 7% y la inflación núcleo acumuló 7,5% hasta febrero.

En cuanto a los principales rubros, transporte y telecomunicaciones encabezó las subas del mes, registrando un alza de 7,9% mensual. Por su parte, indumentaria lo hizo en 4,1% mensual, mientras que alimentos y bebidas avanzó 3% mensual. Por otro lado, equipamiento y funcionamiento del hogar subió 2,8% mensual. En cuanto a los bienes y servicios regulados, éstos registraron una variación de 4,8% mensual mientras que los estacionales arrojaron una suba del 3,7% mensual.

El IPC GBA de Ecolatina, en tanto, trepó 3,4% en febrero, desacelerándose 0,3 punto respecto al mes anterior. De esa manera, mostró un acumulado de 7,3% en el primer bimestre del año (+2,1 punto por encima del primer bimestre de 2020) y exhibió una variación de 38% en la comparación interanual.

En lo que respecta a los capítulos, esparcimiento (+6,1%) mostró la mayor evolución en el mes, con una variación de 45% interanual (7 puntos por encima del nivel general). Por su parte, alimentos y bebidas creció 4,1%, desacelerándose 1,6 punto respecto al mes anterior. En este sentido, resaltó que el precio de la carne se desaceleró en comparación a enero, pero los precios de los bienes de consumo masivo (como panes, arroz, leche, quesos, entre otros) traccionaron la suba del capítulo.

En esta línea, el IPC de consumo masivo creció 3,3% en el mes, acelerándose 2,4 puntos respecto a enero mientras que el IPC core no regulado subió 4,1%. En este sentido, el IPC core trepó 4% en febrero, mostrando la fuerte inercia que posee el proceso inflacionario. Por último, el IPC Estacionales y el IPC Regulados crecieron 3,8% y 1,5%, respectivamente.

Marzo, mes complicado

“En marzo, la inflación no exhibirá una desaceleración. A la elevada dinámica que tienen los bienes y servicios que componen el IPC núcleo -que hace cinco meses consecutivos se encuentra por encima del 3%- se le sumará las subas estacionales propias de marzo de colegios e indumentaria, la actualización de prepagas, telecomunicaciones y los pautados aumentos en la tarifa de subte y taxi y la elevada dinámica de los precios. En este marco, esperamos que el primer trimestre del año cierre con una inflación en torno al 11,5% (ubicándose 3,7 puntos por encima del primer trimestre de 2020 y solo 0,3 puntos por debajo del mismo trimestre de 2019, año donde la inflación cerró en 54% anual)”, concluyeron desde Ecolatina.

Con estos números, la inflación mensual promedio entre abril y diciembre debería ser de 1,7% para alcanzar la meta del Ejecutivo exhibida en el Presupuesto de 2021 (29% de inflación anual). “En ese sentido, pareciera que anclar al tipo de cambio oficial será una de las principales herramientas que utilizará el gobierno para intentar desacelerar a la inflación, principalmente durante la previa electoral. A su vez, no hay que descartar que se apliquen controles de precios más duros y una continuidad del congelamiento de tarifas de servicios públicos para los usuarios residenciales, al menos hasta pasados los comicios”, agregaron.

A pesar de esto, los precios de los bienes y servicios que componen al IPC núcleo sin regulaciones continuarán con una dinámica elevada en los próximos meses, a la par que las negociaciones paritarias -luego de 3 años consecutivos de caída del salario real- actuarán como driver adicional. “En ese marco, la estrategia oficial podría lograr una relativa calma inflacionaria en los meses previos a las elecciones, pero no alcanzará para que la inflación se ubique por debajo del 40% en 2021”, concluyeron.

El Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano indicó en su último informe que, tras la inflación de enero del 4%, la posibilidad de alcanzar la meta del 29% anual depende de que el guarismo mensual no supere el 2% en los once meses restantes.

Víctor Beker, director del CENE, opina que “se trata de un objetivo de difícil consecución, cuando se espera un incremento para febrero no menor al 3%. Ello implicaría que, para los restantes diez meses del año, el incremento mensual de precios debería ubicarse por debajo de aquel 2%”.
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Precios Máximos: pocos resultados
La inflación aflojó poco en febrero y la meta del Gobierno está complicada

Precios Máximos logró su objetivo de contener la inflación en el “canal moderno” (hipermercados y supermercados), pero en el “canal tradicional” (comercios de cercanía y autoservicios) la adhesión fue menor: los aumentos fueron superiores a los permitidos.

“El canal moderno respetó casi en su totalidad el programa mientras que en los comercios de cercanía (con menos posibilidad de ser controlados y menor trato directo con el Gobierno) la inflación fue mucho mayor (solo los fideos subieron debajo de los aumentos permitidos)”, señaló Ecolatina en un informe publicado ayer. Los hogares de menores ingresos acuden poco a los supermercados y, por eso, es probable que el congelamiento no se haya sentido en los hogares más vulnerables, dijo el reporte. “Por otro lado, a pesar del cumplimiento de las principales cadenas, la inflación en alimentos y bebidas se aceleró producto de aumentos en alimentos no controlados como carne, frutas y verduras que son al mismo tiempo los grupos que más peso tienen en la canasta de consumo de los hogares más vulnerables”, señaló Ecolatina.

Además, el plan implicó una extraña disociación entre la inflación de bienes de consumo masivo (los regulados) y el resto de los grupos. “El hecho de que la inflación se haya acelerado incluso con la contención que significó el programa complica su levantamiento. Liberar los precios de consumo masivo tendrá un impacto directo sobre una inflación en ascenso, pero no liberarlos no es sostenible. Las empresas de consumo masivo no pueden continuar en el plan si los aumentos autorizados no siguen el movimiento de la estructura de costos de la misma manera que las tarifas de los servicios públicos no pueden continuar congeladas. Incluso habiendo ‘funcionado’ el plan contiene muy marginalmente la inflación de hoy a costa de incrementar la inflación futura”, dijo, a modo crítico, la consultora.