La base monetaria se contrajo en $61.000 millones en el primer bimestre

5 de marzo, 2021

La base monetaria se contrajo en $61.000 millones en el primer bimestre

Tanto el sector financiero como el Tesoro actuaron de manera contractiva durante febrero. En el segundo mes de 2021, la base monetaria se redujo 2,9% mensual ($72.000 millones) y terminó en $2,08 billones. Según un informe de LCG, eso implicó una suba de 39% promedio (-1% interanual real).

“La colocación de pases y Leliq permitió la esterilización de $172.000 millones, que más que compensó la inyección de $76.000 millones por los intereses que generan estos pasivos remunerados. Por su parte, sin recibir tampoco giro de utilidades ni adelantos transitorios, la compra de divisas para el pago de deuda por parte del Tesoro permitió la absorción de $ 40.000 millones que, a posteriori, fue parcialmente compensada por el desarme de colocaciones en pesos que el Tesoro mantiene en el BCRA ($26.000 millones). En el otro extremo, la base creció $56.000 millones por la compra de divisas al sector privado, hecho que ya acumula cuatro meses al hilo”, señaló LCG.

Corridos dos meses, la base monetaria suma una contracción de $61.000 millones, reflejo de un aporte nulo del sector financiero a partir de la colocación en pases o Leliq del total de intereses recibidos por estos instrumentos (-$158.000 millones vs +$159.000 millones, respectivamente), la absorción neta que deja la venta de divisas al Tesoro ($67.000 millones), en contraposición con la expansión genuina derivada de la posición compradora del BCRA en el mercado de cambios (+$69.000 millones). A su vez, las operaciones de futuros y las ventas de títulos para incidir sobre las cotizaciones paralelas del tipo de cambio implicaron el retiro de $65.000 millones del mercado en lo que va del año”, agregó LCG.

Tanto el circulante como M2 privado siguen desacelerando la tasa de crecimiento anual, que ahora se ubica en 57% y 66%, respectivamente. Es de esperar que este descenso se acentúe en los próximos meses a raíz de la base de comparación más alta de dejó el confinamiento en los primeros meses de la pandemia. “A su vez, vale notar que en ambos casos, y como se repite prácticamente todos los años, tanto circulante como M2 revirtieron el aumento estacional que reflejaron en diciembre, retomando la tendencia a la baja que venían mostrando”, agregó el reporte.

En lo que va del año, y particularmente en febrero, la expansión de la base monetaria obedeció exclusivamente al costo asociado a la esterilización y la recomposición de reservas del BCRA. En el primer caso, se trata de la emisión encubierta que deja el aumento de los pasivos remunerados, ya en niveles del 9,6% del PIB. En el segundo, dice LCG, “podría decirse que resulta una emisión ‘por las buenas razones’ ya que es el reflejo de la posición compradora del BCRA en el mercado de cambios, que permitió la recompra de reservas por US$ 870 millones desde el piso el último 1° de diciembre”.

“No esperamos una recomposición de la demanda de dinero. Podrá observarse cierto freno en la caída, pero una inercia todavía elevada de la dinámica inflacionaria y una brecha en niveles del 60% que reflejan expectativas de devaluación del peso, difícilmente sean factores que alienten a una recomposición de la demanda de pesos”, señaló LCG, a futuro.

Por otro lado, aunque Finanzas siga obteniendo fondos frescos en sus colocaciones, “entendemos que en los próximos meses el Tesoro comenzará a hacer uso del margen de financiamiento que dispone a través del BCRA”.  Son casi $2 billones: $0,9 billón por Adelantos Transitorios y $1 billón por el giro de utilidades y dividendos generados (artificialmente) en 2020.

Además, el abultado el stock de pasivos remunerados seguirá implicando un compromiso de emisión futura a través de los intereses que arrastra. “Cuesta dilucidar el modo en que el Gobierno prevé reducir al nominalidad a niveles del 29% anual establecidos en el Presupuesto 2021”, señaló LCG.

La base monetaria se contrajo en $61.000 millones en el primer bimestre

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Los depósitos en pesos cayeron 0,5% en febrero (y no repuntan en dólares)

En febrero, los depósitos privados en pesos cayeron 0,5% en términos reales. Exceptuando diciembre pasado, fue el sexto mes consecutivo a la baja. Los depósitos a la vista se contrajeron 2,3% mensual en términos reales, aunque desaceleraron contra el elevado registro de enero (-4% mensual real).

La baja fue impulsada por las cajas de ahorro (-3% mensual real) y complementada con la caída de los depósitos en cuenta corriente (-1,6% mensual real), aunque desaceleró 3,7 puntos contra el guarismo de enero.

Los depósitos a plazo volvieron a crecer, pero lo hicieron apenas 0,7% por encima de la evolución de los precios, muy por debajo del 3,3% mensual real del mes previo. Esto denota un menor atractivo por estas colocaciones, cuya tasa comienza a quedar atrasada frente a registros inflacionarios mensuales que rondan el 4%. El resultado respondió tanto a una desaceleración en las colocaciones mayoristas (+1,3% mensual real) como a una caída en términos reales de los plazos fijos minoristas (-0,6% mensual real), que revirtieron la suba que habían tenido en enero, reafirmando el desincentivo a quedarse en este tipo de colocaciones.

“Si bien la brecha cambiaria viene bajando durante los primeros meses del año, el poco atractivo que tiene la tasa para plazos fijos minoristas en un contexto que tiene un piso del 40% en la inflación esperada, impide una recuperación en este tipo de colocaciones, incluso en las de corto plazo. Sin embargo, de sostenerse la estabilidad en los dólares paralelos, una combinación de restricción a la compra de dólares, atraso cambiario y mayores tasas para minoristas podría permitir algún repunte en este segmento”, proyectó LCG.

Los depósitos en dólares siguen estancados. En febrero, cayeron US$ 10 millones. En diciembre habían subido por motivos impositivos. Contra septiembre de 2020, cuando arrancaron los temores a un corralito, caen US$ 500 millones. En febrero terminaron en US$ 15.695 millones.