De perdedor a ganador: el súper dólar está de vuelta

25 de marzo, 2021

Dólar blue hoy: a cuánto cotiza este martes 23 de marzo

Por Luis Varela

Hace cuatro meses, cuando Donald Trump todavía era presidente de EE.UU., sin invasión al Capitolio y sin el estímulo de casi US$ 2 billones que comenzó a aplicar el nuevo mandamás de la Casa Blanca Joe Biden, todos y cada uno de los prestigiosos bancos de inversión de Wall Street habían pronosticado que el dólar iba a tener un 2021 lamentable, con un derrumbe estimado de al menos el 8% contra la canasta de principales monedas del mundo.

Sin embargo, ocurrieron varios elementos probablemente inesperados y de gran perdedor del año, el billete estadounidense se están convirtiendo en gran ganador, por lo que estamos en pleno resurgimiento del “súper dólar”, con un fuerte corrimiento de inversores globales que huyen de posiciones riesgosas a lo que consideran activos de mayor calidad: compran bonos largos del Tesoro de EE.UU. como posible refugio y ese movimiento terminó por hacer trizas a todas las divisas.

Ayer, con feriado en Argentina por el Día de la Memoria, el dólar subió en bloque en el exterior contra todo: avanzó 1,4% en Brasil, aumentó 0,6% en Chile, 0,4% contra la libra, 0,3% contra el mexicano, 0,2% contra el euro y 0,1% contra el yen. Y medido contra una canasta integrada por el euro, el peso argentino, el real brasileño, el franco suizo, la libra esterlina, el chileno, el yuan chino y el yen japonés, el billete verde acumula una suba del 4,7% en lo que va de este año, dejando patas para arriba a todos los pronosticadores expertos de los bancos más renombrados del mundo.

Este paso de perdedor a ganador, de moneda considerada con horizonte débil al renacimiento del súper dólar se concretó por varios elementos bien concretos.

1) El primero y principal fue la sensación mundial de que el Covid-19 estaba por terminar y que se vendría una normalización global de la economía, por lo que se reactivaron los movimientos, las demandas y las subas en bloque de todos las commodities.

2) El aumento potente en el petróleo, los granos y los metales determinó que la inflación mundial empezar a morder en todos los países. Estados Unidos, un país con mucha oferta de bienes por ahora no lo está sintiendo tanto, pero muchos otros países más desabastecidos están empezando a sufrir aumentos importantes en el costo de vida.

3) Eso determinó que las tasas de interés mundiales empezaran a subir. En Estados Unidos empezaron a subir las tasas largas (a 10 años pasó de 0,5% a 1,7% anual y a 30 años trepó de 1,9 a 2,5% anual). Y en otras naciones ya empezaron a subir las tasas cortas, como en Brasil, en Rusia y en Turquía, país donde su presidente Recep Erdogan echó al presidente de su banco central, provocando una crisis de desconfianza en todos los inversores.

4) En paralelo, las nuevas cepas más virulentas del Covid-19, con varios países sufriendo muchos más contagios y muertes, empiezan a suponer un paso atrás en las aperturas, con confinamientos ya iniciados en varios países de Europa. Y con esto, hay un primer movimiento en el que todos buscan refugio en lugares seguros.

5) Una de las posiciones que parecen tener repago asegurado son los bonos del Tesoro de EE.UU. Y ayer, hubo tanta demanda de estos títulos que sus precios contado subieron y sus tasas a vencimiento retrocedieron: a 10 años bajó de 1,7% a 1,6% y a 30 años regresó desde el 2,5% hasta el 2,3% anual.

Ahora bien, todos los analistas que habían asegurado que tendríamos un dólar débil en 2021, viendo este súper dólar, ahora aseguran que esta posición es sólo temporal. Tienen esta estimación porque si hay rebrote y freno en la reapertura de la normalidad de la actividad económica mundial, las materias primas deberían tranquilizarse algo, la inflación debería aplacarse y, con eso, las tasas de interés que vienen resucitando deberían encontrar un freno.

Sin embargo, otra vez equivocándose, las commodities tuvieron ayer otro día con altísima volatilidad, y en general con subas. El petróleo, que se había desplomado en las últimas jornadas, se encontró con problemas de tránsito en el canal de Suez, inconvenientes de aprovisionamiento y el barril rebotó casi 6%. Los metales, todos, preciosos y básicos, volvieron a estar firmes: no parece asustarlos el Covid-19, miran los dólares que arroja Biden desde helicópteros y siguen buscando mejores niveles. Los granos también estuvieron muy firmes, con la soja acercándose nuevamente al récord que había anotado en febrero. E incluso estuvieron muy firmes las criptomonedas, que siguen bailando en un techo lateral desde hace un mes.

Por supuesto, el caso argentino es siempre aparte. Los valores de los papeles argentinos no se operaron en el mercado local por el feriado, pero sí hubo negocios limitados en Nueva York y los resultados no fueron buenos. Los bonos retrocedieron y el riesgo país volvió a subir otras 12 unidades, hasta 1.531 puntos básicos. Y los ADR argentinos que operan en Wall Street anotaron mayoría de bajas, con fuerte estocada para Supervielle, Despegar y Mercado Libre y con buen día para Irsa y Edenor.

Pero la situación es tan inestable que los propios operadores de Manhattan empiezan a perder la confianza en sus dirigentes financieros. Después de escuchar los discursos que dieron la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, frente a una comisión del Congreso, empiezan a tener la sensación de que pueden tener alguna influencia en la tasa corta pero que no tienen un control real de lo que puede pasar con las tasas largas, que terminan minando a todos los activos de riesgo.

Así, la Bolsa de Nueva York se sigue pinchando, abandonando la burbuja, en un movimiento que puede profundizarse. Ayer, de mayor a menor, el Dow Industrial parecía subir casi 1% en la apertura perro terminó con una baja mínima. El S&P500 también arrancó en verde y terminó 0,6% abajo. Y el que nunca pudo sonreír fue el Nasdaq, que cerró con una dura caída del 2%, por lo que se desploma 8% en las últimas seis semanas, y volvió a precios de principios de año, pero con gran rotación de papeles.

¿Qué mirada global están teniendo hoy los expertos? Por supuesto, todo dependerá del daño que siga haciendo el covid, de la efectividad de las vacunas y de la distribución del medicamento.

En este contexto, los inversores buscan lo que creen que es mayor seguridad en este momento. Y por ahora el ganador es el dólar y, entre otras, pierden todas las monedas emergentes. Por estar encerrados en un cepo y aislados del mundo, la pax cambiaria que vive Argentina pudo ser mantenida hasta ahora, pero con la suba del dólar en todos los países vecinos hará que el Gobierno tenga que gastar más bonos y más reservas para seguir usando al dólar como ancla, intentando frenar una inflación que en el último cuatrimestre está rodando al 55% anual, muy por encima por el 29% imaginado en el Presupuesto.

Para peor en las últimas horas ocurrieron tres factores. Hasta la semana pasada, con la soja en las nubes y el cobro del impuesto a la riqueza, hubo una isla en la que bancos de inversión recomendaron la compra de algunos bonos largos argentinos porque pagan buen cupón el 9 de julio. Por esa razón, el riesgo país bajó de 1.680 a 1.516 puntos entre el 10 y el 22 de marzo. Pero Guzmán se reunió con inversores y no logró convencerlos demasiado. Y ayer la vicepresidenta Cristina Kirchner dijo sin ambigüedades: “No podemos pagar porque no tenemos la plata para hacerlo”.

Con un gasto público intocable y con presión impositiva cada vez más onerosa para las empresas, ayer sin embargo Argentina tuvo una buena noticia que le pude dar algún oxígeno extra para que respire un poco más. El Fondo decidió aumentar su capital, habrá Derechos Especiales de Giro para todos los países socios y, con alguna ayuda adicional por el Covid, la Argentina podría recibir U$S 4.355 millones. Y el Fondo se mantuvo cauto: el tamaño de la ayuda se verá en junio, ocho semanas antes de las PASO. La fecha no parece ser casual: el Fondo no quiere ser culpable del curso que tome la economía argentina por las medidas económicas que se vienen aplicando.