Condenaron al expresidente francés Sarkozy a tres años de prisión

1 de marzo, 2021

Condenaron al expresidente francés Sarkozy a tres años de prisión

La Justicia de Francia condenó hoy al expresidente Nicolas Sarkozy a tres años de cárcel, uno de cumplimiento efectivo y dos en suspenso, por un tribunal de París que lo halló culpable de los delitos de corrupción y tráfico de influencias.

Se trata de la primera vez en la historia moderna que un expresidente de Francia es condenado por corrupción por actos que cometió al dirigir el país. Su antecesor y mentor político el expresidente Jacques Chirac fue condenado en 2011 por malversación de fondos públicos cometida cuando era alcalde de París, pero, por problemas de salud, nunca compareció ante la corte.

No obstante, se da por descontado que el exmandatario de derecha que gobernó entre 2007 y 2012 no irá a prisión, ya que la jueza del caso dijo que tenía derecho a solicitar el cumplimiento de la pena bajo detención domiciliaria con un brazalete electrónico. Además, la abogada de Sarkozy, Jacqueline Laffont, ya anunció que apelará la condena, a la que calificó de “extremadamente severa” y “totalmente infundada e injustificada”.

Y, aun si el fallo es ratificado, el exmandatario podrá recurrir luego al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Ambas instancias de apelación supondrán la suspensión provisoria de la pena hasta que quede firme o sea revertida.

Los fiscales habían pedido que Sarkozy, de 66 años, fuera condenado a cuatro años de cárcel, dos de ellos firmes, por haber intentado sobornar a un juez en 2014 con un puesto muy codiciado a cambio de información sobre un proceso en su contra.

El tribunal dictaminó que efectivamente hubo un “pacto de corrupción” entre el mandatario, su abogado habitual Thierry Herzog, de 65 años, y el exmagistrado Gilbert Azibert, de 74, pero condenó a todos a tres años de cárcel, uno efectivo y dos en suspenso. La corte, que dijo que llegó a su veredicto sobre la base de evidencia “seria y consistente”, señaló que los hechos juzgados eran “particularmente graves” dado que fueron cometidos por un expresidente que usó su poder para ayudar a un juez que sirvió a sus intereses. Como además es abogado, estaba “perfectamente informado” de que lo que hacía era ilegal, agregó el tribunal.

Sarkozy fue condenado por haber intentado corromper, junto con Herzog, a Azibert, cuando éste era juez del Tribunal Supremo. Según la acusación, el exmandatario buscaba obtener informaciones cubiertas por el secreto profesional e influir en las diligencias abiertas ante la alta jurisdicción relacionada con el denominado caso Bettencourt.

Al leer su sentencia, la juez Christine Mée dijo que Sarkozy, que era “garante de la independencia del poder judicial, utilizó su condición de expresidente para favorecer a un magistrado para servir sus intereses personales”. Durante el juicio, que terminó el 10 de diciembre, la defensa protestó contra un caso basado en “fantasías” e “hipótesis” y pidió la absolución de los acusados.

Sarkozy y la Justicia

Retirado de la política desde 2016 pero todavía muy popular en la derecha francesa por su estilo combativo y su discurso duro sobre la delincuencia y la inmigración, Sarkozy tiene varias cuentas pendientes ante la justicia. El mes pasado, fiscales abrieron otra investigación sobre presunto tráfico de influencias por sus actividades de asesoramiento en Rusia.

Por otro lado, esta primera condena para Sarkozy llegó a pocos días de que se enfrente a un segundo juicio el 17 de marzo en el caso “Bygmalion”, relativo a los gastos de su campaña presidencial de 2012.

También ha sido acusado de haber recibido millones de euros del exlíder libio Muammar Kaddafi para su campaña electoral de 2007. Kaddafi fue asesinado en 2011 por grupos islamistas que se alzaron contra su Gobierno apoyados militarmente primero por el Gobierno francés de Sarkoy y el británico y luego por fuerzas de la OTAN, estas últimas con mandato de la ONU.