Los aumentos de precios regulados de abril complican el panorama inflacionario

29 de marzo, 2021

“No hay que extrapolar la inflación del primer bimestre”, dice Kulfas

El Gobierno mantiene firme el objetivo planteado en el Presupuesto: que la inflación sea de 29% para 2021, con la intención de alinear expectativas para que los salarios puedan ganar, aunque sea un poco, poder adquisitivo.

Sin embargo, el comportamiento de los precios en el primer trimestre del año alejan la realidad de las necesidades oficiales y, si se tiene en cuenta los aumentos de abril, el panorama empeora.

Tanto en la Ciudad de Buenos Aires, como en la provincia de Buenos Aires y el resto del país, las actualizaciones de abril perjudican el objetivo del Gobierno para mejorar el poder de compra de las familias.  En la lista se encuentran, peajes, subte, taxis, nafta, expensas, alquileres, personal doméstico y cajeros automáticos.

Hay que tener en cuenta que en el primer bimestre del año la inflación alcanzó el 7,8% y los especialistas consultados coinciden en que el número de marzo dará más del 12% en el trimestre. Esto significa que en los próximos meses el IPC deberá ser menor al 1,4% para llegar a acumular, para diciembre, el 29%.

Cabe destacar, que de los últimos doce meses, sólo en tres ocasiones la suba de los precios fue igual o menor a 1,9%: en abril y mayo (1,5%) y en julio (1,9 %), cuando buena parte de la economía estaba cerrada a causa del confinamiento masivo. El panorama no promete demasiado.

Aumentos de abril

 Los aumentos que más impacto tienen en los precios tienen que ver con el combustible. En marzo, YPF había anunciado una suba del 7%. Se sumará 5% en abril y 3% en mayo. El total estará en 15%. A partir de mayo, el Gobierno anunció que el precio permanecerá congelado hasta diciembre.

En CABA, los subtes y premetros volverán a subir 43%. Desde el 18 de abril próximo viajar en cualquiera de las seis líneas subterráneas costará $30, mientras que el premetro llegará a $10,70.

En tanto, los taxímetros tendrán un aumento de 44%. A partir de abril la bajada de bandera se ubicará en $85,70 y la ficha diurna, que cae cada 200 metros o un minuto de espera, aumentará a $8,57 el mes que viene, y la nocturna, que se cobra entre las 22 y las 6, saldrá $10,28. En ese sentido, los peajes subirán 25% en abril, para completar, junto con el aumento de enero (55%), 93,5% en 2021.

Tal como informó el Gobierno, el decreto que congelaba los alquileres finaliza este 31 de marzo. Esto significa que a partir del cuarto mes del año los inquilinos deberán abonar la diferencia entre los ajustes previstos por contrato y lo que no se pudo aplicar durante 2020. Podrán pagar en hasta 12 cuotas, que comienzan a abonarse el mes que viene.

Según el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso), en los últimos 12 meses los alquileres aumentaron 60%.  También aumentarán las expensas entre 5% y 7% producto del acuerdo de paritarias que logró el gremio de encargados de edificios. Además, habrá una actualización del 10% en los salarios del personal doméstico, porque la última paritaria preveía que ese mes se complete el acuerdo vigente de 28% (10% en diciembre y 8% febrero).

Otro aumento se dará el 31 de marzo, cuando también vence la normativa del BCRA que suspendió el cobro de comisiones para cualquier trámite en los cajeros automáticos de todo el país, que regía desde marzo de 2020 producto de la pandemia. En el caso de hacer una extracción en una sucursal que no sea del banco de orden o en una red ajena a la propia se cobrará entre los $43 y $143.

¿Qué podemos esperar en abril?

 El director de Invenómica, Pablo Besmedrisnik, dijo, ante El Economista, que la inflación de marzo “estuvo cerca del 3,5%” y en abril seguramente sea “similar”. “Por arrastre estadístico es muy difícil llegar a la pauta oficial para fin de año. Todos los rubros que aumentan en abril tienen un impacto muy alto en la canasta de consumo, por lo que es un escenario difícil”, aseguró.

“Marzo cerraría en torno al 4% con alimentos bastante por encima del promedio porque las últimas dos semanas fueron más complicadas”, estimó el director de LCG, Guido Lorenzo, ante El Economista. “Difícilmente abril pueda estar muy por debajo de ese número. Los regulados sumarán 0,5 puntos porcentuales al IPC, sumado a la evolución de los demás ítems”, explicó y agregó: “No vemos factible que los precios muestren lo que el Gobierno necesita en los próximos meses”.

El director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, anticipó ante El Economista que “marzo cerrará cerca del 4%”, aunque consideró que “generalmente es un mes con alta inflación por los aumentos en colegios, útiles y demás”. “Proyectamos que abril esté arriba de 3%y que hasta mayo o junio no afloje el ritmo de precios”, agregó.

 Mayo y mediano plazo

En el mediano plazo, el Gobierno deberá afrontar el descongelamiento de otros precios que hasta ahora están “pisados”. Por ejemplo, las prepagas debían aumentar a partir de abril, lo cual estaba pactado con la Superintendencia de Servicios de Salud, pero el oficialismo dio de baja esa posibilidad. Sin embargo, en algún momento habrá una actualización, con su consiguiente impacto. Precios Máximos es otro capítulo, en suspenso por ahora.

Pero los dos casos más emblemáticos, y acuciantes, son las tarifas de electricidad y gas. Más allá de los pedidos de parte de las empresas de recuperar lo perdido (las tarifas no se mueves desde 2019 en AMBA), el Gobierno ya anticipó que habría aumentos (posiblemente en mayo), pero muy por debajo de la inflación. Esto, vale recordar, aplica en AMBA. La situación es distinta en las provincias.

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EL DATO: 1,1%

En la cuarta semana de marzo la suba de precios de los alimentos promedió 1,1%, desacelerándose 0,3 punto respecto a la semana anterior. El índice de alimentos y bebidas de la consultora LCG presentó una inflación mensual promedio de 4% en las últimas 4 semanas y 4,4% medida punta a punta en las mismas semanas.

Los aumentos de precios regulados de abril complican el panorama inflacionario

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Basualdo: “Puede ser 7%, 9% o 15%”

“Puede ser 7%, 9% o 15%. Es un número que no va a afectar el poder adquisitivo de los salarios”, aseguró el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, en referencia al aumento que podría autorizar el Gobierno en la tarifa eléctrica luego de las audiencias públicas que tendrán lugar el hoy y mañana. Sobre los subsidios y el tironeo con el Mecon, Basualdo dijo: “Existe la necesidad de ir adecuando las proyecciones y el funcionamiento del sector energético a las posibilidades del Estado, pero nuestra hoja de ruta además del presupuesto es nuestra plataforma electoral”. La frase dejó inquieto a los privados. “Con esto se hace cada vez más palpable la imposibilidad de conciliar las necesidades de la economía con las de la política, y las internas que comienzan a darse en el seno de la coalición gobernante”, dijo LCG en un reporte.