Presión tucumana para que se prorroge la Ley de Biocombustibles

2 de febrero, 2021

Presión tucumana para que se prorroge la Ley de Biocombustibles

Legisladores tucumanos brindaron su apoyo al sector sucroalcoholero de la provincia y sancionaron por unanimidad una resolución en la que solicitan prorrogar por dos años la Ley de Biocombustibles. El proyecto quedó en un limbo tras ser excluido del temario de las sesiones extraordinarias en el Congreso de la Nación.

El vicegobernador, Osvaldo Jaldo, explicó que los legisladores sancionaron por unanimidad una resolución dirigida al presidente Alberto Fernández, en la que solicitan que “use las facultades” que le da la Ley 26.093 para impulsar por otros dos años la normativa que reglamenta y faculta la producción de bioetanol y biodiesel.

Al mismo tiempo solicitaron a los miembros de la Cámara Baja, que preside Sergio Massa, que “sancionen definitivamente esta ley”, que tiene media sanción por parte del Senado.

“Estamos pidiendo que los diputados completen la sanción para llevar tranquilidad no sólo a Tucumán, sino a 10 provincias que están pendientes del tema”, manifestó Jaldo tras la sesión extraordinaria de la Legislatura provincial.

“Es nuestra obligación defender a Tucumán y estamos acompañando a la industria la sucroalcoholera, que es una de las actividades que más puestos de trabajo genera en la provincia”, agregó.

Representantes del sector industrial cañero se manifestaron frente a la Legislatura para reclamar a las autoridades la prórroga y advirtieron que la crisis que desataría la pérdida del régimen de promoción de biocombustibles llevaría al cierre de plantas completas en Tucumán.

“Tucumán es una gran Vaca Viva que no están mirando”, resaltó Catalina Rocchia Ferro, presidenta de Bioenergética La Florida, quien indicó que “el mundo está virando de los fósiles hacia las energías verdes y en nosotros tenemos la posibilidad de unirnos pero para eso es fundamental que se prorrogue la ley de forma urgente”. La dirigente agregó: “Con esto, están matando la columna vertebral de todo el norte argentino, de la cual dependen más de 70.000 familias. No es ni más ni menos que una vuelta al ‘66, con el cierre de los ingenios”.