La inflación no para y buscan causas debajo de la alfombra

12 de febrero, 2021

La inflación no para y buscan causas debajo de la alfombra

Por Luis Varela

Sin cambiar un ápice las políticas económicas aplicadas, el Gobierno desarrolló a lo largo de las últimas 72 horas numerosas reuniones de todo tipo con empresarios y gremios, intentando aplacar un aluvión de precios internos, que se sigue acelerando, a pesar de tener tarifas congeladas y un cúmulo de productos encorsetados en esquemas de valores cuidados o con topes, y sin embargo ayer el Indec confirmó que en enero el índice de precios al consumidor volvió a encender todas las alarmas.

El ministro Guzmán sigue buscando las causas de la suba de los precios en un cúmulo de rincones de la economía que pueden tener alguna participación en el proceso inflacionario que sufre el país, pero parece resistirse a dar el brazo a torcer y modificar la causa principal de este cáncer que vive el país por décadas: sigue diciendo a diestra y siniestra que la baja del gasto público no está disponible y si bien ahora parece dispuesto a cambiar de lugar algunos impuestos, la presión tributaria macro sigue sin cambiar, y el proceso no se detiene.

Desde el Indec, Marco Lavagna confirmó que en enero los precios tuvieron una suba mensual del 4%, como en diciembre, por lo que ahora la inflación anual ya no es del 36,1% como fue en el cierre de 2020, sino que en los últimos doce meses se estiró hasta el 38,5%. Y el grueso de los analistas económicos y casi todos los presupuestos empresarios, que miran para adelante, estiman una inflación de todo el 2021 por encima del 50% anual, 19 puntos por encima del nuevo número que deslizó Guzmán, 31%, que ya parece haber abandonado el 29% que colocó en el Presupuesto.

Y a esa foto problemática del mes pasado, se suman dos luces amarillas muy complicadas que se suman en este momento:

1) Por un lado, estudios privados afirman que la suba semanal de los precios en febrero supera el 1% semanal y que la tendencia de todo el mes apunta a un número más cercano al 4,5% que al 4% del mes pasado.

2) Sin tocar el gasto público en empleados públicos de alto rango, ahora Guzmán busca desacelerar la marcha de los precios frenando el precio del dólar. De hecho ayer volvió a gastar bonos del canje, haciéndolos perder precio contado, por lo que sus tasas a vencimiento ya tocaron un récord del 19,2% anual.

Ayer, tal como ocurre cada día, los dólares libres volvieron a abrir firmes, pero con ventas de bonos de parte de manos amigas, las cotizaciones del blue y del MEP terminaron cediendo, no así el CCL. Pero lo grave del caso es que ya tuvimos un mes de enero con retraso del tipo de cambio, lo cual significa inflación en dólares, y ahora en febrero ese movimiento parece agudizarse.

No debe olvidarse que, luego de 27 meses consecutivos con superávit comercial (más exportaciones que importaciones), diciembre tuvo un rojo de US$ 364 millones. Y si ahora el país se sumerge en un proceso de inflación en dólares, las chances de conseguir dólares genuinos comerciando con el exterior se verán aún más complicadas.

Ayer, a nivel mundial, el dólar global tuvo una posición mixta contra el grueso de monedas. En el exterior, el billete verde subió 0,2% en Brasil y contra la libra y 0,1% contra el yen y el chileno, pero bajó 0,1% contra el euro y cedió 0,5% contra el mexicano. Pero en Argentina, gracias a la intervención con bonos en el mep y en el ccl, la tendencia de los dólares libres fue hacia la baja.

El dólar turista subió 24 centavos hasta $154,89, el oficial subió 14 centavos hasta $93,87, el blue cayó $2 hasta $149 y el mayorista subió 9 centavos hasta $88,45. El Banco Central ganó US$ 82 millones para las reservas, y por lo tanto, ahora tiene US$ 39.358 millones. El dólar MEP cayó $1,66 hasta $148,34 pesos y el contado con liquidación subió 2 centavos hasta $152,16. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 58,7% y la del CCL y el mayorista se mantuvo en el 72%. Al tiempo que medidos en pesos, el euro subió 16 centavos hasta 107,33, el real bajó 3 centavos hasta 16,43 y la libra bajó 10 centavos hasta 122,19.

Con una inflación que rueda al 4% mensual, el Banco Central mantuvo las tasas de interés en zona negativa, ya que rinden 2,7% al mes. Ayer el BCRA colocó más Leliq ($ 228.050 millones) al 38% anual y los bancos pagaron 37% por los plazos fijos.

Con todo este esquema, los titulos públicos argentinos volvieron a perder precio: bajaron 0,6% promedio, hasta su peor precio de las últimas quince semanas, por lo que el riesgo país argentino volvió a empinarse hasta 1.462 puntos básicos, su peor nivel desde octubre pasado, cuando el mercado enfrentó una corrida cambiaria, con el dólar blue alcanzando los $195, en un movimiento que determinó primero pérdida de reservas y en las últimas semanas entrega de bonos que prometen pagar tasas estrambóticas.

Siguiendo al minuto la evolución de contagios y muertes por Covid y las primeras conversaciones entre los primeros mandatarios de Estados Unidos y China, Joe Biden y Xi Jinping, los mercados del mundo estuvieron casi sin tendencia. La Bolsa de Nueva York terminó con cierre mixto, con baja insignificante para el Dow Industrial y subas mínimas para el S&P y el Nasdaq. Mientras que la Bolsa de San Pablo pudo mejorar 0,7%, pero la de México marcó un descenso del 1,6%.

En el mercado bursátil local tampoco hubo sonrisas, y lo peor del caso es que se siguen achicando no solo los precios sino que también baja el interés de los inversores por compra de papeles locales, a pesar de tener precios de remate, en algunos casos el 5% de lo que llegaron a valer hace cuatro años.

Así, con $583 millones operados en acciones y $1.819 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,6%, con una suba destacada para Domec y Richmond, y con una baja llamativa para Cresud, en un momento en el que los granos están con precios muy altos. Los ADR argentinos en NY también estuvieron mixtos, con buena rueda para Loma Negra y también con mal desempeño para Cresud.

Finalmente, las commodities ya no mostraron la euforia de las últimas semanas. El petróleo retrocedió apenas, los metales preciosos estuvieron débiles, los metales básicos actuaron mixtos, al igual que los granos, con buen día para la soja y el maíz tanto en Chicago como en Rosario, pero con mala jornada para el trigo. Por último, el punto de fuga de los inversores de los Fiscos y de las monedas no se rinde: el bitcoin volvió a subir, recuperó 6% tras el último corcoveo, y volvió a los US$ 48.000, pero hubo criptos secundarias que tuvieron subas aún más importantes.