Inversiones mínimas que dan vueltas como perro que se muerde la cola

11 de febrero, 2021

Adecco: “El tiempo para mejorar las habilidades es hoy”

Por Luis Varela

Mientras las empresas de punta del mundo develan sus horas promocionando sus desarrollos, innovando y buscando maneras de seducir a los compradores de sus productos, Argentina tuvo ayer otro de esos tantos días en los que se dan vueltas y vueltas, como perros que se quieren morder la cola, tratando de encontrar acuerdos para frenar la inflación y evitar que los que tienen salarios (cada vez menos) no sigan perdiendo poder de compra.

Así, tanto el presidente en Olivos como el jefe de Gabinete en la Casa Rosada tuvieron diferentes reuniones: en un caso con los representantes del campo, a los que Alberto les dijo que no habrá ni suba de retenciones ni intervención sobre el mercado, y en Casa de Gobierno Santiago Cafiero les aseguró a los representantes de los gremios que las subas de los sueldos superarán este año en unos cuatro puntos al deterioro inflacionario.

Mientras funcionarios, empresarios, gremialistas, periodistas y público en general siguieron enfocados en la manera de frenar una pérdida de valor del peso que parece no tener fin, se ven en el país más empresas que se van o cierran, hay pocos emprendimientos destinados a generar riqueza y los volúmenes de inversión en casi todos los sectores se van achicando jornada tras jornada.

Y poniendo en blanco sobre negro lo que está sucediendo con el país, el economista Andrés Borenstein, de Econviews, señaló un detalle que pone en claro lo que sucede: “Antes casi todas las inversiones se anunciaban en dólares, pero hoy se promocionan en pesos, porque si se muestran en dólares se percibe que los tamaños son ciertamente una lágrima”.

“Las inversiones de esos tamaños se dejaban para las últimas páginas de los diarios -dijo Borenstein- y hoy se muestran en tapa y en todos los canales de televisión”.

Y donde también se hizo evidente esa sequía de inversiones, con tenedores de fondos que se fueron a otra parte, fue en la Bolsa de Comercio, que ayer operó en acciones apenas $654 millones, lo que medido en dólares oficiales son US$ 6,8 millones y medido en dólares blue significan US$ 4,3 millones, un monto similar al que se vendió una casa lujosa de zona norte este fin de semana.

La emisión de pesos sin fin y la devaluación sistemática, con un crawling peg que hizo desaparecer del mapa a la moneda argentina, nos llevó a un nivel de inflación que no se veía desde hace mucho tiempo. Y hoy a las 16 el Indec difundirá cuál fue el resultado de enero, luego de que un organismo oficial de la Ciudad de Buenos Aires difundiera el lunes que la inflación que soportaron los pobres fue del 5,8%, una cifra que anualizada da 97%, muy por encima del 50% que esperan los estudios privados.

Martín Guzmán, en distintos foros, empezó a reconocer que el 29% de inflación que se dibujó en el Presupuesto quedó corto, y ya empieza a hablar de una suba de precios más alta. Y, al mismo tiempo, empieza a enviarle mensajes, más a propios que a extraños, diciendo que la emisión de pesos tiene un límite y que no debe abusarse con eso este año.

Por eso, en un intento por utilizar todo tipo de herramientas, el ministro volvió a abusar ayer de venta de bonos para frenar como sea los precios de los dólares libres, utilizándolos como ancla para intentar encontrarle un freno a la inflación. Y, de manera indirecta, lo que está empezando a lograr es un evento indirecto aún más peligroso: Argentina empieza a tener inflación en dólares, una circunstancia que terminará de darle una nueva estocada al superávit comercial, que ya desapareció en diciembre.

De ese modo, ayer el mercado cambiario volvió a repetir el minué de cada día. En la apertura los tres dólares libres, blue, MEP y CCL, arrancaron con subas, pero a medida que fue transcurriendo la jornada hubo intervenciones oficiales que fueron pulseando, venciendo las cotizaciones, en una movida que el oficialismo festejaba en las redes como si fueran goles de Messi en la selección.

Al final del día, los dólares oficiales volvieron a subir otro peldaño, pero los dólares libres retrocedieron, determinando una nueva baja en los bonos, por lo que el riesgo país de Argentina volvió a subir otras 9 unidades, empinándose hasta 1.459 puntos básicos, 8,5 veces más alto que el riesgo país de las naciones vecinas de nuestra región que, dicho sea de paso, en un mundo con dólares casi regalados, siguen teniendo bajas en todos los índices de riesgo (Embi elaborado por JPMorgan).

Con tasas de interés quietas, Leliq al 38% y plazos fijos al 37% anual, los bonos achicaron otro 0,4%, con bajas más sensibles en los principales bonos del canje AL30 (ley Argentina) y GD30 (ley New York) por lo que la tasa a vencimiento de esos dos papeles subió a un nuevo récord: el primero llegó a 18,3% y el segundo a 17,3% anual.

El mundo en pleno mira sorprendido las tasas de la deuda argentina, que prometen rendimientos insólitos, pero que de todos modos nadie está dispuesto a realizar inversiones en ese tipo de papeles.

Con ese marco, los mercados del mundo hicieron ayer una pausa tras las notables subas de las últimas ruedas. Hubo una sucesión de declaraciones de las autoridades económicas de Estados Unidos dedicadas a potenciar la economía sin mirar tanto lo fiscal, por lo que en el exterior, el dólar subió 0,1% contra el yen, pero bajó 0,1% contra el euro y el real, cedió 0,2% contra la libra y el mexicano y cedió 1,3% en Chile.

Y, detrás de eso, el peso argentino siguió débil, no tanto contra el dólar pero sí contra otras monedas. Así, con intervención de bonos pero no con reservas, hubo suba de 24 centavos para el dólar turista hasta $154,65, suba de 15 centavos para el dólar oficial hasta $93,73, baja de un peso para el dólar blue hasta $151 pesos y alza de 10 centavos para el dólar mayorista hasta $88,36. El BCRA sumó US$ 9.000.000 a las reservas y ahora acumula US$ 39.276 millones. Hubo baja de 3 centavos para el dólar MEP hasta $150 pesos y de 24 centavos para el contado con liquidación hasta $151,14. Y una brecha del 61% entre el dólar oficial y el dólar blue y del 72% entre el CCL y el mayorista. Al tiempo que, medidos en pesos, la libra subió 41 centavos hasta 122,29, el euro subió 21 centavos hasta 107,17 y el real subió 5 centavos hasta 16,46.

La Bolsa de Nueva York siguió en pausa, con muchas tecnológicas que vienen con precios estancados desde hace treinta días. Así, los índices de Wall Street estuvieron quietos en el Dow y el S&P, pero mostró bajas en el Nasdaq, con una reducción que ya empieza a ser vista con atención en los fanáticos de Tesla. Al tiempo que las Bolsas latinoamericanas cedieron 0,7%, con un descenso algo mayor en San Pablo.

En el mercado bursátil local, con el volumen convertido en una lágrima se operaron $645 millones en acciones y $1.402 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires retrocedió 0,6%, con un panorama mixto en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York, aunque se anotó una baja del 3,6% para YPF después del repunte que tuvo en los últimos días por el acercamiento sobre el canje de su deuda, que está en proceso.

Debe hacerse notar que la baja de YPF ocurrió a pesar de que el petróleo subió otro 0,6%, consolidando cotizaciones pre pandemia, que no se veían desde fines de 2019. En tanto que los metales preciosos estuvieron mixtos, con bajas para la onza de plata. Con los metales básicos muy firmes. Una mala noticia para Argentina: ya que con las lluvias, los precios de los granos anotaron caídas de más del 2% tanto en Chicago como en Rosario. La soja, que llegó a valer 525 dólares, está otra vez a 497.

Y otro de los valores que tuvo un leve pestañeo fue el bitcoin, que bajó casi 4%, de US$ 48.000 a US$ 45.000, con el conocido economista Nouriel Roubini, quien anticipó la crisis de 2008, advirtiendo que esa criptomoneda es una burbuja destinada a explotar, declaración que aceleró las ventas, con muchos inversores que tomaron ganancias en una cumbre que pocos pueden comprender.