Según Ferreres, la actividad económica creció 1,3% anual en enero

25 de febrero, 2021

Según Ferreres, la actividad económica creció 1,3% anual en enero

De acuerdo con el índice General de Actividad (IGA) que realiza el Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando J Ferreres & Asociados, el nivel general de la  actividad económica registró un crecimiento de 1,3% anual en enero. Por su parte, la medición desestacionalizada observó una expansión de 2% respecto de diciembre. 

De acuerdo con el informe, el crecimiento provino por el avance registrado en la industria manufacturera con 4,8%, que impulsó más de la mitad del avance general. Fue seguido por el comercio, el cual avanzó 3,6%, la intermediación financiera, con una suba de 12,0% y la  construcción, que registró una expansión interanual de 6,6%. 

El sector agropecuario mostró en el primer mes del año una con tracción de 7,4% en su nivel de actividad en la comparación interanual. Al desagregarlo, tanto el sector Agrícola, con una caída de 7,0%, como el Ganadero, el cual se contrajo 8,5% anual, sufrieron caídas que arrastraron al guarismo general a la baja. 

Por su parte, la actividad en el sector vinculado a los servicios públicos mostró  en enero un avance de 2,6% al comparar con igual mes del año pasado al exportar la energía sobrante a Brasil. Así, a pesar de observar durante enero una demanda local 0,6% menor  a la del año pasado, la generación total mostró un avance de 3,7% anual. 

Expectativas de Ferreres para la actividad industrial en 2021

En cuanto a las perspectivas de este año, la consultora estima que “un avance del producto, cortando así con tres años consecutivos de contracción, escenario contingente al  progreso en el frente sanitario”. El mayor empuje por parte de la oferta será del sector de la construcción, y de algunos sectores de la industria manufacturera, especialmente los ligados a  bienes durables. 

Mientras que, desde el lado de la demanda, espera ver un crecimiento de los niveles de inversión  respecto de los “flojos” números de 2020, apuntalado por el efecto que produce la brecha cambiaria, y en menor medida por la inversión pública. “Por su parte, el consumo puede ser uno de los puntos débiles durante el año en curso, ya que la rigidez del mercado laboral dificulta la recuperación de los puestos asalariados perdidos el año pasado, y la aceleración de la inflación atentarán contra la necesaria recomposición del salario real de los trabajadores”, sostuvo.