Construcción, sector clave, se afirma en el sendero positivo

8 de febrero, 2021

Fuerte salto del costo de la construcción: subió 12,4% en noviembre

Por Agustín Maza

Pese a la caída de 2020, la construcción mostró signos de recuperación hacia finales de año y el primer mes de 2021. El sector es un termómetro importante para medir la actividad: representa, aproximadamente, 5% del Pib y es un generador de empleo.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró, en 2020, una caída de 19,5% respecto a 2019. Sin embargo, diciembre marcó una suba de 27,4% interanual, el mayor crecimiento desde 2017. En esa línea, la venta de insumos para la construcción se mantuvo en alza en enero: el Indice Construya (IC) se ubicó 24% por encima del mismo mes del año pasado y avanzó 0,7% desestacionalizado intermensual. Estos datos marcan un sendero positivo.

“El comienzo de año continúa mostrando la recuperación del sector de los materiales de la construcción post cuarentena, hecho que acompaña de alguna manera el aumento de construcción empujado por la baja reflejada en dólares de los costos”, destacaron desde Grupo Construya. Cabe destacar que el IC sumó 8 meses consecutivos de aumento interanual (desde junio de 2020 hasta enero de 2021) y que hay que remontarse a noviembre de 2017 para encontrar una variación superior a la de enero.

“En este sector pasa que por el tipo de cambio informal los costos quedaron en niveles de 2002. Ahí se explica la expansión en remodelaciones y construcción de viviendas particulares”, explicó Guido Lorenzo, director de la consultora LCG, ante El Economista. En ese sentido, Lorenzo afirmó que el Presupuesto Nacional prevé un crecimiento en la obra pública de 1,5 puntos del PIB, y eso tendrá un impacto positivo.

“Hay muchos factores que juegan hoy en día a la hora de ver los datos de la construcción, principalmente que los costos medidos en dólares son bajos, pero también a un cambio de hábito por la pandemia”, argumentó Germán Gómez Picasso, director de Reporte Inmobiliario, ante El Economista. También añadió: “Cuestiones como la pandemia y el teletrabajo hizo que quienes tuvieran la capacidad de irse a las zonas más alejadas de los centros urbanos construyan sus viviendas ahí”.

Los despachos de cemento muestran también una tendencia positiva. Según un informe de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP), en enero hubo despachos por 895.559 toneladas, una suba de 19,2% interanual. Por motivos estacionales, la variación con respecto a diciembre fue negativa (-9,1%), ya que en ese mes los despachos alcanzaron 976.939 toneladas, el mayor nivel en 28 meses.

“Lo que más tracciona son los despachos en bolsa y no a granel, es decir, para obras particulares y no obra pública”, aseguró Nicolás Pertierra, economista del Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz, ante El Economista. Los fabricantes de cemento confían en una gradual recuperación en los próximos meses. “La expectativa es superar, de manera gradual, el impacto de la pandemia, que perjudicó la demanda para obra pública y vivienda y la demanda privada”, subrayan desde AFCP.

Desde AFCP proyectaron una expansión del 5,7% para 2021 (11,4 millones de toneladas) con respecto a 2020 (9,9 millones). Según el Indec, los insumos vinculados a la construcción mostraron, en diciembre, subas interanuales en todos los rubros, menos en yeso.

Una encuesta realizada por la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) mostró que 35% de los empresarios consultados espera que la actividad aumente en los próximos tres meses, 36% espera que se mantendrá constante y 16% consideró que va a empeorar. “En los últimos cuatro meses crecieron las expectativas de mejora”, indicaron desde CAMARCO. “Solo el 9% de las empresas tiene personal suspendido bajo convenio UOCRA y 8% tiene empleados suspendidos bajo la Ley de Contrato de Trabajo”, agregaron.

De la misma manera, la encuesta cualitativa de la construcción, publicada la semana pasada por Indec, muestra perspectivas similares. El 51% de las empresas que realizan obras privadas contestó que la actividad en el sector se mantendrá en el período enero-marzo, mientras que el 30,8% espera que mejore y 17,3 que disminuya. Las empresas que estiman una suba del nivel de actividad durante los próximos tres meses, la atribuyen mayoritariamente al crecimiento de la actividad económica (37,6%), al reinicio de obras públicas (27%) y a nuevos planes de obras públicas (22,9%), entre otros factores.

Entre las empresas dedicadas principalmente a la obra pública, 39,7% opinó que el nivel de la actividad aumentará durante el mismo período, mientras que 38,4% cree que no cambiará y 21,9%, que disminuirá. Para quienes estiman una suba del nivel de actividad durante los próximos tres meses la atribuyen al reinicio de obras públicas (33,9%), a nuevos planes de obras públicas (31,6%) y al crecimiento de la actividad económica (20,7%), entre otros motivos.

“Parecería ser que con el aumento de la compra de terrenos en la última parte del año pasado y enero, las obras privadas, vinculadas a vivienda, superarán el nivel de 2020”, comentó Gómez Picasso. “Seguramente, por las dificultades a la hora de comenzar una obra, se verá en junio un repunte todavía mayor por las aprobaciones municipales”, añadió.

La construcción genera mucho empleo, sobre todo informal, entonces es importante para los sectores más vulnerables que haya una mejora, que, en definitiva, está en una franca recuperación”, aclaró Lorenzo.