Britania, inundación y después

3 de febrero, 2021

Britania, inundación y después

Por Patricio Cavalli Docente de UCEMA y titular de Cavalli Insights

Reina Britannia, Britannia reina sobre las olas, los británicos nunca, nunca, nunca serán esclavos.

Eso dice la canción musicalizada por Thomas Arne en 1740, y que sigue siendo un símbolo de todo lo bueno, lo malo, lo complejo, las luces y las sombras del pueblo y la dirigencia del Reino Unido.

La misma canción que parece haber inflamado e influenciado el ahora efectivizado Brexit, un evento que esperábamos como “la” catastrófe internacional y que en vista a las catástrofes, cataclismos, tragedias y desastres en los que estamos metidos, parece un eventuzco menor, lejano y distante, confinado a la isla del Atlántico Norte.

Sin embargo hay un mensaje en el Brexit, uno que todavía no podemos decodificar, porque esa tarea le corresponde a la historia.

¿Qué pasó con ese pueblo milenario, que vieron, que intuyeron del futuro -del mundo y de la Unión Europea- esas mentes y corazones insulares que los llevó a tomar esa decisión? ¿Hubo algo premonitorio, acertado, equivocado, precautorio o autodestructivo en la decisión tomada?

Queda para los historiadores decidir eso. Lo que sí sabemos es que el nivel de confusión quedó plasmada en la tapa de uno de los medios económicos más influyentes del mundo (no, no El Economista, justo debajo de esta publicación y estos artículos).

La primera tapa de The Economist del 2021 muestra a la efigie del ex Imperio, parada sobre un pequeño peñón sobresaliendo del agua. ¿Eso es bueno o es malo? ¿Qué quiso decir la tapa?

Bueno, dependiendo de cómo se lo mire, puede ser malo. ¿Quién quiere quedarse solo o sola en una roca esperando morir de sed, hambre o falta de Disney+? La idea de quedar náufrago en una isla es aterrorizante excepto claro que uno quede con los industriosos animalitos de Madagascar para construirle un refugio y con la compañía de Gal Gadot o Brad Pitt (o ambos) para hacerle compañía.

Pero también la tapa puede estar diciendo que “esto es bueno”. No se ve una sola capa de tierra en la imagen, no un barco, no una vela o un avión de rescate. Nada. El mundo está inundado, devastado, nos tapó el agua a todos y “Only Britain soldiers On”, como dicen los avisos publicitarios del Gobierno en la película “Niños del hombre” de Alfonso Cuarón.

Con su imaginación prodigiosa, los medios una vez más han logrado dar lugar a una imagen que tiene todo que ver con 2021 y más allá: un mundo VICA donde no sabemos si las cosas son buenas, malas, ninguna de ambas, o ambas a la vez.

Por ahora, una sola cosa es segura: la idea de “Little Tommy” enfrentando solo a Romanos, Normandos, Napoleones y Nazis sigue grabada en la neurología del Reino Unido y la tapa de The Economist parece demostrarlo. ¿Eso es bueno, malo, todas o ninguna?

Esperemos a ver qué deja la marejada cuando baje.