Volatilidad por más inflación y vacunas en cámara lenta

28 de enero, 2021

Volatilidad por más inflación y vacunas en cámara lenta

Por Luis Varela

Entre la Reserva Federal –que avisó que mantendrá sus tasas cerca de 0% (a pesar de que hay advertencias sobre una mayor inflación), el gobierno de Biden -que confirmó que concretará el estímulo prometido pero de manera más lenta- y cuatro de los seis grandes laboratorios –que están diciendo que los ritmos de producción de las vacunas vienen con atraso– los mercados financieros mostraron ayer un nivel de nerviosismo que no se había visto en los últimos noventa días.

El índice de volatilidad, denominado en Wall Street con el código VIX, superó ayer los 37 puntos, algo que no se veía desde octubre pasado. Y, para que se entienda, cuando este indicador tiene números bajos, inferiores a 8 puntos, se están desarrollando movimientos en los que hay alegría y confianza, mientras que cuando superan los 25 puntos hay miedo y pesimismo. Y ayer, con la Fed hablando de inflación, con Biden entregando fondos más lentamente y las vacunas sin llegar, la preocupación volvió a ganar terreno, el dólar se erigió como refugio, las bolsas bajaron en bloque y las inversiones de riesgo quedaron para otro momento.

Las señales de casi todos los gobiernos y de buena parte de las entidades que se dedican a estudiar la evolución de la economía siguen advirtiendo a quien quiera escuchar que muchos activos están con precios exagerados y que las proyecciones de crecimiento económico de 2021 pueden ser inferiores a lo esperado, sin repuntes en forma de “V” en casi ningún país.

Con menor crecimiento y más inflación, muchos inversores optaron por bajarse del pony, y volvieron a buscar refugio en bonos del Tesoro de Estados Unidos, por lo que la tasa larga de estos títulos retrocedió de 1,07% a 1,02% anual, al tiempo que el billete verde volvió a recibir nuevas vitaminas, tanto que en el exterior el dólar subió contra todo: mejoró 1,5% en México, 1% en Brasil, 0,8% en Chile, 0,5% contra el euro y el yen y 0,4% contra la libra.

En Argentina, la situación cambiaria volvió a repetir lo que viene sucediendo desde hace tres semanas. Los argentinos que tienen la suerte de conseguir pesos nuevos, salen de esa posición, se van a los dólares MEP o contado con liquidación, lo cual obliga al Banco Central o a vender bonos o a perder reservas. Y ayer se dieron esas dos costosas realidades. Hubo ventas de bonos propios, con el bono del canje más corto (AL29) alcanzando una TIR del 18,6% anual. Al tiempo que el BCRA volvió a perder reservas: se fueron nada menos que US$ 180 millones, por lo que todo lo que se había comprado en la primera parte del mes literalmente desapareció.

Con esto se está dando una rara condición. El dólar que utilizan los inversores grandes, que tienen dinero, acumula en el mes una suba del 7%, mientras que el dólar que utiliza el chiquitaje, para vender dólares desde el colchón, volvió a bajar, por lo que cae en enero 7%, exactamente la misma variación, pero con números contrarios, extremos, algo que hasta ahora no se había visto nunca. Al respecto un operador planteó: están interviniendo fuerte en el blue, a las puertas del inicio de mes, para desalentar a los inversores chicos que quieran presionar con compras en los primeros días de febrero.

Sea como fuere, ayer cinco de los seis dólares de Alberto volvieron a crecer. El dólar turista subió 7 centavos hasta $152,53, el oficial subió 4 centavos hasta $92,44, el blue cayó $2 hasta $154 y el mayorista subió 9 centavos hasta $87,11. Como dijimos, el Banco Central perdió reservas por US$180 millones, y se quedó con US$ 39.449 millones. Mientras el dólar MEP subió 50 centavos hasta $147,39 el contado con liquidación lo hizo en 44 centavos hasta $150,16. Y, con eso, la brecha entre dólar oficial y blue bajó al 66,6% y la del CCL y el mayorista subió al 72,4%. Al tiempo que, medidos en pesos, el euro bajó 38 centavos hasta 105,41, la libra bajó 27 centavos hasta 119,17 y el real bajó 15 centavos hasta 16,10.

Esto marca que ayer, con un Gobierno que frena el dólar con la esperanza de anclar la inflación, el peso se revaluó contra casi todas las monedas, un día después de que el Indec advirtiera que en diciembre se anotara el primer rojo comercial en 27 meses, dejando a Argentina sin la única fuente de dólares genuinos que tiene desde hace rato.

Colocación de deuda

Mientras esos números macro muestran lo que ocurre de fondo, el ministro Guzmán se dedicó ayer a atajar penales. Realizó una nueva licitación, colocando deuda, para realizar vencimientos que caen este mismo viernes, y logró su cometido, ya que captó casi $200.000 millones. Con 519 ofertas, el 31% del dinero captado fue en una Letra en pesos a tasa variable más 1,5% con vencimiento en abril. El 21,7% de lo captado fue una letra en pesos a descuento con vencimiento en abril. El 17,9% de lo captado fue en un bono CER más 1,3% con vencimiento en septiembre 2022. El 13,6% de lo captado fue en un bono CER más 1,4% con vencimiento en marzo de 2023. El 8,1% de lo captado fue en letra del Tesoro a descuento con vencimiento en junio. Y el 7,2% restante de lo captado fue con una letra a tasa variable más 2,25% con vencimiento en junio de 2021.

Con este cuadro, debido al uso de bonos para intervenir el mercado cambiario en los canales MEP y contado con liquidación, los titulos públicos argentinos volvieron a tener otro día con bajas, con operaciones muy diversificadas, en las que hubo suba para el bono CUAP y baja para el AE38X. Lo que redundó en una nueva suba del riesgo país, que creció en otras 15 unidades, hasta 1.448 puntos básicos.

Bolsas en el mundo

En los mercados bursátiles, la mezcla de estímulo lento y la aparición de la palabra inflación en los discursos de Jerome Powell pusieron en alerta a los inversores, y las bolsas operaron con mayoría de bajas, las más pronunciadas para un solo día en lo que va de este año. Hubo mayoría de rojos en Europa y una caída del 2,4% en los principales índices de la Bolsa de Nueva York, al tiempo que las Bolsas de México y de San Pablo también tuvieron un día con descenso, aunque inferiores al 1%.

En el caso del mercado bursátil local, que viene siendo muy castigado desde hace meses, con precios basura en casi todos los papeles, la aparición de una promesa de una fuerte garantía en la reestructuración de YPF posibilitó que hubiera un rebote. Así, en medio de bajas generalizadas en el mundo, la bolsa de Buenos Aires logró subir 1% y con aumento de volumen: $1.027 millones en acciones y $1.721 millones en Cedears. El movimiento fue liderado por un repunte del 9% en el ADR de YPF, aunque el resto de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York mostró mayoría de bajas, incluso del 8,5% en Cresud, por la debilidad que vienen mostrando los granos y la ola de calor, sequía, y otro paro portuario (en Bahía Blanca).

Lo que está comandando todos los movimientos y ponen a los mercados en este momento de histeria y alergia, con volatilidad extrema, tiene que ver con las vacunas y el virus. Detrás de eso, las commodities actuaron en consecuencia. El petróleo no se movió a pesar de que los árabes achican la oferta desde el lunes. Los metales preciosos y los metales básicos estuvieron todos con bajas, algunas cercanas al 2%. En Chicago hubo subas leves en soja y maíz, pero baja para el trigo. En Rosario ocurrió lo contrario: el trigo mejoró apenas, pero hubo baja para el maíz y sobre todo para la soja. Y lo que sigue rompiendo pisos es el mercado de criptomonedas: ayer el bitcoin bajó otro 3,7% y hay preocupación por si quiebra hacia abajo el sostén de US$ 30.000, acumulando un derrumbe del 27% en apenas dos semanas y media.