Un Capitolio blindado aprobó un nuevo “impeachment” a Trump

14 de enero, 2021

Un Capitolio blindado aprobó un  nuevo “impeachment” a Trump

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer un segundo “impeachment” contra el presidente Donald Trump, acusado de incentivar, con sus dichos de fraude electoral, la insurrección en el Capitolio del pasado 6 de enero, donde cinco personas murieron.

Así, Trump se convierte en el primer presidente en la historia de su país en enfrentar dos juicios políticos, tras el sufrido a principios de 2020, cuando fue acusado de presionar al Gobierno de Ucrania para investigar a Joe Biden, candidato opositor en los comicios presidenciales de 2020, y a su hijo Hunter. Andrew Johnson (1868) y Bill Clinton (1998) fueron los otros dos jefes de gobierno que habían corrido la misma suerte. En el caso de Richard Nixon, el exmandatario renunció antes de que se lo acusara.

El martes por la noche, la Cámara de Representantes había aprobado una resolución para presionar al vicepresidente Mike Pence que destituyera al presidente Trump, basándose en la Enmienda 25°. Sin embargo, como era de esperar, Pence rechazó el pedido. A través de una carta a Nancy Pelosi, líder demócrata en la Cámara Baja, el vicepresidente dijo: “No creo que ese curso de acción sea el mejor interés de nuestra nación o sea consistente con nuestra Constitución”. Además, explicó que utilizar dicha enmienda, creada tras el asesinato de John F. Kennedy, podría sentar un terrible precedente para la democracia norteamericana. “Le insto a usted y todos los miembros del Congreso a evitar acciones que dividirían e inflamarían aún más las pasiones del momento”, había agregado en relación al posible “impeachment”.

Por ello, ante la negativa, un nuevo proceso legal fue aprobado, con 232 votos a favor y 197 en contra, por la mayoría del Partido Demócrata. Tras el histórico suceso, Pelosi publicó en su cuenta de Twitter: “El presidente Trump ha demostrado que es un peligro claro y presente para nuestra democracia estadounidense. Debe ser acusado y destituido de su cargo”, acompañado de un video que mostraba los incidentes.

Por su parte, los republicanos que votaron en contra argumentaron que este juicio ignora el proceso deliberativo normal y aumenta la polarización entre los estadounidenses. “Impugnar al presidente en tan poco tiempo sería un error”, pero “eso no significa que el presidente esté libre de culpa. El presidente es responsable del ataque del miércoles al Congreso por parte de los alborotadores”, dijo el legislador republicano Kevin McCarthy.

Sin embargo, a diferencia del inicio del juicio político del año pasado, esta vez diez legisladores republicanos apoyaron la moción. Igualmente, dicha decisión fue más que nada de carácter simbólico, ya que el juicio no comenzará hasta el 20 de enero, día en que Biden se convertirá en el 46° presidente de EE.UU. El retraso se debe a que la Cámara Alta se encuentra en receso hasta el 19 de enero. Mitch McConnell, el líder republicano del Senado, ya confirmó que no convocará a la cámara para una sesión de emergencia. La posibilidad de comenzar el juicio luego de la asunción del nuevo presidente está amparada en la Constitución norteamericana, la cual permite concluir el proceso una vez que Trump haya abandonado su cargo. Un ejemplo de esto es lo sucedido en 1876, cuando el juicio contra William Belknap, secretario de Guerra, se inició el mismo día que renunció, pero terminó un tiempo después.

El objetivo de los demócratas sería evitar que el líder republicano pueda postularse en las elecciones presidenciales de 2024. La Cámara de Senadores será la encargada de juzgar a Trump. Sin embargo, es posible que sea absuelto, ya que, aunque el Partido Demócrata tendrá mayoría, igualmente estará muy lejos de los 67 votos necesarios para condenarlo.

Por su parte, Trump pidió que todos los norteamericanos colaboren para “aliviar las tensiones”. “Pido que no haya violencia ni vandalismo” dijo el magnate en una entrevista con la cadena Fox. “A la luz de los indicios de nuevas manifestaciones, pido que no haya violencia ni vandalismo. No es lo que yo apoyo y no es lo que Estados Unidos sostiene. Pido a todos los estadounidenses que ayuden a aliviar las tensiones. Gracias.”, agregó.

Respecto a esto, el FBI anunció recientemente que nuevos actos de violencia, generados por simpatizantes del actual mandatario, podrían ocurrir en los próximos días. Debido a esto, el Departamento de Defensa autorizó el despliegue de 15.000 miembros armados de la Guardia Nacional en Washington D.C. para garantizar la seguridad del Capitolio durante la jornada de ayer y la de Biden el día de su asunción. En el día de ayer circularon varias fotos en las que podían observarse a miembros de esta fuerza durmiendo o descansando en el suelo del Congreso.